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Crítica en el Rojas 2: Revistita de la guerra del cerdo PDF Imprimir E-mail
(viene de...)

Javier Porta Fouz: -Yo quería introducir otro aspecto, ya que lo mencionabas, la cantidad de estrenos argentinos. Mañana hay 5 o 6. La idea de que vaya a haber entre 80 o 90 o 100 supuestos estrenos de cine argentino. Hay películas que se estrenan en media sala. Entre ellas hay películas buenísimas y películas que son impresentables. La idea de que haya 80, 90 películas que se estrenan hace prácticamente imposible que los críticos las vean. Es decir, después, nos juntamos acá nosotros ahora, y decimos: “vamos a discutir sobre el cine argentino del año”, probablemente yo haya visto 40 de las que se estrenaron o 50, más una cantidad que no se estrenó de cine argentino, vos hayas visto las 40 o 50, más otra cantidad. Lo mismo nos va a pasar a todos que ni siquiera vamos a decir: “bueno, vimos estas películas, discutamos sobre estas películas”. Y eso pásenlo al cine internacional, del cual hay 200 y pico de estrenos al año, más los estrenos que van directo a DVD, más lo que uno ve en festivales, más lo que circula de manera menos ortodoxa, y finalmente lo que uno no ve, ¿cuál es el organizador del crítico de cine? Antes el crítico veía los estrenos, decía este fue un buen año, este fue un mal año. Ahora uno trata de decir “se estrenaron estas películas y finalmente hay buenas, hay malas”, pero yo tengo la sensación de que esa falta de homogeneidad, cuál es el buen cine, cuál es el mal cine proviene de que ni siquiera sabemos cuál es el cine qué estamos discutiendo, como que no hay un organizador. Antes la cartelera de estrenos organizaba al crítico, uno podía discutir sobre algo. Ahora uno termina viendo una película que se estrena dentro de tres meses, ya alguien la vio, entonces ya la discusión pasó. La película de De Palma que se va estrenar la semana que viene… esa película yo tengo la sensación de que los críticos la discutieron hace un año. Esta película ya se discutió, entonces, cuando se estrene, ¿se va a discutir sobre De Palma? ¿O se va discutir la siguiente película de De Palma, que ya terminó, ya se estrenó? No hay un organizador, entonces se termina discutiendo a medias. Yo recuerdo la famosa salida después de la primera función en Mar del Plata de Pizza, Birra, Faso, de críticos abrazados, festejando como un gol de un equipo de fútbol. Eso me parece que ya no está más, que es imposible que se dé otra vez. 

Marcos Vieytes: -Me parece que tiene que ver el tema de la falta de homogeneidad ahora con que ha cambiado el acceso al cine. Justamente esa escena hubiera sido lindo vivirla, de haber sido crítico en esa época.

Alejandro Ricagno: -Olíamos muy mal.

MV: -El punto es que yo me imagino que esa película si no se veía en el festival donde la daban, no se podía ver de otro modo. El tema es que los críticos tenemos acceso ahora, cada critico tiene acceso a infinitos modos de ver infinita cantidad películas, no sólo las que se estrenan, inclusive en la cartelera se están estrenando películas en DVD, lo que significa que nosotros las hemos conseguido antes. Entonces, claro, no estamos discutiendo de lo mismo. La pregunta es ¿será posible de vuelta organizar y podremos nosotros, como críticos, de alguna manera, influenciar en la organización de la distribución para que se vuelva hablar de las mismas películas?  

DL: -Yo, la verdad, no creo que se pueda volver a organizar. Lo más raro de todo esto es que, a la vez, me parece bueno que esto pase. La sensación de que cada uno crea su propia Babilonia cinematográfica, su propio mundo cinematográfico. Hay 1.000 películas dando vueltas por el mundo y uno organiza cuál es la cinefilia, cuál es el año de cine que quiso tener o que tuvo. Es como cuando uno va a un festival y de 150 películas uno eligió 30, y vio 30 y le salió bien, y eligió bien, y dice: “la verdad que este festival es de puta madre”;  y te encontras a otro que está al lado, que por algún motivo eligió mal, porque los horarios de trabajo no le coincidían, y que dice: “este festival es una cagada”. La misma sensación tengo con respecto a lo que está pasando en el cine. Terminás construyéndote tu propio universo cinematográfico porque el universo es tan grande, internacional y nacional, que no te queda otra que hacer un recorte. Y el recorte lo empezás a hacer ya desde el prejuicio o desde la idea de que sabés qué es lo que te puede interesar; y muchas veces te perdés cosas, y muchas veces te estacionás en cosas que creés que rinden y finalmente te das cuenta de que no rinden. Me parece que este no es un fenómeno que ocurre solamente acá, si vos lo comentás con críticos de otros lugares del mundo pasa exactamente lo mismo. Llegan a la situación que terminan eligiendo como mejores películas del año películas que no se estrenan. Salvo en Francia que todo se estrena. En los Estados Unidos te pueden decir lo mismo. Vos les preguntas cuáles son las 10 películas del año, te dicen 8 que no llegan a estrenarse en Estados Unidos, de esas 8, 3 tal vez lleguen a estrenarse en otro momento. Se va generando entre la crítica una especie de separación entre la rutina del estreno, lo que toda la gente va viendo todas las semanas, y lo que uno está consumiendo, que pasa, muchas veces, por un lado completamente distinto, y que, a veces coincide, cuando un típico mainstream te interesa mucho, o cuando se producen algunas de esas sinergias, como Duro de matar. Mismo Imperio, una película que a mí me gustó mucho, la película tiene un año ya. Los tiempos y lo que cada uno va creando como su universo cinematográfico se va cada vez más distanciando de lo que supuestamente funciona en los cines; y, a la vez, eso también se distancia del que compra películas en el parque, del que baja películas de Internet y del que la ve en los festivales de cine. Con lo cual, cada vez, esa idea de la homogenización, para volver al principio, me parece que está perdida y se va a perder cada vez más.

MV: -Lo que me sucede con eso también es que no sólo cada crítico va haciendo su propia selección y canon anual, sino también hasta se modifican los hábitos de visión de las películas. Cuando resulta que uno tiene más películas en la casa de las que puede ver en toda su vida, empieza a fragmentarlas. Inclusive tiene que ver con el DVD. Hace 10 años no todos tenían acceso a un DVD y eso cambia totalmente los hábitos de visión. Uno empieza a ver fragmentos de películas que no las termina de ver, salvo cuando existe la responsabilidad de ver una película como crítico para escribir en los medios. Entonces creo que eso también tiene que ir modificando la forma en que se hace crítica.

JPF: -Yo como soy conservador, casi reaccionario, me genera mucha angustia la falta de orden. Entrevisté a un crítico mexicano que se llama Jorge Ayala Blanco, y yo le preguntaba por qué en México hay tan pocos críticos y la sensación es que el discurso crítico en México tiene poca relevancia. Y lo que me decía Ayala Blanco, entre otra serie de exabruptos contra el sistema mexicano de cine, el amiguismo, el nepotismo, y todos los ismos habidos y por haber, me decía de El Amante por ejemplo, pero creo que eso se extendía antes a otros críticos que no estaban en una revista que hay 30 tipos, bah, 30 hombres y mujeres, él me decía que “lo que tienen ustedes es que discuten todo, es que son un grupo que discute las cosas”. A mí me parece que de ese grupo que discute las cosas no está en la misma medida, no es el mismo grupo, ni se aglutina en una revista… En los ’90 había grupos de discusión de cine. Hoy me parece que es imposible que existan. Yo a veces leo en los blogs que alguien dice que esta película es maravillosa, y sale una ristra de comentarios: “vos decís que es maravillosa pero, preventivamente, te digo que sos un salame porque te gusta esta película y yo no la pienso ver”. Antes había como una idea de que había que ver estas cuatro o cinco por semana y vos las discutías, insultabas, te peleabas, y finalmente terminaba habiendo una idea sobre el cine en general. Hoy el cine en general ya no existe más. Yo no estoy tan contento, sé que es irreversible. No estoy tan contento de que no podamos discutir de vuelta los críticos sobre ciertas películas: “ah no, esto ya pasó, ya lo vi en un festival y la verdad que ahora no me acuerdo, y tampoco tengo ganas de verla, así que si vos me decís que no te gustó está bien, a mí me gustó cuando la vi”. Algo de esa fuerza crítica, que todavía hay en Argentina, conociendo cómo es el estado de la crítica en España o en México, que son otros dos países grandes de habla hispana…La Argentina tiene una crítica de cine privilegiada. Sin embargo, me parece que algo de lo que creó esa crítica de cine muy activa, muy interesada, muy al día, algo de lo que creó esa crítica se está perdiendo irremediablemente. Y no me pone tan contento.

Público: -¿De quién es la responsabilidad?

DL: -Mía. (Risas).Yo no estoy tan de acuerdo. A mí no me pone contento el hecho de la falta de discusión y el reemplazo del café por el post, porque el blog, y el post, y el comment están muy bien pero a la vez te crea como una tensión creciente que muchas veces es como la tensión de las canchas. Uno no sabe ni siquiera contra quién está discutiendo. Está bien, se crean como un montón de cosas pero, a la vez, se transforma como en una hinchada de futbol. Mientras que antes vos tenías la sensación, después de una privada, te sentabas en un café con siete u ocho tipos, charlabas, discutías, elaborabas, llegabas a algo. Y las discusiones no transformaban al otro en enemigo, si no que, simplemente, en un colega inteligente con el cual discutir. Ahora se crea como una especie de discusión pública a ver quién es más vivo que el otro, o más inteligente, más sagaz. Me parecen que existen todavía foros de discusión y me parece que hay un montón de cosas para discutir, lo que sí tengo la sensación que esta cibernetizacion de la discusión es problemática, genera como equipos de fútbol. Es más fácil discutir con alguien sentado en una mesa y darte cuenta que, si bien no te gusta la misma película, podés charlarlo antes que leer algo escrito y después escribirle a esa persona, que genera toda una cosa belicosa. Me parece que los enemigos son otros. Los enemigos no son los que les gustó la película de Fito Páez, tal vez los que le gustó El pasado sí, pero bueno…

Sergio Wolf: -¿Hasta qué medida la crítica no abandonó lugares públicos de discusión? Me refiero a los diarios, las grandes revistas. ¿Hasta qué punto hay una responsabilidad de nosotros, los críticos? Porque pareciera que todo va al territorio medio anónimo de la tecnología que tiene la culpa. El avance tecnológico generó que no haya más zonas comunes de discusión o que no haya más películas que todos vimos para discutir. ¿Hasta qué punto la propia crítica no perdió, o abandonó una pelea por los espacios públicos?

 DL: -Yo nunca sentí que la crítica tuviera un lugar de discusión en los medios masivos, al menos desde los ’90, sí probablemente en los ’60 y ’70. Pero desde los años 90 en adelante…

SW: -¿Te parece que lo que pasó con el auge de Kiarostami, toda esa historia, o el Nuevo Cine Argentino, no fue un…?

Público: - O La libertad.

SW: -¿Fueron espacios cedidos gentilmente por los partidos periodísticos?

DL: - Bueno, no sé cómo será en cada caso, yo puedo hablar por el mío. En mi caso, yo siempre tuve la opción de, aún en un medio que no debería ser necesariamente simpático para generar espacios para que yo diga a lo largo de 150 líneas lo maravillosa que es La libertad, nunca he tenido inconvenientes en hacerlo. Pero a la vez también hay gente en el mismo medio o en otros medios que pueden pensar, o en el suplemento cultural del mismo medio, que La libertad es el mal del cine argentino. Está el debate. Está banalizado porque se plantea desde un punto de vista muy banal muchas veces.

SW: -¿Hasta qué punto, en ese momento, muchos de los que estaban en eso diarios no tenían problemas en publicar esas notas y ahora sí?

DL: -Yo creo que lo que se perdió en mi medio, en la cibernetizacion de Clarín, es el espacio en términos de notas y de entrevistar a cineastas. La crítica todavía es un lugar que se conserva. Que todavía hoy está respetado. Se sabe que es de las cosas menos leídas que salen en el diario. Pero todavía se respeta el espacio para escribir la crítica y para poner lo que querés decir. De hecho, hasta tenemos esta cosa de Clarin.com, en el cual nos dejan hacer críticas, nos dejan ¿no?..

SW: -Te mató el acto fallido.

DL: -Cuando me dejan entrar, entonces… (Risas). Lo que sí se va perdiendo es el espacio para la discusión. Por ejemplo, yo hice una tapa de espectáculos de Clarín con La libertad, hoy no podría. No podría porque tendría que intentar convencer a un montón de gente que Lisandro Alonso es un gran cineasta, que….No podría porque hoy en día necesitamos que la tapa de Clarín tenga gente conocida, más o menos importante. Por ahí las películas funcionan o crecen con difusión cuando hay alguna estrella. Dolores Fonzi permite que una película floja tenga mucho espacio, e Iván de Pineda permite que una película floja tenga mucho espacio y Rafael Filippelli no tiene mucho espacio y es mucha mejor película…

Público: -¿No condiciona, Diego, eso un poco? El panorama general a la hora del jueves, 150 líneas.

DL: -¿Condiciona qué, perdón?

Público: -¿No te hace, por ahí, no atacar con tanta ganas una película o defenderla con tantas ganas?

DL: -La defensa no, el ataque puede llegar a ser. Cuando estás obligado a ver 70 películas argentinas estrenadas al año, te das cuenta de que tenés un nivel de tolerancia mucho más alto, y que cualquier película que más o menos parece una película le terminás poniendo buena. Esa especie de “buena” que los que leen Clarín sabrán.  

Público: - Ahí se produce lo que decía Porta Fouz, de que no hay… todo es más o menos bueno. La gente te lo dice. A mí, alguna vez, en alguna reunión, “che, todas las películas son más o menos buenas, yo no sé de qué hablan los críticos, no entiendo, dicen que ésta es buenísima, y que ésta es más o menos buena y son las dos un desastre”... Esta cuestión de que escriba el tipo que le gusta la película.

DL: -Eso pasa, sí. Yo no estoy tan en desacuerdo.

Alejandro Ricagno: -Pasaba en una época en El Amante.

DL: -Pero no me parece que esté mal. Me parece que si hay tres personas que vimos El pasado y hay una que le gustó ¿por qué va escribir uno que no le gustó? Tal vez sea una protección de la industria, o de lo que uno quiera llamar industria…

JPF: - Yo no estoy de acuerdo con que escriba el que le gustó la película porque lo que genera es que no exista una línea, no exista una discusión. Yo entiendo que los diarios se manejan …no hay posibilidades de que haya polémica. Las veces que vos polemizaste sobre alguna película, no fue crítica contra crítica, si no que la crítica siempre es una. En Tiempo Argentino, en su momento, había crítica contra crítica. Clarín no publica una crítica a favor y una crítica en contra. Las veces que polemizaste sobre La vida es bella, La pasión de Cristo, tus notas en contra no salen como ‘críticas’, salen como ‘opinión’. Da la impresión que la crítica fuera objetiva.

DL: -Es como que estás desautorizando la palabra de la otra persona, que es a la vez tu colega. En un medio como Clarín queda como mal.

JPF: -Es la tradición de objetivismo donde la crítica es siempre objetiva y ese es el discurso del medio. Entonces, lo que sale en contra de esa crítica es una ‘opinión’. O sea que la crítica pasa a ser lo que no es una opinión. Con la idea que siempre escriba el que está a favor, la película tiene muchas más chances de ser buena. Entonces se multiplican esos “buenas” que dice él. Invitamos al resto de la gente también a participar de la discusión, a preguntar y a objetar.

AR: -Lo que a mí me parece, acá se hablaron de muchos temas y yo creo que hay una cuestión de historización de la crítica que es importante que en el algún lugar vos, Javier, la dijiste cuando hubo la polémica bastante feroz con Diego Batlle, aunque tu última contestación me parece una cagada, una cagada total y absoluta, me da ganas de cagarte a trompadas, pero me la voy a bancar. Creo que a los críticos jóvenes ponen poco cuerpo, lo digo así. Empezó una guerra del cerdo. Empezó una guerra teórica dónde yo no sé realmente de qué, me habré desactualizado, estaré viejo, y sin embargo voy a bailar a raves, no sé desde dónde carajo me hablan. Lo veo y me da realmente…Tal vez, ahora, se me abre un panorama de lo que vos decís me puso un poco de orden porque realmente yo no sé contra quién se están peleando, qué batallas y me parece que están agarrando batallas al pedo. Y me parece una cosa importante la cuestión de historizar medios y momentos de la crítica. Y si estamos hablando para críticos, a ver quienes la tenemos más grande o si estamos hablando con la gente. Si la crítica es un texto que tiene una intervención política pública o es un texto que puede ser maravillosamente hermoso, que sé yo, bla, bla, bla, pajero o no, perdón por la…., y me parece que acá se hablaron como muchos temas, acá se hablaron varios, hubo una cuestión muy atinada que dijo Sergio, aunque yo no coincido generalmente con Wolf, pero me parece que esto de cómo echarle la culpa a la tecnología. Y tenemos que hacernos cargo, tenemos que hacernos cargo los que hemos intervenido de cuando la cagamos, cuando metimos la pata. A ver si yo me siento acá, en tal momento, en tal contexto histórico, defendí esto, ahora ¿lo defiendo?, ¿tiene el mismo sentido defenderlo? El Amante no fue la única revista, de la cual yo me siento absolutamente, de la época amarilla me siento absolutamente orgulloso, aunque nos hemos cagado a trompadas literalmente, yo he corrido con un cutter, anécdota así famosa, después de la muerte de Tarruella. Primero quería agradecer que esté la película Cinéfilos… que un montón de gente joven… A mí me calienta la gente joven, es una cuestión de gusto personal que podemos discutirlo pero yo quiero ver lo que va a venir, lo que va a venir no porque sea el cine del futuro, no vi El pasado pero si el cine del pasado o se hace un cine del pasado, o que si el cine del pasado es bueno, conmueve, hace algo, plantea algo, bienvenido sea. Si viene un post cine de mierda, lleno de gente del post, de la animación de la concha de la lora, que es bueno, que viene, te agarra, que pone algo, que pone algo en el debate, que pone el cuerpo, bienvenido sea.

DL: -La discusión siempre va a seguir siendo qué es lo que uno cree que cambia algo y qué es lo que uno cree que no. Esta es la crítica objetiva y esta es la opinión subjetiva. Siempre vamos a llegar a un punto en el cual estamos en el territorio de la subjetividad. Yo crecí mirando a ciertos críticos escribir ciertas cosas, y sintiendo que no coincidía en nada con ellos y me parece sumamente respetable y hasta me encantaría que cualquier tipo que tiene 15 años menos que yo y recién empieza a laburar me diga qué pelotudo este tipo, mira las cosas que escribe. Y no me ofende y creo que no me disgustaría.  

AR: -Yo he discutido con vos, he discutido con Quintín, con Porta Fouz menos… (Hay) una guerra del cerdo que no sé de dónde salió. En la época de El Amante había gente que tenía  20, 30, y había gente que tenía 50… Yo no sé, me pasa algo últimamente, tapo así y salgo. Conozco un tono, además de gustos hay un tono, que me puede gustar, estar de acuerdo o no, lo conozco, después lo que sí veo, me acerqué, no sé si tiene que ver con un avance desde lo comillas comillas de lo institucional, o de lo académico dentro… desde una instalación que me parece empezó siendo copada y termino siendo una estandarización.

JPF: -Yo quería darle la palabra a esta gente que empezó en la crítica después que yo. Yo esa guerra del cerdo no la veo, no la comparto. Si yo me acusara de algo en este momento sería de ser anti joven más que anti viejo. Repito que esa guerra del cerdo sigo sin entender dónde está, así que les paso a los pequeños cerdos.

AR: -No hablo con alguien que puso a la de Michel Mann como la primera película del año. Es una chicana.

JPM: -Bueno, que sé yo. Yo tampoco veo una guerra del cerdo. Yo lo que veo son varias maneras de ver el cine distintas y que chocan y que de lo que se quejaba en la nota famosa de Diego Batlle es que nosotros que éramos más bien tímidos. En mi caso, yo trato de decir, cuando escribo, lo que me parece y lo que me parece que está bien y combatir lo que me parece que está mal pero no lo siento como una lucha, ni nada por el estilo, ni una guerra del cerdo, ni nada por el estilo. Yo no siento interés cuando escribo de provocar a otros críticos, alguna vez sí lo he hecho pero no me sale.

MV: - Yo leía la revista El Amante desde hace mucho y me acuerdo que yo tenía la sensación, tengo la sensación de que antes en El Amante se discutía más, se peleaba más que ahora. Inclusive yo lo miraba como lector, lo disfrutaba mucho, me reía, me asustaba de ciertas polémicas y también me fascinaba. Sí, yo tengo la sensación de que la situación actual de la revista es distinta. No tengo esa nostalgia me parece que romántica que menciona el señor.

AR: -No, no es nostalgia romántica.

MV: -Bueno pero es algún tipo de nostalgia de que el pasado fue mejor. Tal vez lo sea. Para mí es distinto, es más, yo me siento distinto también. Durante mucho tiempo pensé que yo jamás podría haber entrado a escribir en la época en que estaban los primeros en El Amante. Esa sensación tenía. Pero eso tenía que ver simplemente con algo subjetivo y de subestimación personal. Yo sí creo que es distinto. El tema es, para mí, hay una complicación, yo antes El Amante la percibía como lector, ahora la percibo como parte integrante de ella. Creo que son épocas distintas y creo también que los relativamente nuevos redactores, siempre acá nos topamos con la dificultad de generalizar, quiénes son los viejos, quiénes son los nuevos en este momento de El Amante. Pero sí creo que habemos una nueva camada de críticos que hemos entrado hace relativamente poco y que tenemos quizás una predisposición polémica menor se podría decir. Pero yo creo que justamente tiene que ver con otra forma de relacionarse con las películas y con el mismo texto y entre nosotros mismos. Por ejemplo, yo intuyo que hace 10 años El Amante, cuando se pergeñaba la revista también, aunque vuelvo al tema de la tecnología, había otra forma de relacionarse, supongo que se reunirían más seguido físicamente para…

AR: -Bastante. Pero era bastante caótico también.

MV: -Ah. Perdona, ¿vos fuiste parte de El Amante?

AR: -Sí.

MV: -¿Quién…?

AR: -Ricagno.

MV: -Uh, vos sos Alejandro. Sos unos de los tipos que más admiro cómo escribe.

AR: -Te quería agradecer una nota que escribiste (…)

MV: -(…) Hay una percepción distinta. Yo también, además de escribir, la leo, la leo de principio a fin la revista. Y sí la percibo distinta, percibo también que cambian las formas de escritura, que cambian ciertos mecanismos. Por ejemplo, había un par de notas que se escribieron con el formato de intercambio de mail, un articulo sobre la película Deja Vu de Tony Scott. Entonces creo también que hay una mutación dentro de la propia revista de cómo se está escribiendo crítica. No sé si eso es bueno o malo. Es mi presente, es el movimiento en el que yo estoy participando también. Esa es la sensación que tengo. Yo disfruté mucho como lector la época amarilla, ahora estoy en otra situación. Pero no me parece que sea este presente peor que el anterior. Me parece que es distinto. (sigue y termina acá)

 
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