El rincón del viejo canalla
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CUARTETO CEDRON EN VIVO. Concierto histórico en el Olympia,  París 1988. Alfiz 3738272.

Dentro de la música popular argentina no son muchas las figuras que alcanzan la categoría de míticas; una de ellas, tras medio siglo de actividad,  es la de Juan Cedrón. Su primer trío, con él en canto y guitarra, su inseparable Miguel Praino en viola y César Stroscio, uno de los intérpretes del instrumento más personales de las últimas décadas, en bandoneón, se formó en 1963. Al poco tiempo el Tata le agregó un contrabajo, transformándolo en cuarteto con el que actuó y grabó varios discos hasta su radicación en Paris en 1975. En Francia editó muchas placas más, interpretando tangos clásicos y propios, componiendo música para obras de teatro y continuando con lo que fue su marca registrada desde sus comienzos, la musicalización de textos de grandes poetas. De regreso en el país en el 2004, continuó con su ininterrumpida actividad, que incluyó la grabación de un disco con poemas lunfardos y la de otro con temas inéditos de Homero Manzi. Si se debe caracterizar al Tata Cedrón como cantante, corresponde señalar que nunca fue ni será un modelo de afinación, pero ello se ve ampliamente compensado por su personalísimo fraseo, su intensidad expresiva y la pasión que acompaña a cada uno de sus interpretaciones. Este concierto, inédito hasta la fecha, ofrece la novedad que al cuarteto –en este caso integrado por el Tata, Praino en viola, Stroscio en bandoneón y Carlos Carlsen en cello y bajo- se le suma el quinteto de cuerdas Abril, compuesto por varios notorios músicos franceses, convirtiendo a la formación en un noneto de cámara con arreglos muy elaborados. El excelente recital –en el que se alternan temas instrumentales y cantados- comienza con una gran versión de Sónico, del genial y hoy casi olvidado Eduardo Rovira, que ofrece la clásica alternancia de tiempos del compositor. Dos milongas clásicas, Corralera y La puñalada están expuestas, la primera en una versión que comienza “ralentando” el tema para alcanzar un dinámico crescendo y la segunda en un llamativo arreglo para cuerdas. Los otros temas instrumentales son Sarabasa, de Carlsen, de compleja estructura, Madrugada, junto con Lola Mora los dos mejores temas compuestos por el Tata, ofrecido en un gran arreglo  y con un notable solo de Stroscio, y Don Braulio, un tango compuesto por el cellista del quinteto Vincent Pasquier, con el que finaliza el disco. Entre las obras cantadas hay sentidas interpretaciones de Cedrón de El último organito y Volver y muy buenas musicalizaciones de poemas de Francisco Madariaga, Juan Gelman y Javier Villafañe, además de una jovial versión de uno de sus más conocidos clásicos, Eche 20 centavos en la ranura, de Raúl González Tuñón. Como bienvenida yapa de este notable disco se pueden escuchar dos obras grabadas en vivo por el cuarteto en un programa de radio en 1987, el intenso Tramonto, de Miguel Praino y otro clásico del Tata, la elegíaca versión del poema Y la muerte no tendrá poder, de Dylan Thomas. Jorge García.

EL TATA CEDRON Y SU CUARTETO FESTEJARAN SU MEDIO SIGLO CON LA MUSICA EL 3 DE JULIO A LAS 20.30 HS. EN EL TEATRO NACIONAL CERVANTES, LIBERTAD 815.

 

 

 

BRAD MEHLDAU Y SU TRIO EN VIVO EN EL TEATRO GRAN REX.

Con –según mi modesto parecer- bastante apresuramiento, se ha caracterizado a Brad Mehldau como uno de los mejores pianistas de jazz de todos los tiempos. Sin embargo no aparecen en él los rasgos que caracterizan a los grandes renovadores del instrumento. No es un gran estilista como Bill Evans, ni un instrumentista enormemente influyente, como Bud Powell. Tampoco es un innovador en el fraseo, como Thelonious Monk, ni posee el poderoso swing del McCoy Tyner de los mejores tiempos. Mucho menos  un buceador de las posibilidades que ofrece el instrumento, a la manera de Cecil Taylor. ¿Entonces? Entonces hay que decir que Mehldau es un muy buen pianista que ha dispuesto de un excelente trabajo de marketing a su alrededor que  sobredimensionó sus valores como instrumentista. Lo había visto en su presentación anterior como solista hace algunos años y me habían llamado la atención su excelente técnica y la predisposición a los solos abigarrados y abundantes en notas. En esta ocasión se presentó acompañado por el contrabajista Larry Grenadier y el baterista Jeff Ballard con una propuesta estilística diferente, mucho más contenida (austera para algunos) y un repertorio en el que se alternaron temas propios, éxitos de la música pop y un par de standards. Ese estilo del pianista, demasiado despojado, conspiró contra la intensidad que requiere un concierto de jazz. Tampoco el bajista, no demasiado imaginativo en sus solos, ni Ballard, tan interesado en contraponerse a la vertiente “palera” del instrumento que por momentos se convertía en casi inaudible, ayudaron en ese sentido. Nadie va a discutir que Mehldau es un pianista solvente, y que consiguió en el concierto algunos buenos momentos (en su tema Sehnsucht, en Monk´s Dream, en la balada Where Do You Start) pero el conjunto sonó como un producto demasiado prolijo, en el que la pasión se filtró en cuentagotas. Una última digresión que puede sonar provocativa: me gustaría que varios de los que se sintieron deslumbrados por el concierto escucharan en un blinfold test a Mehldau junto con algunos pianistas de jazz argentinos. Creo que los resultados podrían resultar sorprendentes. Jorge García

 

 

 

GEORGE GARZONE EN VIVO EN THELONIOUS.

Frecuente visitados de nuestro país, el educador (entre sus alumnos están Joshua Redman, Branford Marsalis y Ricardo Cavalli) y saxo tenor George Garzone es un fervoroso “coltraneano”. Instrumentista dueño de un sonido potente y robusto, un poderosos fraseo y dotado de una gran cantidad de ideas como improvisador, se volvió a presentar en Buenos Aires, en este caso acompañado por tres de los mejores músicos de la escena jazzera local, el pianista Ernesto Jodos, el contrabajista Jerónimo Carmona y el baterista Pepi Taveira. El resultado fue uno de los más intensos conciertos de jazz vistos en Buenos Aires en los últimos tiempos. Si bien Jodos y Carmona son dos excelentes instrumentistas, algo que demostraron en varios pasajes del recital, la poderosa química que se entabló desde el comienzo entre Garzone y Taveira, provocó que, en algunos pasajes, aparecieran algo diluídos ante la increíble energía desatada por el saxo y la batería. El concierto comenzó con una prolongada suite que entrelazó varios temas de Coltrane con extensos solos de Garzone. Siguió una lírica versión de Everything Happens to me, una de las baladas predilectas de JC. El clásico Invitation, provocó el lucimiento de todos los músicos, mientras que la hermosa balada Soul Eyes fue objeto de una introspectiva versión mostrando que el saxofonista se nueve con la misma comodidad en los tiempos rápidos que en los lentos. El momento cumbre del recital fue la versión de otro clásico “coltraneano”, Giant Steps, con un fervoroso dúo, de creciente intensidad, entre el saxo y la batería. En el final se presentó como invitado, el joven trompetista Mariano Loiácono, un músico con otra formación, más ligada al hard-bop, con quien el cuarteto ofreció una dinámica versión de Just Friends. Un excelente concierto de un gran saxofonista, al que seguramente tendremos oportunidad de ver pronto nuevamente por Buenos Aires. Jorge García.

 

 

 

PATXI ANDION. Porvenir Acqua 387.

Considerado, junto al valenciano Raimón, en los años 70, como uno de los principales exponentes de la canción de protesta española, exiliado a Francia a fines de los 60 y prohibidas sus canciones durante mucho tiempo en su país, el vasco Patxi Andion, ha desarrollado una prolongada carrera, con ciclos exitosos y prolongadas ausencias incluyendo su participación como actor en varias películas. Poseedor de una voz ronca y potente, de acentos duros, sus canciones de aquellos tiempos eran cantadas por la juventud resistente al franquismo en declinación. El paso de los años y el cambio de las condiciones políticas de su país fueron amortiguando su combatividad y hoy su poesía es mucho  más lírica e intimista. Esto se puede apreciar en este disco en el que sus versos- sin abandonar por completo el compromiso social-  están más referidos a problemáticas individuales, estando incluso teñidos de cierta dosis de escepticismo. Con los arreglos de Javier Monforte, correctos -aunque por momentos trasmiten cierta monotonía- el cantante ofrece un programa de canciones de un tono mayoritariamente introspectivo (cada una de ellas está acompañada de largas explicaciones en la data que acompaña al CD). Los mejores momentos del disco hay que buscarlos en las dos versiones de la melancólica María en el corazón, Recordar, Saleema (Aroma de mujer), y Viajar. Un disco seguramente muy esperado por los fans del cantante. Jorge García.

 

 

 

 

LORENA RIZZO. Torpes bondades. Acqua 372.

Cantante, instrumentista, compositora y dramaturga, Lorena Rizzo ha desarrollado una carrera de varios años en el circuito del under porteño. Estas características se pueden apreciar en su disco debut, en la que salvo la presencia de Edgardo González en guitarra en varios temas y algunos ocasionales invitado interpreta en solitario, tocando el piano, los teclados, la guitarra, la cítara y encargándose también de los arreglos, un repertorio integrado en su totalidad por canciones propias con un estilo en el que se pueden detectar influencias del uruguayo Leo Masliah y también de Carmen Balliero. En esos versos – algunos de un carácter casi epigramático- que aúnan ligereza y profundidad, se puede detectar a una instrumentista y autora competente, como se puede apreciar en Mi religión, El ascensor, Barquito y Así  y en el instrumental Esenciales. Interesante debut de una cantautora a seguir. Jorge García.

 

 

 

ARGUELLO/MAGUD. Un silbido leve. Edición independiente.

A veces caen en nuestras manos de manera fortuita discos que terminan siendo una agradable sorpresa. Es el caso de este trabajo del dúo integrado por Manuela Argüello en voz y Miguel Magud en guitarra, quienes desarrollan en este trabajo un repertorio íntegramente compuesto por obras pertenecientes a la música del Litoral. Argüello es una cantante de muy buena voz,  precisa en su fraseo y con una muy buena dosis de expresividad, en tanto el guitarrista hace un excelente trabajo, excediendo el rol de mero acompañante. La música litoraleña es una de las más ricas y variadas de nuestro país y ello se puede apreciar en este disco que incorpora varios de sus ritmos. Hay aquí obras de algunos de sus compositores más relevantes, tal el caso de Ramón Ayala, de quien se interpretan cuatro piezas, Aníbal Sampayo, Tránsito Cocomarola y Osiris Rodríguez Castillo y también de autores más recientes, como Raúl Carnota, Jorge Fandermole o Chacho Müller. Dentro de un disco que ofrece un variado panorama, corresponde resaltar las versiones de Jangadero y Retrato de un pescador, la lírica milonga Camino de los quileros, dos canciones muy bellas, Creciente de nueve lunas y Oración del remanso y el contexto social de la poesía de las Coplas de compadre Juan Miguel. Un disco destacable de dos intérpretes que –como muchos otros- deberían tener un reconocimiento mucho mayor del que aquilatan. Jorge García.

 

 

 

LAS BORDONAS. En vivo en Suiza. Alfiz 3725782.

PATRICIA MALANCA. La Malanca. Art/Menú 9814.

FABIAN RODRIGUEZ. Tarareando. Epsa 1535.

OFIDIO DELLASOPPA Y LAS CUERDAS FLOJAS. Ruinas de Tango. PAI 3220.

Creado en 1999, el trío de guitarras Las Bordonas, integrado por Nacho Cedrún, también vocalista del grupo,  Javier Amoretti, responsable de los arreglos, y Martín Creixell, presenta ahora este disco grabado en 2009 en Suiza. Con una carrera que reconoce abundantes giras por el interior y exterior del país, el grupo se caracteriza –más allá de la inclusión de algunos temas propios- por desarrollar un repertorio basado  en éxitos de grandes cantores de otras épocas, destacándose la muy buena voz de Cedrún. Así se pueden escuchar atractivas versiones de clásicos como la milonga Negra María, los valses Bajo un cielo de estrellas, La serenata del ayer, La pulpera de Santa Lucía y Yo no se que me han hecho tus ojos y tangos como Duelo criollo, Barrio de tango y la que murió en Paris a lo que se deben agregar interesantes interpretaciones instrumentales de Canaro en Paris y la milonga Morena Pilar. Un buen disco del trío, potenciado por la espontaneidad y el clima que ofrecen las actuaciones en vivo.

Con una trayectoria que incluye un amplio recorrido por el circuito de bares tangueros y varias giras al exterior Patricia Malanca presenta aquí su primer disco. Cantante de una voz cálida y sensual en la que predominan los registros medios, está acompañada por un grupo de buenos músicos que se alternan en los arreglos, en general correctos, aunque no demasiado imaginativos, desarrollando un repertorio en el que predominan los temas clásicos, aquellos en los que la vocalista exhibe sus mejores virtudes. A destacar las intimistas y líricas versiones del vals Romance de barrio y el tango El último café, solo acompañada en ambos casos por el pianista Osvaldo Belmonte. Hay también una introspectiva interpretación de Nunca tuvo novio, Una canción está expuesto con gran dramatismo y Malanca ofrece ajustadas interpretaciones de Rencor, el muy bello Torrente, con letra de Homero Manzi y un poco transitado tango de Homero Expósito, Sexto piso. Menos satisfactorias son las versiones de temas nuevos (Daría, Lo que se ha perdido y Más cielo). Un debut que muestra a una cantante interesante, en particular en sus versiones del repertorio clásico.

Cantante de una trayectoria ya prolongada, buena dicción y voz afinada, aunque sin rasgos demasiado distintivos, Fabián Rodriguez –acompañado aquí por un grupo de interesantes músicos bajo la dirección del guitarrista Hernán Reinaudo, también responsable de los arreglos, ofrece aquí un repertorio que incluye algunos temas no demasiado interpretados, tal el caso del que da título al disco, la milonga La mulatada, los tangos Dime mi amor (con participación de María Graña) y Tú, el cielo y tú y algún tema perteneciente a otros ritmos, como Háblame de amores, Mariú. De todos modos, los mejores momentos del disco hay que buscarlos en las versiones de temas más transitados, como Rondando tu esquina, Tu angustia y mi dolor  y el bello vals de Manzi, Gota de lluvia.

Debo decir que los tangos humorísticos y satíricos no se cuentan entre mis preferencias musicales y este es el género que desarrolla este grupo, integrado por el cantante Silvio Cattáneo (ex Glorias Argentinas) y los guitarristas Claudio Ceccoli (muy bueno en su instrumento) y Felipe Traine, más la presencia del dibujante y humorista Eduardo Maicas, quien se encarga de imitar los recitados de Héctor Gagliardi en un par de temas. Las letras, una suerte de mezcla entre los trabajos de Les Luthiers y Hugo Varela tienen momentos divertidos  en sus constantes citas de otros temas y algunos delirios como cantar en mandarín un fragmento del vals Flor de loto. Hay también versiones de Durazno sangrando, de Spinetta y un tema de Los Redondos y un par de buenos títulos instrumentales de Ceccoli, pero el resultado final, que puede ser entretenido en lo inmediato, no (me) invita a la repetición auditiva. Jorge García.

 

 

 

 

 

 

 

 

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