http://www.elamante.com
Home arrow Críticas arrow Video / DVD arrow Crecer en un mundo nuevo
Crecer en un mundo nuevo PDF Imprimir E-mail
 

Allá por fines de los noventa había sentido por ahí que pasaban mi ansiada Velvet Goldmine en un Bafici o algo así. No recuerdo bien si tenía claro o no qué era el festival, pero sí que hacía rato ya que me moría por ver esa biografía apócrifa sobre David Bowie, nombre fundamental para alguien que no hacía tanto había egresado de ese típico rock de colegio secundario. Hacía un mes que tenía mi primera novia en serio –la que vino justo después de esa amigovia seminal que compartió con uno el colegio secundario–, y ella estaba tanto o más interesada que yo en la música, el cine, Bowie y Velvet Goldmine. Mi novia había escuchado que había que comprar las entradas bien temprano ese fin de semana, y por aquellos hormonales años eso sólo podía significar seguir de largo. Así fue que, después del obligatorio pool trasnochado de nuestra pandilla, hicimos tiempo en mi casa y caminamos doloridos las cinco cuadras tempraneras hasta la estación de Banfield.

Hora y pico después subimos las escaleras del subte excitados como si fuésemos a salir por el túnel de la Bombonera. El Rey Sol ya intimidaba e imponía respeto mirando bien desde arriba, pero ni siquiera él pudo con nuestra efervescencia. Entrar al Abasto en ese momento fue una revelación: tendríamos que haber salido de mi casa muchísimo más temprano. Había una cola interminable que nos hacía bajar mucho más el cansancio. Preguntamos incrédulos, pero sí, ésa era la cola para comprar las entradas. Ni siquiera se veía dónde empezaba ni la cantidad de vueltas que daba. A esa altura ya asumíamos gente viboreando por todo pasillo y escalera del shopping. Un par de horas y metros después apareció un guardia de seguridad pregonando el fatídico, y a esa altura previsible, sold out de Velvet Goldmine. Derrotados, pero todavía asombrados y con la frente bien alta, emprendimos la vuelta. Fue un regreso placentero e inolvidable, de cabezas recostadas una sobre otra y de sueños sobre el descubrimiento, sin siquiera haber visto una sola película, de un mágico e incomprensible nuevo mundo cinematográfico. Nazareno Brega
 
Buscador
ENERO 2010
Publicidad
Diseñado por Adaptive.com.ar