El rincón del Viejo Canalla
Luis Filipelli

LUIS FILIPELLI CANTA A ELADIA BLAZQUEZ EN VIVO EN LA BIBLIOTECA CAFÉ.

Eladia Blázquez es una figura peculiar dentro del tango. Hija de españoles, comenzó cantando y bailando flamenco y danzas de ese país y sus primeras composiciones estuvieron encuadradas en el terreno del bolero y del folclore. Sin embargo, el bichito del tango le picó en los años 60, convirtiéndose en la que fuera posiblemente la letrista más importante de esa década y la siguiente, siendo además una personal intérprete. Cuestionada por los sectores más tradicionalistas, sus temas sin embargo consiguieron imponerse incluso en un público no específicamente tanguero. En sus obras se fusionan una apasionada y fervorosa mirada sobre Buenos Aires que – también hay que decirlo – deja de lado muchas veces los aspectos más oscuros de la ciudad, con obras de un tinte intimista y personal en la que consigue abundantes hallazgos y varios de sus mejores títulos. En su larga trayectoria de más de cuatro décadas Luis Filipelli ha logrado que su estilo evolucionara desde un romanticismo algo blando a su versión actual, si se quiere con más “mugre” y un fraseo personalísimo, que lo convierten en uno de los mejores intérpretes de tango de la actualidad. En el acogedor ambiente de La Biblioteca Café, acompañado por el joven y talentoso guitarrista Leonardo Andersen, un intérprete de gran ductilidad, Filipelli ofreció un programa dedicado a Eladia incluyendo varios de sus temas más conocidos pero también obras muy valiosas pero menos transitadas.

Así en la primera parte desfilaron excelentes versiones del bolero Humo y alcohol, la primera composición de Eladia, su primer tango, el conmovedor Sueño de barrilete, el sentido Mi ciudad y mi gente, el intenso y emotivo Sin piel y El corazón al Sur, tal vez su tema más popular. En la segunda parte, Filipelli incluyó obras no tan conocidas de la compositora como la letra que le compuso a Invierno porteño, con música de Piazzolla, el bello Viejo gringo, musicalizado por Atilio Stampone, el desolado María de nadie y el poco escuchado El precio de vencer, uno de sus temas más críticos de la realidad social. Hacia el final, Filipelli incluyó la olvidada zamba ¡Que mala suerte! Y el tema Para Eladia que compusieran Rubén Juárez y Chico Novarro en ocasión de la muerte de la compositora. Un excelente recital de un muy personal cantor homenajeando a una gran compositora que ojalá pueda repetirse. Jorge García.

 

 

 

DIEGO SCHISSI. Timba. Club del disco 046.

Dentro del innegable auge que ha tenido la movida tanguera en los últimos años, son muchos los grupos instrumentales que surgieron aunque no tantos los que han conseguido elaborar un sonido original y personal. Uno de ellos es el quinteto de Diego Schissi. Pianista excepcionalmente dotado, talentoso compositor, Schissi supo incursionar en el jazz  (fue integrante del mítico Quinteto Urbano) y ha desarrollado algunos proyectos encuadrados dentro de un estilo inclasificable (vg, su notable disco Tren –todos tienen como título una sola palabra comenzada con la letra T-, para formación de doble cuarteto) y en los últimos tiempos alterna sus actuaciones como solista con un trío que recrea tangos clásicos, junto con el quinteto con el que ha grabado este y sus dos trabajos anteriores, un grupo que si bien  abreva en las raíces tangueras, propone un estilo y un sonido que se aparta totalmente,  de las habituales influencias de la enorme figura de Astor Piazzolla y en el que se pueden detectar, en cambio, claros ecos de la música académica contemporánea. Integrado además por Santiago Segret en bandoneón, Ismael Grossman en guitarra, Guillermo Rubino en violín y Juan Pablo Navarro en contrabajo, el quinteto desarrolla aquí un programa estructurado como una suerte de suite alrededor de diversos números de la quiniela en el que se contraponen obras intensas y enérgicas con otras más líricas y reflexivas en las que, por encima de algunos pasajes destacados de los solistas, prima una ajustada interacción entre los diversos instrumentos. Entre las primeras cabe destacar la intrincada estructura de Pelea,  el potente crescendo de La yeta, la agresiva enjundia de La guita y el carácter casi experimental de Muerto que habla, Dentro de las obras más introspectivas corresponde destacar La música, con un lírico dúo entre el bandoneón y la guitarra, Pane, el tema más “tanguero”, con una gran introducción de Segret, el melancólico La sangre y los poéticos Hospital y Latte en los que se luce el piano. Un disco que confirma el gran talento de Diego Schissi como  intérprete y compositor. Jorge García.

ESTE DISCO SERA PRESENTADO LOS MIERCOLES 17, 24 Y 31 DE AGOSTO A LAS 21.30 HS. EN VIRASORO BAR, GUATEMALA 4328.

 

 

 

JUAN GELMAN/JUAN CEDRON. Madrugada- CUARTETO CEDRON. Canciones tradicionales de Argentina. Alfiz 41932.

Continuando con su valiosa reedición de antiguos discos del Tata Cedrón, el sello Alfiz ha lanzado ahora en una edición doble estos dos trabajos. Madrugada, grabado en 1964, es el primer disco del Tata, en este caso acompañando los notables poemas de Juan Gelman. Pertenecientes a la primera etapa del poeta estos versos ofrecen una acabada síntesis de las características de su obra en ese período. Hay poemas, melancólicos, emotivos, esperanzados o con toques picarescos que reflejan de manera cabal varios aspectos de la vida cultural porteña de esos años y están recitados por el inimitable estilo de Gelman. La parte musical está integrada por Cedrón en guitarra, César Stroscio en bandoneón y dos músicos que ya no volverían a tocar en el grupo, el violinista Carlos Lavochnik y el cellista Carlos Francia, quienes ofrecen tres muy buenos momentos instrumentales, el tema que da título al disco, El parate y A Roberto Arlt.

El segundo disco es una jugosa selección de tangos, valses, milongas y estilos, interpretados por el Tata en su guitarra y cantados con ese personal fraseo que lo hace tan reconocible y en el que predomina una gran intensidad expresiva. Grabado en 1978 y acompañado por su inseparable, a lo largo de más de medio siglo, Miguel Praino en viola, el gran bandoneonista Cesar Stroscio, en uno de sus últimos trabajos con el grupo, y el contrabajista Carlos Carlsen, Cedrón ofrece excelentes versiones de títulos emblemáticos como Yuyo verde, Arrabal amargo, Sur, Volver y Manoblanca a los que se suman los bellos y menos escuchados estilos Pobre gallo bataraz y La mariposa aunque también hay muy buenas interpretaciones instrumentales de A fuego lento, el vals Pedacito de cielo y la milonga La trampera. Una de las pocas oportunidades de escuchar al Tata Cedrón interpretando temas clásicos del repertorio tanguero. Jorge García.

 

 

 

FRUTOS ROJOS. Tangos cosecha 2015-Mónica Fazzini-Máximo Blostein. Edición independiente.

En muchas ocasiones se oye a cantantes de tango hablar de la necesidad de renovar el repertorio, algo que tiene que ver con salir de los 70 u 80 títulos que forman parte de los programas habituales, desconociendo la riqueza de las letras tangueras (se conocen cerca de 9000 y Carlos Gardel, que grabó hasta 1935, registró casi 1000 títulos). También se dice que los últimos grandes poetas del tango fueron Eladia Blazquez, el poco transitado Héctor Negro ( de los pocos compositores que incorpora siempre una mirada social en sus temas)  y Horacio Ferrer (de este último, para escándalo de algunos, diré que salvo algunas excepciones puntuales, sus poemas me parecen enfáticos, retóricos y grandilocuentes). No hay duda también que los últimos años han aparecido una serie de autores – algunos muy valiosos como Alejandro Szwarcman, Raimundo Rosales, el Tape Rubin y las promisorias Andrea Bollof y Marisa Vázquez.- que están intentando renovar el tango cantado. El problema es que las temáticas a las que apuntan casi todos estos nuevos autores repiten la de los grandes compositores de los años 40, esto es problemáticas individuales, desengaños amorosos, vidas frustradas, aunque sin alcanzar, en la gran mayoría de los casos, el vuelo poético de aquellos. Y algo parecido ocurre con las músicas que ilustran estos nuevos versos. Este introito viene a cuento por este disco que ofrece una serie de composiciones del año 2015 de los poetas Mónica Fazzini y Máximo Blostein, musicalizadas en su mayoría por Miguel Barci, Marcelo Saraceni y Beatriz Palumbo. Hay letras indiscutiblemente buenas, interpretadas por cantantes de gran nivel (Noelia Moncada, Cucuza Castiello, Lidia Borda, Carlos Rossi, Jacqueline Sigaut por nombrar solo a algunos) pero no se encuentran en esos versos propuestas renovadoras en lo temático. Y si bien en la historia del tango las obras que reflejan problemáticas que excedan lo individual,  nunca han sido mayoritarias (nótese que cuando aparece un intérprete en esa línea como el Tata Cedrón, recurre casi siempre a obras de poetas ajenos al tango) en ninguna de las obras de este disco hay referencias a situaciones que se aparten de aquellas características. Esto no quiere decir que no valga la pena escuchar el CD, como se dijo hay temas que están muy bien dentro de los rasgos señalados, bien musicalizados, pero hay algo que definiría como efímero en ellos. Por eso no puedo terminar esta notuela sin una pregunta que puede sonar provocativa ¿Cuántos de estos temas, y muchos otros compuestos en estos tiempos, serán cantados, silbados o recordados, digamos, dentro de 20 años? Jorge García.

 

 

 

NADIA ZOLLHOFER. Nadia. Edición independiente.

ANDREA ELETTI-GABRIEL DE PEDRO QUINTETO. Quedémonos aquí. Aqua Records 476.

FLORENCIA GARCIA. De amores y lunas. Aqua 479.

He aquí tres discos de jóvenes cantantes de muy buenas aptitudes pero a las que se les puede cuestionar –continuando con un concepto expresado en el comentario de arriba- el poco riesgo en la búsqueda de un repertorio, recurriendo –salvo algunas excepciones- a temas consagrados con el riesgo adicional que supone la posibilidad de comparar sus interpretaciones con una gran cantidad de versiones. Es difícil determinar porque, existiendo una enorme cantidad de letras valiosas a lo largo de la historia del tango, se utilizan de manera recurrente los mismos temas. Dicho esto paso a reseñar brevemente estos tres discos.

Nadia Zollhofer es un precoz talento de solo 21 años proveniente de una familia de músicos de cuatro generaciones, que domina varios idiomas, interpreta también algunos instrumentos y que como cantante muestra más que interesantes aptitudes. Dueña de una voz cálida y muy afinada en la que predominan los tonos graves, en este debut discográfico muestra un notable eclecticismo ya que, acompañada por Nacho Abad en piano, también responsable de los arreglos y Beto Merino en percusión a los que en algunos temas se suman Nicolás Erlich en bandoneón, Gonzalo “Pollo” Fuertes en contrabajo y Nicolás Arroyo en percusión (un grupo de vientos se agregan en las obras latinas) ofrece un repertorio en el que se entremezclan temas ciudadanos, folclóricos, valses peruanos y, como se dijo ritmos latinos. Habrá que ver con el paso del tiempo y de los discos si Nadia se vuelca hacia algún género determinado ya que este primer trabajo aparece como un muestrario amplio de sus potencialidades vocales sin que se logre establecer en cuál de los géneros expuestos podrá llegar a ser una figura destacada.

Andrea Eletti, es una cantante santafecina que a pesar de su juventud cuenta  con una trayectoria bastante dilatada, ya que empezó a cantar folclore a los 13 años. En el año 2000 se volcó al tango, incursionando también en la comedia musical. Poseedora de una voz agradable y bien timbrada y acompañada por el quinteto de Gabriel De Pedro con arreglos que por momentos aparecen como algo convencionales, ofrece un repertorio integrado por obras ampliamente transitadas del repertorio tanguero. Sus versiones son buenas pero, como se señaló corren el riesgo de entrar en un permanente territorio de comparación con otras. De todas maneras, estamos ante una intérprete seria y de muy buenas condiciones.

Florencia García es otra joven intérprete de voz intensa y expresiva y un fraseo bastante personal que -acompañada por un grupo de excelentes músicos, el pianista Cristian Zárate, el guitarrista César Angeleri, responsables de los muy buenos arreglos, a los que se suman el bandoneonista Nicolás Enrich y el violinista Leonardo Ferreyra-  ofrece un atractivo repertorio que en este caso, si bien también presenta un programa en el que abundan clásicos transitados, recupera un par de obras no tan escuchadas, alguna nueva y un par de temas folclóricos. Así, la cantante ofrece intensas versiones de La noche que te fuiste, Vendrás alguna vez, El corazón al sur y Tarde y en una vertiente más lírica, expresivas versiones de Nunca tuvo novio, Fuimos, Quedémonos aquí, en una gran versión, solo acompañada por el piano de Zárate, y Fruta amarga. Hay también, en otro terreno, bonitas interpretaciones de la Zamba del romero y Canción de cuna costera. Un muy atractivo trabajo de esta interesante vocalista. Jorge García.

 

 

 

MUSAS ORILLERAS. El arte de añorar. Melopea.

FABIAN NESPRIAS. Letanía. Melopea.

El arte de añorar es el segundo disco del dúo integrado por Andrea Bollof en canto y Sandra Antonuci en guitarra a los que se suman invitados en algunos temas. Bollof es una de las cantantes más consistentes dentro de la abundante escena de las vocalistas femeninas de tango. Dueña de una voz afinada, perfecta dicción, un fraseo personal y gran expresividad, a ello hay que sumarle su talento como compositora; en cuanto a Antonuci es una guitarrista sobria y de gran ductilidad. Ambas intérpretes ofrecen un repertorio en el que se amalgaman algunos clásicos de nuestra música ciudadana con varias obras con letra de Bollof. Así entre los primeros se pueden escuchar muy buenas versiones de  Nido gaucho, El adiós, Remolino y de Historia breve, un casi desconocido tema con letra de Cátulo Castillo. Entre las obras de Bollof resaltan la sentida interpretación de la milonga Hojas quemadas, la bella canción litoraleña La pena del río en la que se luce el cellista Patricio Villarejo y el tango Herido de adiós, obras en las que Andrea se muestra como una compositora sensible y profunda, que elude los lugares comunes. Pero también hay  bonitas versiones de la chamarrita Pa´l que se va, de Zitarrosa, de la bella Milonga de los arroyos, con letra de Raimundo Rosales y un solo de guitarra de Sandra Antonuci en su tango Don Walter. Un muy buen disco de este dúo. Jorge García.

Fabian Nesprias es un interesante guitarrista y compositor que en este disco alterna obras propias que interpreta como solista, con composiciones cantadas, con la autoría en sus letras de Andrea Bollof y la participación de otros intérpretes en algunos temas. Entre los temas instrumentales se pueden escuchar La sombra del perro flaco, una vigorosa chacarera, el movido Casi un gato, la lírica canción de cuna Durmiendo a la negrita y también un atractivo dúo con Sandra Antonuci en al tango Calle robada. Y vuelve a aparecer aquí Andrea Bollof en su doble rol de cantante y compositora, ratificando que es una de las más promisorias autoras de nuevas letras, algo que se puede apreciar en la melancólica milonga Mate para tres, el tango canción Un abrazo más con la participación de Chino Molina en bandoneón, el vals Partir o el intenso tango El otoño en una hoja. Poco agrega, en cambio, la interpretación de Lito Nebbia de una obra tan emblemática como Fuimos y en cuanto a la participación del coro Melopea en Barro tal vez y el tema que da título al disco resulta francamente prescindible. Jorge García.

 

 

 

EL SONIDO DE LOS DURMIENTES. Mancha arena. GFL 003.

Una de las discusiones más antiguas entre músicos, críticos y melómanos es la que intenta establecer las diferencias entre la música popular y la académica. Sin embargo, son cada vez más los partidarios de negarse a señalar distancias entre ambos géneros, inclusive tratando de fusionarlos. Es el caso de El Sonido de los Durmientes, el conjunto que liderado por el guitarrista Gabriel Lombardo, autor también de las composiciones y arreglos, plantea una rica amalgama entre los ritmos folclóricos latinoamericanos y la música clásica contemporánea. Tentette integrado por una sección de cuerdas, otra de maderas, guitarra y contrabajo desarrolla una serie de temas en los que se intercalan pasajes solistas (se destacan el fagot de Mercedes Moreno, el violoncelo de Laura Basombrío y la flauta de Guadalupe Planes) con abundantes riffs en los que hay que resaltar la ajustada interacción entre los diferentes instrumentos. Asimismo, se percibe un mayor uso de las disonancias que en los dos trabajos anteriores del grupo. Hay temas enérgicos y vigorosos como La rifa, donde se destacan la guitarra del líder, el fagot y la flauta o ¡Así bailo yo! con bruscos cambios de tiempo e intrincadas texturas. La Maga comienza con cierto aire tanguero para desembocar en una suerte de chacarera en tanto que Abrazo ofrece un lírico interludio entre la guitarra y el clarinete de Gonzalo Braz. Hay otro dúo destacado de guitarra y cello en Lejos y Aguas Fuertes Norteñas incluye estilizados pasajes de ritmos de esa zona. El excelente disco culmina con el introspectivo tema que da título al disco en el que se luce el violín y desemboca en un pasaje tangueado. Un trabajo que confirma a El Sonido de los Durmientes  como una de las formaciones más originales de la música argentina actual. Jorge García.

ESTE DISCO SERA PRESENTADO EL 27 DE AGOSTO A LAS 21.30 HS. EN AL ESCENARIO, IRALA Y GENERAL LAMADRID.

 

 

 

CHRISTY DORAN´S SOUND FOUNTAIN. Belle Epoque. Kuai 036

Veterano guitarrista irlandés con una dilatada carrera, Christy Doran  grabó este disco en vivo en Buenos Aires junto al bajista Franco Fontanarrosa (La Mujer Barbuda) y el baterista radicado en Suiza Lukas Mantel. Doran es un notable intérprete de su instrumento, cuya carrera se ha desarrollado trabajando con numerosos músicos de la vanguardia jazzística y el free jazz pero también con intérpretes rockeros (tiene un gran disco de homenaje a Jimi Hendrix). Estas dos vertientes se dan cita en este trabajo, en el que consigue una notable simbiosis con Fontanarrosa (un auténtico virtuoso del bajo eléctrico) y el muy sólido baterista Mantel, ya que si bien la mayoría de los temas tienen una estructura más cercana al rock, la libertad de los solos lo aproxima también al terreno jazzístico. Son notables los cambios de tiempo en los diferentes temas (Alien Abduction, Espantasuegras) el tono más introspectivo de otros (el extenso Langa) y la estructura muy libre que se advierte en el tema que da título al disco y Höhronen. Con prolongados pasajes improvisados y amplio lucimiento de los tres músicos, el disco es un muy consistente exponente de la fusión entre rock y jazz de vanguardia. Jorge García.

 

 

 

EDUARDO ELIA. Solo. Blue Art 176..

Aunque por estos pagos a veces no llegan demasiadas noticias, el fértil y prolífico movimiento jazzístico que se ha dado en los últimos años también ha producido figuras que desarrollan su carrera en el interior del país. Tal es el caso del pianista cordobés Eduardo Elía, quien ha grabado todos sus discos (este y los cuatro anteriores) en el sello rosarino Blue Art. Elía es un instrumentista de muy precisa digitación y gran capacidad para la improvisación pero tal vez el rasgo que más impresione de él sea la concisión con que encara cada tema. Como prueba de lo señalado basta escuchar sus interpretaciones de temas tan complejos como Giant Steps, de John Coltrane, Round Trip, de Ornette Coleman o Evidence, de Thelonious Monk, en los que en menos de tres minutos desarrolla en profundidad la esencia de cada uno de ellos. O como, sobre un ostinato de la mano izquierda propone una brillante improvisación en Speak no Evil, de Wayne Shorter. Su veta más lírica se puede apreciar en sus interpretaciones de Circle, de Miles Davis, el tema más extenso del disco, Toy Tune, del mismo Shorter o Peace, también de Coleman. Pero también como compositor Elía se muestra muy competente y ello se puede apreciar en el crescendo que desarrolla en Una idea, que culmina con un vigoroso crescendo, y  en las creativas ideas  de Wertic y Pasajero frecuente. Un disco que muestra en plenitud a un talentoso pianista no demasiado conocido en Buenos Aires. Jorge García.

 

 

 

RAFFO. Brindis. PAI 3278.

Con una extensa carrera en el ámbito local, donde ha participado de algunos grupos legendarios como El Güevo y Monos con Navaja, Juan “Pollo” Raffo es una figura fundamental de la música de fusión en la Argentina. Notable instrumentista, tanto en el piano acústico como en los teclados eléctricos y talentoso compositor, en los últimos años ha grabado una saga musical titulada Música de Flores de la cual esta es el cuarto volumen. Con su habitual cuarteto que completan Martín Rur en saxo soprano, clarinete y clarón, de destacada participación en el disco, y la sólida sección rítmica que integran Tomás Pagano en bajo eléctrico y Rodrigo Genni en batería, el “Pollo” ofrece un programa en el que se amalgaman con gran creatividad los ritmos folclóricos con una improvisación de neto cuño jazzístico. A diferencia de sus discos anteriores, aquí Raffo interpreta solo piano acústico y el tono general de los temas es más introspectivo y reflexivo. El muy atractivo disco comienza con Contrafrente un ritmo de cumbia muy libre en el que se lucen el piano y el saxo soprano de Rur, en tanto que Borboleta, el tema más extenso del CD, propone bruscos cambios de tiempo. Un tono más lírico se puede apreciar en Rorschach, una especie de vidala y Yerbal, mientras que Terminal transita un tono grave y severo. Más vibrantes son el candombe Calesita y la chacarera Yaguareté que presenta solos de Pagano y Genni, mientras que Filigrana es un tena con un comienzo festivo que desemboca en una milonga. El CD culmina con un bello y austero solo de piano de Raffo en el tema que da título al disco. Un nuevo trabajo del “Pollo” que ratifica la excelencia de esta saga. Jorge García.

 

 

 

ANONIMUS BIG BAND. Mar Rojo. ABB 001.

Uno de los fenómenos que se ha dado en los últimos tiempos dentro del jazz local – a pesar de lo dificultoso que resulta juntar a una cantidad numerosa de músicos para un mismo proyecto- es la proliferación de Big Bands. La Anonimus fue fundada en 2009 y es una de las más antiguas. Integrada por 17 instrumentistas, en este, su disco debut ofrece composiciones de destacados músicos del espectro local, como el trompetista Juan Cruz de Urquiza y el tecladista Guillermo Klein y de autores de una destacada trayectoria internacional como el macedonio Wladimir Nikolov y el sueco Goran Strandberg. Con un sonido afiatado, compacto y macizo y una adecuada correlación entre los pasajes solistas y los riffs orquestales la formación ofrece una interesante propuesta dentro del amplio territorio del jazz moderno. Entre los solistas corresponde destacar la tarea del saxo tenor Mauricio Deambrosi, el guitarrista Matías Suárez, el pianista Marcelo Bragagnolo y el trombonista Milton Rodríguez y las obras en su mayoría escapan al clásico 4 x 4 siendo la más ambiciosa la Random Suite, en tres capítulos, compuesta por Urquiza y en la que en el tercero de ellos se luce el autor en trompeta. Un disco que es un muy buen aporte en el terreno de las grandes formaciones jazzísticas nacionales. Jorge García.

PLEVIDA. Melopea 205.

Son muchos los jóvenes y talentosos músicos que desarrollan su labor en el terreno del jazz. En este caso es el cuarteto integrado por Gabriel Stern en saxo alto, Camila Nebbia en saxo tenor, Nacho Szulga en contrabajo y Axel Filip en batería quienes ofrecen un programa mayoritariamente integrado por obras propias pero que en su comienzo y su cierre incluye un clásico y una obra de unos de los músicos más importantes del jazz contemporáneo. El grupo, sin entrar en los terrenos del free jazz, propone estructuras muy libres en las que en el trabajo de los dos saxos se alternan atractivos solos con abundantes pasajes en los que ambos músicos interactúan con gran creatividad, en tanto que el contrabajo y la batería exceden ampliamente la idea de ser solo una base rítmica. Estas características se pueden apreciar desde el tema que abre el disco, Ishafan, de Billy Strayhorn, interpretado con una libertad que no se encuentra en las versiones habituales. Los temas propios, dos de Nebbia y uno de cada uno de los otros integrantes de la formación, algunos intensos y enjundiosos, otros más introspectivos, ofrecen bruscos cambios de tiempo, diminuendos y crescendos y la posibilidad de apreciar las condiciones de cada uno de los músicos, incluyendo la del guitarrista Martín Cepeda, quien aparece como invitado en Sonando sobre el mundo. El disco finaliza con una gran versión de Congeniality, de Ornette Coleman, en la que se lucen como solistas cada uno de los integrantes del cuarteto. Un muy atractivo primer trabajo de este grupo. Jorge García.

 

 

 

DE ROOLEROS.  Desde el templo sucesivo. La Haya Records s/n.

Disco editado digitalmente de este cuarteto de jóvenes intérpretes con una propuesta que fusiona jazz, soul, funk y hasta algún ritmo folclórico. Integrado por Sergio Kurchan en saxo tenor, Juan Gonella en guitarra, César El Id en bajo y Diego Rubinstein, el cuarteto ofrece cinco temas estructurados en una suerte de suite y culmina con una improvisación colectiva. Apoyados en una sólida base rítmica son Kurchan, principalmente, y Gonella quienes  se lucen en competentes solos. Torneo Apertura y Eliminatorias ofrece una intensa introducción de saxo solo, continuando con Rúcula y Parmesano, un tema funk, en el que Kurchan vuelve a mostrar el vigor de su sonido, El tono cambia en Fondo de la legua, que tras una lírica introducción de la guitarra, desarrolla una aire de zamba. En Mis chalupas, tras un solo del bajo es otra vez Gonella quien se destaca en tanto que Groto es otro tema potente con lucimiento de Kurchan. El último tema es, como se dijo, una improvisación colectiva en el que otra vez Santiago Kurchan ofrece un potente solo que lo conforma como un instrumentista a seguir. Un trabajo que muestra a un grupo de jóvenes músicos en la búsqueda de un sonido personal y propio. Jorge García.

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