El rincón del Viejo Canalla
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CUCUZA-TANGOBARDO. Acqua 502.

Hernán Jorge “Cucuza” Castiello es un fenómeno singular dentro de la cultura tanguera. Con, literalmente, una vida dedicada al canto (comenzó su “carrera” a los seis años), futbolista frustrado por las lesiones, fue un cantante casi “de culto” durante varios años, solo conocido por los frecuentadores de sus conciertos en el mítico Bar El Faro en los que actuaba acompañado por su inseparable guitarrista de entonces, Moscato Luna. (recitales que por cierto continúan , siempre un viernes por mes, ahora con el Trío Inestable siempre con la participación de numerosos invitados y como él dice “sin reglamento” o sea que los conciertos pueden terminara a cualquier hora). Sin embargo, en los últimos tiempos, Cucuza se ha convertido en un intérprete de gran popularidad, requerido como solista o invitado en innumerables conciertos. Para que ello ocurriera se dieron la confluencia de dos factores: por un lado, la trascendencia de sus cualidades como cantor y por otro, su acercamiento tanto a músicos de las corrientes más nuevas surgidas en el tango como a intérpretes de la escena nacional rockera. Por otra parte, su ductilidad le permite manejarse de manera competente también en otros géneros, como quedara ampliamente expuesto en su reciente concierto “Cucuza canta lo que se le canta”. Pero más allá de estas afirmaciones, QQ es, antes que nada, un cantor de tangos, de los mejores de la actualidad. ¿Qué tal vez haya vocalistas con una técnica  más depurada que la suya? Puede ser. Lo que no va a ser fácil de encontrar es un cantante con su carisma frente al público y el feeling y la  “mugre” tanguera que trasmite en cada una de sus interpretaciones. Además, como ningún otro, Cucuza conjuga sin fisuras la tradición con la modernidad y este disco es una buena síntesis de ello.

Con solo el antecedente de un CD grabado en vivo en El Faro,  y un compilado “casero”, de diversos orígenes, esta es la primera grabación de QQ en estudio, para la que está acompañado por el cuarteto Tango Bardo, una formación integrada por Lucas Furno en violín, Mauricio Jost en bandoneón, Hugo Hoffmann en piano  y Juan Miguens en contrabajo, ofreciendo un ecléctico repertorio integrado por clásicos inoxidables, tangos nuevos  y un tema de Fito Páez. Hay que apresurarse a decir que Tango Bardo propone un acompañamiento perfecto para el cantante. Con un sonido que expande las dimensiones de un cuarteto, destacado trabajo de sus músicos, en particular Furno y Hoffmann, el grupo ofrece creativos arreglos de las diferentes obras y también se permite una lucida versión instrumental de La Rayuela, una de las grandes obras de Julio De Caro. El CD comienza con una excelente versión de Alma de loca, introducida por el violín de Furno y entre los temas clásicos corresponde resaltar la manera en que QQ se acerca al no demasiado transitado Miedo, el romanticismo que le otorga a Mi luna y la gran versión que ofrece de Divina, del que no hay muchas interpretaciones cantadas (recuerdo una de Floreal Ruiz en su último disco y lo reflotó Noelia Moncada en su reciente espectáculo) Hay también dos obras de la más exigente antología, Tristezas de la calle Corrientes y Garúa, esta con muy buen trabajo de Hoffmann, que suenan frescas y renovadas en la voz del cantor. Entre los temas nuevos se pueden escuchar Felicidad, de Guido Iacopetti, dos obras de Acho Estol, Origami y Juguete rabioso, un tema generalmente interpretado por mujeres pero que QQ no tiene problemas en hacer suyo y su tango Tibieza, quizás destinado a convertirse en el futuro en un clásico. Pero es posible que el tema que mejor sintetice la postura de Cucuza sea Carabelas nada, de Fito Páez. Hay ocasiones en que las transcripciones al tango de temas del rock suenan forzadas e impostadas pero en este caso, el cantante consiguió insuflarle al tema del rosarino una impronta tanguera de primer nivel. Un gran disco de Cucuza Castiello, acompañado por un excelente cuarteto, que estará sin duda entre los grandes registros del género en el año. Jorge García.

 

 

 

 

NOELIA MONCADA Y MATIAS ALVAREZ EN VIVO. Un momento. Edición independiente.

Los eventuales seguidores de este espacio estarán al tanto de mi valoración de Noelia Moncada como una de las mejores cantantes de tango de la actualidad. Intérprete en permanente evolución, siempre dispuesta a nuevas búsquedas estéticas (como lo demuestra su último espectáculo Encanto Negra, también comentado aquí).desarrolla en este caso un proyecto largamente postergado, un disco a dúo con el pianista Matías Alvarez, su compañero de andanzas musicales desde 2003. Para ello, recurrieron a la grabación en vivo de una serie de recitales realizados en 2014 en el desaparecido espacio Salta y Resto. Si bien Noelia ha crecido enormemente en los tres años transcurridos desde ese registro hasta hoy, ya en ese momento aparecían en plenitud sus virtudes interpretativas, esto es su notable afinación, su perfecta dicción y su enorme intensidad expresiva. En cuanto a Matías Alvarez, pertenece a esa estirpe de músicos que excede ampliamente el rol de mero acompañante. Su toque pianístico puede ser potente o delicado, realizar sutiles variaciones sobre el tema, ofrecer momentos rítmicos o hacer una adecuada utilización de los silencios, siempre manteniendo una perfecta química con la vocalista y el variado repertorio del  disco ofrece cabal cuenta de ello. Noelia capta con precisión el pasaje de lo melancólico a lo luminoso en Cuando tú no estás, con una sutil tarea del piano, el tono irónico de Que me van a hablar de amor con Alvarez desarrollando un trabajo casi percusivo o la contenida emoción del vals que da título al disco. En Tu piel de jazmín, el dúo tras un lírico comienzo, propone un sostenido crescendo y de Alma en pena la cantante ofrece una gran versión, con el piano otra vez en plan percusivo. Un  gran momento del CD es la interpretación de Tango encontrado en una habitación vacía, tal vez uno de los más sentidos poemas de Horacio Ferrer, con música del recordado bandoneonista Raúl Garello, quien es el único acompañante de la cantante en la ocasión; Noelia Moncada trasmite aquí con gran intensidad el tono desolado de los versos. Hay también en la placa tres milongas de diferentes estilos: la jocunda Bien criolla y bien porteña, Con permiso, del uruguayo Alberto Mastra y la lúdica y burlona Se dice de mí, de la que Noelia ofrece una recreación bien diferente de la conocida de Tita Merello. Como bienvenido bonus track, el dúo ofrece un breve y romántico acercamiento a Eu sei que vou te amar, de Jobim y Vinicius, cantada en portugués. Un disco largamente esperado, que está a la altura de las expectativas suscitadas y del que solo cabe lamentar que no incluyera algunos temas más del vasto repertorio de la dupla. Jorge García.

 

 

 

MARINA RUIZ MATTA. Azul Final. Edición independiente.

Dentro del prolífico panorama de la música popular de nuestro país hay músicos que se destacan en determinados géneros y desarrollan su carrera dentro de esos parámetros. La joven y talentosa pianista Marina Ruiz escapa a esa caracterización ya que se hace difícil encuadrar su música dentro de un terreno específico. Intérprete de una digitación precisa y potente –a contrapelo de su menuda figura-, en sus obras pueden rastrearse ecos de distintos ritmos folclóricos (nacionales y latinoamericanos) pero el amplio espacio que le dedica a la improvisación le otorgan a sus temas una clara impronta jazzística. Acompañada por Leandro Savelón en batería (de gran trabajo a lo largo de todo el disco) y la presencia de tres diferentes contrabajistas, Marina ofrece un repertorio integrado en su casi totalidad por obras propias que permiten también apreciar sus notables aptitudes como compositora. Los rasgos antes señalados ya aparecen en El antipático, el tema que abre el disco en el que, tras una excelente improvisación, un ostinato del bajo con la batería detrás concluye la pieza. A los lejanos, es una suerte de fusión entre choro y milonga, en tanto que en Zampanó, ofrece bruscos cambios de tiempo y de tono, con un muy buen trabajo de Gerardo De Mónaco en el bajo con arco. En El apurado hay una excelente improvisación de la pianista y un destacado solo de Savelón mientras que un aire ríoplatense impregna Querido, encogí a los niños.  Pa´l luna es un ritmo de vals peruano de Fidel Ruiz, padre de la pianista, que permite el lucimiento de Tati Calá en contrabajo y en Ladrón de caballos vuelven a aparecer los inesperados y sorpresivos cambios de ritmo. Pero también Daniela Hotovitz se luce como cantante en el comienzo a capella de la sentida Baguala del angelito y en el tema que da título al disco al trío se suma un cuarteto de cuerdas. Un disco excelente que ofrece una acabada muestra del talento de Marina Ruiz Matta. Jorge García.

ESTE DISCO SERA PRESENTADO EL 2 DE SETIEMBRE A LAS 21 HS. EN BORGES 1975

 

 

 

OSVALDO PEREDO/HUGO HOFFMANN/LUCAS FURNO. Ocho canciones de amor. Edición independiente.

Osvaldo Peredo es un cantor que ya ha entrado dentro de la mitología tanguera. Con sus lozanos 86 años, continúa siendo un referente indiscutible para muchos jóvenes vocalistas y para los músicos en general. Seguramente Peredo hoy no tiene el caudal de voz de sus años mozos, pero la emoción con que impregna cada una de sus interpretaciones es inimitable. En este nuevo trabajo, está acompañado por Hugo Hoffmann en piano y Lucas Furno en violín, ambos integrantes del cuarteto Tango Bardo, ofreciendo un contexto musical intimista para el despliegue emocioal del cantante. Pero, por si fuera poco, Osvaldo en este disco amplía su espectro interpretativo y además de tangos, ofrece convincentes versiones de otros ritmos. Esto se puede apreciar desde el primer tema, Yo vengo a ofrecer mi corazón, objeto de una intensa interpretación, el vals peruano Volver en guitarra, el clásico bolero Vete de mi, un hit de otro grande, Bola de Nieve y Canción del adiós, un tema folclórico de Horacio Guarany. Pero por supuesto no podían faltar algunos tangos y Osvaldo Peredo ofrece memorables versiones de Sin lágrimas, La noche que te fuiste y Pan en la que utiliza el mismo acompañamiento de violín y piano de la grabación de Carlos Gardel y que en como la del Zorzal, respeta su letra original, sin los absurdos cambios que se impusieron a otras versiones. El CD finaliza con Osvaldo recitando una poesía sobre la música de Eu seu que vou te amar, de Antonio carlos Jobim. Un disco que muestra la vigencia de un gran intérprete, acompañado por dos excelentes músicos. Jorge Garcia.

 

 

 

 

 

LILIANA VITALE Y VERONICA CONDOMI. Elementales. Ciclo 3, 50093

Liliana Vitale y Verónica Condomí comenzaron su relación musical en las lejanas cuatro décadas que nos separan del surgimiento del mítico grupo MIA, del que también formaban parte un preadolescente Lito Vitale y Alberto Muñoz. A lo largo de esos años, ambas cantantes e instrumentistas participaron de diversos proyectos y realizaron algunos discos con esta formación de dúo que hoy culmina con la presentación de este trabajo en el que interpretan además diversos instrumentos ofreciendo un repertorio que intercala obras improvisadas con otras escritas y que permiten comprobar la inalterable creatividad de la dupla, ya sea a través de la creación espontánea de las seis danzas o en las diversas recreaciones, como la insólita vidala Ella canta, con música de Liliana y letra del poeta  Henri Michaux (¡!) o Será que la canción llegó hasta el sol, de Luis Alberto Spinetta. También hay un huayno (La caja del viento) y una bella canción de cuna (Canción de nacimiento en la galaxia del buen hijo), ambas obras de Alberto Muñoz y la baguala Sangre de agua, de Condomí. Un disco que permite apreciar la incuestionable perdurabilidad de este dúo. Jorge García.

ESTE DISCO SERA PRESENTADO EL 9 DE SETIEMBRE A LAS 21 HS. EN LA SALA CARAS Y CARETAS, SARMIENTO 2037.

 

 

 

MARIA Y COSECHA. Agosto. Edición independiente.

 

Dos décadas han corrido entre el debut de María y Cosecha y este trabajo. Con una formación que se ha mantenido inalterable a los largo de los años integrada por María de los Angeles Ledesma en canto, Pablo Fraguela en piano, Pedro Furió en guitarra, Matías Furió en percusión y Tati Calá en contrabajo, el grupo ha desarrollado una carrera coherente en la que se dan la mano tradición y modernidad. La Chiqui Ledesma en una de las mejores voces de nuestra música folclórica. Dotada de una perfecta afinación y dicción y una gran expresividad, consigue siempre trasmitir la esencia de cada uno de los temas que interpreta y en cuanto a los músicos, liderados por Fraguela, uno de los más completos y versátiles pianistas de nuestro medio, muestran un perfecto afiatamiento. Este trabajo ofrece una amplia mayoría de obras poco transitadas de grandes compositores clásicos y de autores contemporáneos, lo que se agradece. Así se pueden escuchar muy buenas versiones del triunfo (un ritmo que no se escucha mucho en los discos actuales) Galopes y relinchos, de Omar Moreno Palacios,  la chacarera Rumbo verde, de Carlos Di Fulvio, la bella y lírica Canción de luna costera, de Linares Cardozo, en la que se luce el piano de Fraguela, Alma de lapacho, de Ramón Ayala, en ritmo de gualambao y Luna de Carnaval, una obra de José Jesús Oyola, conocido en La Rioja como “el patriarca de la chaya”, en la que se destaca el trabajo en percusión de Matías Furió. Entre las obras nuevas se pueden escuchar la chacarera doble La copla triste, de Ramiro González y el Topo Encinar y la introspectiva Te abracé en la noche, del uruguayo Fernando Cabrera. Pero hay también dos hits de repertorio, objeto de muy buenas versiones, Alfonsina y el mar, con muy buena participación de Pedro Furió y Te recuerdo Amanda, del chileno Víctor Jara. Un disco que confirma la vigencia de este grupo. Jorge García.

ESTE DISCO SERA PRESENTADO EL 2 DE SETIEMBRE A LAS 20 HS. EN EL CENTRO CULTURAL KIRCHNER, SARMIENTO 151.

 

 

 

 

 

TANINO. Ni es cielo ni es azul. Los Años Luz 122.

Formado originalmente como un dúo, integrado por Santiago Alvarez en armónica cromática y Fernando Sánchez en guitarra, con el que grabaran dos discos (ambos comentados en este espacio), Tanino hoy se presenta en una formación de trío, ya que ha sumado a la violinista alemana Katharina Deissler; sin embargo en este trabajo, conviven ambas formaciones. Si bien en sus comienzos Tanino interpretaba tangos y ritmos folclóricos, progresivamente se ha ido volcando a la música ciudadana, lo que se puede apreciar en esta placa. Así, el trío ofrece muy buenas versiones de algunos clásicos indiscutidos, como Maquillaje, Orlando Goñi, el vals Tu pálida voz, el bello y poco transitado Ensueños, La casita de mis viejos y la milonga-candombe Oro y plata, obras en las que el grupo muestra la excelente alquimia entre sus integrantes. Pero el segmento más ambicioso de la placa es la participación del dúo original con un quinteto de cuerdas, ofreciendo una muy buena versión de Flores negras y una notable transcripción para esta formación de una obra no muy escuchada, el doble concierto para bandoneón, guitarra y orquesta de cuerdas, de Astor Piazzolla (Hommage a Liege), compuesto por tres movimientos (Introducción, Milonga y Tango) en el que Santiago Alvarez consigue un asombroso trabajo, reemplazando al bandoneón por su armónica. Un disco de muy buen nivel, que confirma el talento de estos jóvenes músicos.

ESTE DISCO SERA PRESENTADO EL 1º DE SETIEMBRE A LAS 21 HS. EN CAFÉ VINILO, GORRITI 3780.

 

 

 

 

CUARTETO LA PUA Y VICTORIA DI RAIMONDO. Mariposa Muerta. Edición independiente.

Señalábamos en algunas reseñas anteriores el surgimiento de una corriente dentro de nuestra música ciudadana que podríamos llamar dark tango, caracterizada por sonoridades oscuras y letras de un tono pesimista y por momentos nihilista. Si uno intentara rastrear el origen de esa corriente es posible que desemboque en el origen rockero punk de algunos de los músicos que la integran aunque es posible que también influya una mirada hiperrealista, escéptica y desencantada, aunque no exenta de referencias sociales, sobre el mundo y sus alrededores. En el caso de este disco ese ámbito, de alguna manera reconocible, es el de algunas zonas del Gran Buenos Aires y es en ese espacio que se centran las letras, casi en su totalidad de los integrantes del grupo, aunque también aparecen otros referentes como Palo Pandolfo, Limón García y Yuri Venturin. Lo cierto es que escuchar de un saque este CD, metiéndose en profundidad en la intensidad de la música y el dramatismo de las letras puede ser una experiencia devastadora. De todos modos para que se diera esta posibilidad era necesario un grupo de intérpretes que trasmitiera cabalmente el contenido emocional del disco y esto es lo que ocurre aquí. Las guitarras de Leandro Angeli, Christian Huillier y Juan Otero y el guitarrón  de Pablo Sensottera son las que ofrecen el contexto adecuado para que la potencia interpretativa y la intensidad expresiva de Victoria Di Raimondo aparezcan en plenitud. Quien conozca a la ex cantante de Altertango (otro grupo referencial) difícilmente pueda imaginar que ese cuerpo menudo y delgado pueda trasmitir semejante fuerza. Un disco casi conceptual, con algunos temas destinados a convertirse en clásicos y en el que el último tema, La mañanita, compuesto por la cantante en letra y música, de algún modo sintetiza la propuesta. Jorge García.

 

 

 

CAÑON. Brujos. Edición independiente.

Disco presentación de este trío, integrado por Julio Coviello, ex bandoneonista de la Orquesta Fernández Fierro, Nicolás Di Lorenzo en piano (y bombo en algún tema) y Mariano Bustos en contrabajo en el que ofrecen un repertorio integrado mayoritariamente por obras de sus integrantes (principalmente Coviello). Hay en las obras instrumentales, las mejores del disco, claros ecos “puglieseanos”, detectables sobre todo en los potentes Fiera y el tema que da título al disco y del sonido de la Orquesta Fernández Fierro de la primera época en los intensos y oscuros Telarañas, El Tuerto y 18 de julio. Un tono introspectivo y melancólico prevalece, en cambio, en Abismos, del violinista Bruno Giuntini. De los temas cantados por Coviello, Caída libre, con letra de Alejandro Guyot, recuerda algunas letras de 34 Puñaladas, Porque hoy nací reflota un antiguo éxito de Javier Martínez, integrante de Manal, al que se le intercalan acordes de Ultimo tango en Paris y Duerme es una sencilla canción de cuna. La voz de Di Lorenzo se puede escuchar en su tema Tiempo catarata. Un disco que, sobre todo en los temas instrumentales, consigue momentos de gran intensidad. Jorge García.

ESTE DISCO SERA PRESENTADO EL 31 DE AGOSTO A LAS 21 HS. EN CAFÉ VINILO, GORRITI 3780 Y EL 19 DE SETIEMBRE A LAS 21 HS. EN VUEL EL PEZ, CORDOBA 4379.

 

 

 

FEDERICO PIERRO. Inmigrante, la voz del desarraigo. Epsa 1945.

Disco debut de este muy joven cantante que desarrolla una obra que se podría tildar de conceptual, centrada en tangos que se refieren a la inmigración italiana en nuestro país. Pierro es un intérprete de muy buenas condiciones vocales y que consigue en varios pasajes trasmitir el espíritu de los temas propuestos. Indudablemente los muy buenos arreglos del pianista Andrés Linetsky, acompañado por Ramiro Boero en bandoneón, Alejandro Schalkis en violín e Ignacio Varchausky en contrabajo potencian su trabajo. El disco se inicia con un poema de Domingo Petrucci, recitado por el autor y los diez temas restantes ofrecen los desniveles esperables entre la calidad de las letras de Alfredo Lepera (Volver, Lejana tierra mía), Cátulo Castillo (La cantina, La violeta y el menos conocido Domani) y Enrique Cadícamo, la muy poco transitada Canción del inmigrante y la sensiblería algo cursi de Una carta para Italia, Giuseppe el zapatero, Canzoneta y el vals Naufrago. Un disco que, más allá de sus desniveles, muestra a un promisorio vocalista de tango. Jorge García.

ESTE DISCO SERA PRESENTADO EL 8 DE SETIEMBRE A LAS 20 HS. EN LA ASOCIACION ITALIANA DE SS.MM. DE BELGRANO, MOLDES 2157.

 

 

 

JORGE TORRECILLAS ENSAMBLE. Una búsqueda infinita. Lumenan DR 098.

Segundo y muy atractivo disco del saxofonista Jorge Torrecillas, compositor además de todas las obras, en el que está acompañado por el joven y promisorio trompetista Agustin Zuanigh, Inti Sabev de lo mejor del país en clarinete y clarón, Pablo Vázquez, uno de los músicos del jazz nacional más ligados a la vanguardia y la experimentación en contrabajo y el sólido trabajo de Santiago Lacabe en batería. La música de Torrecillas, sin llegara a encuadrarse dentro del free jazzpresenta muchos puntos de contacto con las expresiones más vanguardistas del género. Si bien hay varios pasajes de lucimiento de los solistas es la interacción entre los distintos instrumentos uno de los rasgos principales que propone el grupo y esto se puede apreciar en Atila, donde se luce Vázquez. La grave y solemne Canción de los ausente se inicia con gran dúo entre la trompeta y el bajo con arco y hay también una muy buena participación de Sabev en clarinete. Lucky Loser es probablemente el tema más estrictamente “jazzístico” con una breve cadenza de trompeta, Pulsar celeste es un tema obsesivo con un gran solo de Torrecillas en saxo alto y El proceso de Thelma ofrece un gran riff de los vientos. El tema más libre del disco, directamente ligado a la música improvisada contemporánea, es Urano, donde se suman al grupo Carolina Tierhs en voz y violín y María Eugenia Irianni en flauta. Un trabajo arriesgado y de gran interés del Jorge Torrecillas Ensamble.

 

 

 

TATIANA CASTRO MEJIA TRIO + UNA. Giro y vuelvo. Edición independiente.

Son varios los pianistas que se destacan dentro del fértil panorama del jazz actual en nuestro país, pero una de las figuras más destacadas es la colombiana Tatiana Castro Mejía. Intérprete de gran ductilidad y en constante evolución, sobria en su estilo y con abundantes ideas en sus improvisaciones, es también una gran creadora de climas, algo que se puede apreciar en cada uno de sus interpretaciones. En este nuevo trabajo, Tatiana elige fusionar su música -es autora de todas las obras- con la poesía (con  versos propios y de otros autores) y para ello cuenta con el excelente acompañamiento de Juan Bayon en contrabajo y Andrés Elstein en batería y la presencia de Rocío Luz Mehtoe en los recitados y narración. Hay ocasiones en las que la confrontación en un mismo trabajo de música y poesía no produce buenos resultados. No es el caso de este disco, en el que la voz de Mehtoe, ya sea recitando breves textos a solas o haciéndolo sobre la música, se integra perfectamente con ella. Así, vg, en La niña en tus ojos, el poema de Taiana está expuesto con un delicado acompañamiento del piano y luego el trío arremete con un tema de vagos ecos latinos. Tras el breve recitado de Mehtoe de un soneto de Rilke, Bruma propone en su comienzo una atmósfera levemente ominosa  que desemboca en un crescendo en el que los músicos interactúan libremente. Tras otro breve recitado de otro poema de la pianista, en Bocas de mar, el bajo con arco y la batería desarrollan la introducción, con el tema volviéndose cada vez más intenso. Ssss…Shhh es otro breve poema de Tatiana que precede al introspectivo Suena el río. Pero es en los tres temas finales del disco sonde la integración entre la voz y los instrumentos se acentúa. Así en Cansancio, un brillante poema de Oliverio Girondo, la voz suena como un instrumento más y en Aprenderemos a ser agua/Ritual del agua, sobre un poema de María Gomez Lara, el trío ofrece su obra más compleja y elaborada, con inesperados cambios de tono. En  Espiral, que cierra el disco, sobre otro poema de Tatiana, la integración de la voz con los instrumentos alcanza gran precisión. Un trabajo de gran originalidad, que ratifica el talento y la versatilidad de Tatiana Castro Mejía como intérprete, compositora y poeta. Jorge García.

ESTE DISCO SERA PRESENTADO EL 31 DE AGOSTO A LAS 21 HS. EN CASA ILDA, JULIAN ALVAREZ 1861                                       

 

MIGUEL ZENON EN VIVO EN BEBOP: UNA LOGRADA AMALGAMA

La presencia del saxofonista portorriqueño Miguel Zenón en Be Bop, donde realizó tres conciertos, puede catalogarse como un pequeño acontecimiento. Elogiado hasta el paroxismo por la revista Down Beat, que varias veces lo consideró el mejor saxo alto de la actualidad (un concepto, más allá de las indiscutibles virtudes de Zenón, opinable) y figura de primer nivel en la escena neoyorquina, se presentó acompañado por Abel Rogantini en piano, Arturo Puertas en contrabajo y Fernando Martínez. Miguel Zenón es un excelente instrumentista, de un sonido limpio y cristalino, un original fraseo y un estilo en el que se amalgaman sin problemas la depurada técnica con la intensidad emocional. En ese estilo, ha logrado fusionar con brillo los ritmos de su país y otras zonas de Latinoamérica y el mundo con la improvisación jazzística de primer nivel. Estos rasgos se pudieron apreciar cabalmente en este concierto en el que estuvo acompañado por una sólida sección rítmica paro también brilló con luz propia Rogantini, un instrumentista que puede moverse con ductilidad en los más diversos terrenos. Así el grupo ofreció temas de una impronta más claramente jazzística como Home y Morning Chant pero también un sentido homenaje a uno de los grandes cantaores flamencos en Camarón. La música de su país estuvo presente en el ritmo de plena Oyelo y el concierto abrió y cerró con dos notables versiones de boleros, Alma adentro, de Sylvia Rexach, una poco conocida en estos lares cantante portorriqueña, prematuramente fallecida y el clásico Perfume de gardenias, de Rafael Hernández. Un muy buen concierto que permitió apreciar las virtudes de Miguel Zenón y confirmar que hay muchos músicos argentinos que pueden tocar sin desmedro con grandes figuras de la escena internacional. Jorge García

 

 

 

ROY HARGROVE QUINTETO EN VIVO EN EL TEATRO COLISEO: LEJOS DEL NIVEL ESPERABLE.

El trompetista Roy Hargrove una figura importante dentro de la escena del bop y hard bop de los últimos años, se presentó en Buenos Aires al frente de su quinteto integrado por Justin Robinson en saxo alto, Sullivan Fortner, Jr. en piano, Ameen Saleem en contrabajo y Quincy Philips en batería. Había mucha expectativa por la presencia de este grupo, pero los resultados finales del concierto estuvieron lejos de satisfacerlas. Con una sección rítmica sólida pero no demasiado relevante y un solo correcto pianista, quien tuvo un par de solo destacables fue Robinson. En cuanto a Hargrove, probablemente debido a los problemas de salud que lo aquejan, se exigió bastante poco, dando la impresión de estar tocando por compromiso. De todos modos, la primera parte del concierto, dentro de una línea hardbopera, fue lo más rescatable de la noche. Una lineal y concesiva interpretación  de Hargrove en flugel de Bésame mucho dio comienzo a una segunda parte en la que participó la cantante italiana Roberta Gambarini. Gambarini es una buena vocalista de jazz (sus discos así lo certifican) pero aquí prefirió transitar una zona más cercana a un cocktail party para señoras gordas ajenas al jazz. Así fue que interpretó versiones del tango Nostalgias, el bolero La puerta se cerró, el “piazzoliano” Oblivion, la bossa nova Chega de saudade, algún blues elemental y coqueteó con la música pop. El resultado, al que también se sumó Hargrove como vocalista, fue un pastiche del que solo cabe rescatar una gran versión de la cantante de On the Sunny Side of the Street y algún aislado segmento de scat. Un concierto en buena medida decepcionante, a cargo de músicos de los que cabía esperar mucho más. Jorge García.

 

 

 

RAVI COLTRANE EN EL CENTRO CULTURAL KIRCHNER: EN LA BUSQUEDA DE HONRAR UN GRAN APELLIDO.

Es posible que el principal problema que acarrea Ravi Coltrane es el de portar el apellido de su padre, tal vez el saxofonista más importante e influyente de la historia del jazz. De allí que sería injusto pretender establecer comparaciones entre progenitor y vástago. Hoy Ravi Coltrane se muestra como un instrumentista interesante, enrolado en las zonas de lo que podría denominarse post hard bop, con un sonido robusto y un fraseo en el que se percibe cierta tendencia a la reiteración de algunos clisés en el desarrollo de los solos. En este concierto estuvo acompañado por el pianista cubano David Virelles, un instrumentista que gana en originalidad cuando evita la pirotecnia gratuita, el bajista Dezron Douglas y el formidable baterista Jonathan Blake. El concierto estuvo integrado en su totalidad por obras propias de los integrantes del grupo, en su mayoría del líder, quien se mostró como un compositor competente. Hubo temas intensos y vigorosos, otros más introspectivos y relajados y uno del pianista que resultó bastante repetitivo. En casi todos ellos hubo momentos destacados de Coltrane y Virelles pero fue Blake quien consiguió los momentos más creativos del concierto, acompañando con creatividad y aportando permanentes ideas desde su instrumento. Particularmente destacable fie el extenso dúo que protagonizó con Coltrane en el bis del concierto (una suerte de homenaje a los que el gran John hiciera con Elvin Jones y/o Rashied Alí). Un recital interesante a cargo de un músico en la búsqueda de un camino original, que lo aparte de la enorme sombra de su padre. Jorge García.

 

 

 

FESTIVAL DE TANGO DE BUENOS AIRES: CON UN PERFIL CONSERVADOR.

Con epicentro en la Usina del Arte de la Boca y conciertos en numerosos lugares de los más diversos barrios, se realizó una nueva edición del festival de Tango de Buenos Aires, en el que también se desarrolla el Mundial de baile. Una primera evaluación de la programación permite señalar que el perfil general del evento fue bastante conservador. Por cierto que ello no significa que el nivel de calidad haya sido malo ya que hubo conciertos muy buenos. La apreciación, en todo caso, está dirigida a que abundaron las figuras consagradas, hubo numerosos homenajes y escasearon los nombres de músicos jóvenes y renovadores. Por cierto que hubo algunas excepciones (el sexteto de Juan Pablo Navarro, el quinteto de Diego Schissi), pero tal vez donde más se notó la ausencia de propuestas fue en la ausencia de nuevos cantores y/o letristas (una excepción, la talentosa Marisa Vázquez). En lo que hace al tango instrumental, salvo los casos mencionados, parecería que la enorme figura de Astor Piazzolla es un límite infranqueable y que no está permitido mostrar formaciones con un lenguaje que se aleje de su influencia (insisto, como anomalías, los casos de Navarro y Schissi). Hubiera sido bueno, vg, que la agrupación de Sonia Possetti o el quinteto de Agustín Guerrero, buceadores de nuevos lenguajes, estuvieran presentes. Por supuesto que es imposible invitar a todos los músicos que hacen tango hoy pero algunas ausencias fueron llamativas.

(Aquí quiero incluir una digresión a propósito del FACAFF, el festival que en paralelo se realizó en el Club Atlético Fernández Fierro, del que participaron cuarenta grupos diferentes que quedaron afuera de la convocatoria del evento oficial. En esos conciertos también participan formaciones con una marcada vocación conservadora, principalmente representada por esas orquestas que deciden ofrecer su repertorio tocándolo ”a la manera de”, ya sea esta la de las orquestas de Pugliese, Di Sarli, Gobbi y un abundante etcétera).

Más allá de estos reparos, hubo oportunidad de presenciar algunos conciertos valiosos como el del mencionado sexteto de Navarro, con una estructura hoy más cercana a la música de cámara que al tango tradicional, el trío del pianista Pablo Ziegler, con el gran bandoneonista Walter Castro y el contrabajo siempre virtuoso del Mono Hurtado, la presentación del nuevo disco de Noelia Moncada con el pianista Matías Alvarez, el brillante septeto de los hermanos Emiliano y Lautaro Greco, el sexteto del bandoneonista Horacio Romo con la vocalista Eleonora Barletta, la siempre bienvenida presencia de Sandra Luna, el nuevo octeto de Federico Pereiro y en lo que fue un auténtico acontecimiento, la reunificación del grupo Nuevos Aires luego de 35 años. Todos estos artistas le otorgaron lustre al festival, pero ello no invalida las observaciones hechas más arriba. Jorge García.

 

 

 

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