El rincón del Viejo Canalla
Sandra Luna

SANDRA LUNA. Inmensidad. Edición digital.

Dentro del panorama tanguero de cantantes femeninas existen varias intérpretes muy buenas pero son muy pocas aquellas a las que se puede calificar de excepcionales. Una de ellas es Sandra Luna, una vocalista que a su perfecta afinación, la excelente dicción y una enorme expresividad le agrega una notable versatilidad que –como queda demostrado en este disco- le permite abordar, con la misma solvencia que el repertorio tanguero,  ritmos provenientes de otros géneros. Sandra está acompañada aquí, en diversas formaciones, por nada menos que diecinueve músicos de primer nivel, aunque es necesario destacar que salvo un tema  que comparte con un quinteto, el resto de las obras incluyen solistas, dúos y tríos, lo que le otorga al disco, por una parte, un tono marcadamente intimista y por otra, permite que  su voz funcione como un instrumento más en cada uno de los temas. En un registro de un nivel de calidad tan alto y  parejo se hace difícil señalar preferencias por lo que mencionaremos –sin desmedro del resto- algunos títulos que alcanzan un nivel superlativo. Empecemos con la memorable versión de Fueye, en la que la cantante, solo acompañada por el melancólico bandoneón de Daniel Ruggiero, interpreta con infinitos matices la belleza del tema y el dramatismo que trasmite su interpretación de Maquillaje, aquí con Pablo Valles en piano y Horacio Cabarcos en contrabajo. La intensidad dramática también se puede apreciar en Garras, en este caso sola con la guitarra de Diego Kvitko y el desolado romanticismo de Muriéndome de amor está captado con notable precisión, otra vez con Valles y Cabarcos, en tanto que la bella guarania Anahí es objeto de una interpretación notable con el acompañamiento de la guitarra de Rudi Flores y qué decir de la emoción con que impregna Cristal, con una excelente participación de la guitarrista Mirta Alvarez Pero si me quedara solo con esos temas sería injusto con la notables creaciones que ofrece la cantante de temas tan transitados como Naranjo en flor, junto al trío del armonicista Franco Luciani y de Volver, otra vez con Kvitko, la versión de la hermosa zamba Déjame estar, junto a Flores  y  de su acercamiento al pop español con Te estoy queriendo tanto y Cobarde, temas en los que se luce el guitarrista Héctor Romero. En fin, estamos ante un disco espléndido, firme candidato a ser considerado la mejor edición del año. Sin embargo no puedo terminar esta reseña sin hacer lo que llamaría una recomendación anticipada. Es muy posible que Sandra Luna presente en algún momento este trabajo en vivo y como ella pertenece a esa estirpe de cantantes que en sus presentaciones – a partir de que a las virtudes antes señaladas le agrega una notable gestualidad y un gran dominio del escenario- mejora, si cabe, las versiones discográficas, es que tengo la certeza que concurrir a esa probable presentación puede convertirse en una experiencia inolvidable. Jorge García.

 

 

 

CUCUZA CASTIELLO. Tangolencia rockera. Acqua 574.

Luis Spinetta fue quien acuñó el término que da título al disco, introducido por un muy breve texto de Rodolfo García, antes que Cucuza  se lance al ruedo con Una emoción, el tango de Suñé y Kaplún que sirve como inicio de una serie de temas de raigambre rockera “tanguificados” en varios bloques que están introducidos por tangos clásicos, como Acquaforte, El ciruja y La abandoné y no sabía, con participación del Chino Laborde, en versiones funk o rockeras. Es que Cucuza asumió con total convicción el aforismo del Flaco y puso toda su impronta y feeling tangueros al servicio de un repertorio de clásicos del rock nacional y la canción urbana. Los que preferimos a Castiello interpretando tangos clásicos no podemos desconocer que el cantante realiza auténticas creaciones de temas que fueron y son hits en otros ritmos. Aparte de su habitual Trío Inestable, integrado por Noelia Sinkunas en piano, Sebastián Zasali en bandoneón y Mateo Castiello en guitarras hay en el disco numeroso instrumentistas y cantantes invitados y dentro del profuso programa se pueden destacar las interpretaciones de QQ, de clásicos de Charly García, como Confesiones de invierno, Yendo de la cama al living, intervenido por La yumba, y El tuerto y los ciegos, donde se luce Acho Estol en voz y varios instrumentos. Son también destacables las versiones de Bohemio, de Andrés Calamaro Cicatriz, de Omar Gianmarco, en la que participa el autor, Irresponsable, de A. Rodríguez y Bocabaco, que fusiona Bocanada, de Gustavo Cerati con el bello tango Tabaco, con la participación de Antonio Birabent, finalizando el disco con una sentida interpretación de Cucuza de Seguir viviendo sin tu amor, de Luis Spinetta. Un CD mucho más logrado de lo que los tangueros de alzada puedan pensar y que muestra la versatilidad de Cucuza Castiello como cantante e intérprete. Jorge García.

 

 

 

YAZMINA RAIES. Tangos en piano solo. Edición independiente.

La interpretación de tangos en piano solo tiene una larga tradición que si bien no abunda en intérpretes, tiene algunos realmente destacables que, además, fueron importantes compositores, como es el caso de Enrique Delfino, Sebastián Piana y Lucio Demare y también de algunos recordados instrumentistas como Juancito Díaz y Luis Visca. En la actualidad algunos jóvenes músicos se agregan a esa lista y entre ellos se encuentra Yazmina Raies, una joven pianista que lanzó este registro interpretando una serie de títulos clásicos de nuestra música ciudadana. Yazmina es una muy buena instrumentista, tan sutil como expresiva, y además se muestra como una imaginativa arregladora, convirtiendo en frescas y renovadas sus versiones de una serie de temas ampliamente transitados. Así desfilan sus interpretaciones del vals Palomita blanca en un tempo más lento que el habitual, de Danzarín, de Julián Plaza y una lírica exposición de El día que me quieras. Hay temas ce la primera época de nuestra música ciudadana, como

el tango-milonga El porteñito y el vals Desde el alma, una sensible versión de Cafetín de Buenos Aires y en los que son tal vez los mejores momentos del disco, muy buenos arreglos del tres joyas tangueras, Niebla del riachuelo y Los mareados, de la talentosa pluma de Juan Carlos Cobián y El andariego, con el que Alfredo Gobbi confirma que -a pesar de ser su producción relativamente escasa- es uno de los grandes compositores del tango, finalizando el CD con Nocturno, una temprana obra de Astor Piazzolla de espíritu “chopiniano”. Mientras esperamos la próxima grabación de Yazmina Raies con su trío, disfrutemos este muy buen trabajo suyo como solista. Jorge García.

 

 

 

LOLAMORA. Tango. PAI 3208.

Con bastante retraso (el disco fue grabado en 2012) me llega una placa de este dúo constituido por la infrecuente formación de violín y piano. Integrado por Lola Pinchuk, una violinista de notables y variados recursos y Marina Votti, intérprete que puede convertir al piano tanto en un instrumento a veces lírico, en ocasiones percusivo, el dúo –de notable química entre sus integrantes- desarrolla un programa integrado en su mayoría por composiciones de la vertiente más actual y renovadora del tango. Es así que Astor Piazzolla está representado por obras de su fecunda década del 60, tal el caso de Revirado con sus bruscos cambios de tiempo, el poco escuchado Fracanapa, una auténtica creación del dúo, la bella e introspectiva Milonga del ángel y el a esta altura ya clásico Adios Nonino. De Sonia Possetti, una de las más relevantes exponentes de la línea tanguera post-piazzolliana se pueden escuchar dos milongas, la enjundiosa Bailarina y la más reposada Dulce casero, ademád del tango Ida y vuelta y hay otros  dos temas de compositores actuales, Bravo Vittorio, de Andrés Linestzky y el lírico Barrio Sur, de Ramiro Gallo. La vertiente más clásica del tango está representada por una de las grandes obras de Juan Carlos Cobián, Los mareados, según el arreglo que hicieran Juan José Mosalini y Antonio Agri para bandoneón y violín. Un muy buen disco de estas dos talentosas instrumentistas. Jorge García.

 

 

 

SANTIAGO ALVAREZ. Domingo. Edición independiente.

Muy interesante intérprete de la armónica, integrante del grupo Tanino, Santiago Alvarez presenta aquí su primer trabajo como líder. Acompañado por Agustín Luna y Emiliano Faryna en guitarra, quienes se reparten la mayoría de los temas, más la presencia de varios invitados de gran nivel, Alvarez presenta un programa que se divide en tres secciones, la primera dedicada a la música del litoral, un par de temas de nuestro acerbo folclórico y varias obras encuadradas dentro de los ritmos ciudadanos, que permiten apreciar la versatilidad del músico. Dentro del primer segmento hay tres temas de dos indiscutidos referentes de la música litoraleña, los hermanos Rudi y Nini Flores, de quienes se puede escuchar el rasguido doble Costa azul, y dos chamamés de Niní, el enjundioso Añorando y el bello y lírico Refugio de soñadores, en los que participa como invitado Rudi en guitarra. Hay dos excelentes versiones del melancólico Taragüi Coé, de Tito Poggio y el clásico La calandria, de Isaco Abitbol y en A orillas del sol y Viejo caballo alazán hay buenas participaciones vocales de Nino Zannoni y Gabino Chávez. El tramo folclórico incluye la chacarera del Cuchi Leguizamón Juan del Monte en la que se luce Mariana Mariñelarena en bombo y Alfonsina y el mar en la que se destaca otro invitado, Juan Falú, en guitarra. El disco incluye en su sección tanguera el vals La pulpera de Santa Lucía, donde participa Gustavo Margulis en guitarra y el tango El abrojito, con una buena intervención vocal de Guillermo Fernández. Los restantes temas de este segmento son un muy buen arreglo de El choclo, una lírica versión de Oblivion, de Astor Piazzolla y el tango A San Telmo, de Roberto Grela. Un disco que significa un muy buen debut de Nicolás Alvarez como líder. Jorge García.

ESTE DISCO SERA PRESENTADO EL 5 DE DICIEMBRE A LAS 21 HS. EN HASTA TRILCE, MAZA 177.

 

 

 

LEONARDO ANDERSEN. Puentes. Acqua 583.

Joven y talentoso guitarrista, Leonardo Andersen presenta aquí su primer trabajo como líder, con la presencia de varios invitados de primer nivel y desarrollando un programa con amplia mayoría de obras propias, que lo muestran también como un muy interesante compositor. Instrumentista de muy buena técnica y precisa digitación en este disco –según sus declaraciones- acumula las experiencias musicales vividas en los últimos años, en las que se intercalan tanto influencias de los ritmos folclóricos como  los de nuestra música ciudadana. El disco comienza con la enérgica Cueca Santillán en la que participa, como en varios temas, Mauro Caracotche en percusión y continúa con el bonito tema El destino, que toca a solas, lo mismo que el movido gato Neni. En la obra que da título al disco, una especie de vidala,  se incorpora Pilo García en guitarra eléctrica y en la chacarera Aquellare, otra vez participa el percusionista. El tema más elaborado del CD es Monte secreto en el que intervienen Abel Rogantini en piano, Pablo Motta en contrabajo y Leopoldo Garzón en vocalización y recitado. Hay dos cantantes de lujo invitados, el Negro Falótico en la clásica zamba Piedra y camino, de Atahualpa Yupanqui y Nadia Larcher en Asilo en tu corazón, un tema de Luis Spinetta. Temo es un chamamé lento en dúo con el bandoneonista Santiago Segret, y las influencias tangueras aparecen Final del juego, con Rogantini y Motta y el no demasiado escuchado Vayamos al diablo, de Astor Piazzolla, donde se destaca Caracotche. Un muy buen debut de este notable guitarrista. Jorge García.

QUINTETO PALACIOS/QUIROGA. Para que bailen los muertos. Acqua 578.

Segundo trabajo de este quinteto jujeño (el primero, dedicado al charanguista Ricardo Vilca, fue comentado en este espacio), liderado por la flautista Cecilia Palacios y el guitarrista Daniel Quiroga, también responsable de la mayoría de los arreglos y que completan Gustavo Valenzuela en charango, Luis Escalera en contrabajo y Carlos Escalera en violín. La atípica formación musical camarística del grupo indica la intención de amalgamar la música del altiplano con sonoridades y armonías académicas. Estos rasgos ya se pueden apreciar en la movida cueca que da título al disco y en otra obra de Quiroga, Pachicito. Del antes mencionado Vilca hay dos obras, Retumbo en Antigales y la bella Zamba del sueño, con arreglo de Luis Escalera, quien se luce en el contrabajo con arco. Hay homenajes a dos grandes bandoneonistas de Jujuy, Máximo Puma con su bailecito La Chumpi y la bonita zamba que le dedica Quiroga, Don Puma y Daniel Vedia de quien se pueden escuchar Carnaval de Humahuaca y Esencia. El disco se completa con una suite de Lautaro Reinoso en la que se puede apreciar de manera cabal la simbiosis entre la música popular y la académica y que está integrada por cuatro partes, Vidala, Bailecito, Zamba y Chacarera. Un muy atractivo disco de este quinteto jujeño. Jorge García.

 

 

 

DUO AGUIRRE/LORENZO. El buen mal. Acqua 576.

El dúo de voz y guitarra tiene una antigua tradición dentro de nuestra música popular, ya sea esta de raíz folclórica o ciudadana. En este caso la cantante Bárbara Aguirre y el guitarrista Juan Lorenzo se sumergen en esa tradición, agregando en algunos pocos temas a algunos invitados. Aguirre es una muy buena vocalista y Lorenzo un notable instrumentista, además de cantante e inspirado compositor, ya que todos los temas, salvo uno, le pertenecen. El disco comienza con Virgencita del trasnochador, un tango con una letra de tono testimonial, y continúa con Vientos de carnaval, una melancólica vidala compuesta por Aguirre. La intensa milonga Costanera brava está cantada por Lorenzo y Suelta mi mano en el viento es una lírica zamba con un dúo vocal a capella. Se puede escuchar también una introspectiva tonada, Niño de palo, una bonita canción valseada, Sueño de tiburones, la bella Zamba herida y el chamamé Gurisito navegador, en el que se luce Sonia Alvarez en arpa. Un registro más intenso presenta la Contramilonga, donde se destaca en bandoneón Juliio Coviello, el candombe La sombra y la Chacarera pa´tu vuelta. El CD finaliza con una muy buena versión de De ceniza y de carbón, un hit del grupo Bombay-Buenos Aires, del que forma parte Lorenzo. Un muy atractivo disco de este dúo. Jorge García.

 

 

 

EDGAR TUCHO SPINASSI POR EDUARDO SPINASSI Y MARCELA PUJALS. Desandando el rumbo. Acqua 580.

Hay músicos que a pesar de su importancia  dentro de nuestra música popular- no han tenido ni la difusión ni el reconocimiento que merecen. Uno de esos casos es el del compositor rosarino Edgar “Tucho” Spinassi. Este disco, dedicado a sus composiciones a cargo de su sobrino, el pianista Eduardo Spinassi y la cantante Marcela Pujals recorre varias obras suyas, que muestran su ductilidad trabajando en diversos ritmos, con una predominancia de la música ciudadana y se completa con un par de títulos de otros compositores. La voz de Marcela Pujals se puede escuchar en la mayoría de los temas, como los tangos De café en café, Tango para mi valija, Rosario mi ciudad y Buenos Aires y yo y el melancólico La lluvia en la ciudad y también podemos escuchar un chamamé, Viejo río y una tonada, Y al fin me quedé en San La del Luis. Eduardo Spinassi se luce en varios instrumentales, la chacarera La del viento, el bonito Preludio sureño, la zamba La casiana, de Margarita Durán y el Tango cromático. Un disco que nos permite acercarnos a la obra de un compositor poco conocido en estos pagos. Jorge García.

 

 

 

MORROTRONK. Essayer. La Croqueta Records.

Joven y muy interesante pianista, Noel Morroni presenta su nuevo disco, acompañado por Andrés Chiriunicoff en contrabajo y Martín López Grande en batería, desarrollando un programa integrado por obras propias, salvo una,  que lo muestran como un competente compositor dotado de una rica inspiración melódica. A diferencia de lo que ocurre con otras formaciones similares, aquí la sólida base rítmica juega un papel esencialmente de apoyo de las improvisaciones del pianista, sin provocar una interacción entre los instrumentos. La música de Morroni abreva tanto en el jazz como en ritmos más cercanos al pop y al rock y el elemento principal de la misma es la inventiva que muestra el pianista en la construcción de sus solos. Los temas intensos como Pájaros de papel y Por los aires están construidos sobre climas obsesivos, en otros como Lapso se detectan rasgos impresionistas y hay  títulos de un tono más introspectivos como Una voz azul, el lirico Gufnu, compuesto por Marcel Krömker y Moliére que cierra el disco. Un muy interesante trabajo de este creativo pianista. Jorge García.

 

 

 

IGNACIO MONTOYA CARLOTTO TRIO. Todos los cielos. CBM 001.

No es fácil sustraerse al aspecto emocional escuchando este disco de Ignacio Montoya Carlotto, nieto recuperado de Estela Carlotto, presidenta de las Abuelas de Plaza Mayo e incansable luchadora por los derechos humanos. Ignacio es un interesante pianista al que conocía por su participación integrando diversos grupos. En este caso lidera su trío, que completan Nicolás Hailand en contrabajo y Samuel Carabajal en batería, ofreciendo un repertorio de obras, salvo una, compuestas por el líder. En los temas del pianista se detectan influencias del jazz y de los ritmos folclóricos, mostrándose como un atractivo compositor y un interesante improvisador que desarrolla sus solos sobre una apoyatura rítmica algo convencional. En el disco predominan los temas de carácter introspectivo como el que da comienzo al disco, La mujer que tenía todos los nombres del mundo, que comienza con una lírica introducción del piano y el aire de zamba Algún día en alguna parte. Ese tono se mantiene en El doble de dos y La ruta de la seda, temas  en los que hay un buen trabajo del contrabajo con arco. Un tono más intenso aparece en Milonga del silencio y El misterioso aviador de todos los vuelos del mundo. El disco finaliza con dos temas cantados por el pianista, el breve Panóptikco y la bella zamba Lavanderas de Río Chico, del Cuchi Leguizamón. Jorge García.

 

 

 

RASKOSKI HOT CLUB. Volado. Acqua 581.

Una tendencia bastante notable en los últimos tiempos es la de que surjan grupos (tanto en el jazz como en el tango) que intentan replicar el sonido de formaciones de otros tiempos. En esa línea está este grupo que recrea, hay que decir que con bastante fortuna, el sonido que producían algunos combos de los años 30. Integrado por tres guitarras, trompeta y contrabajo, más la presencia de instrumentistas y cantantes invitados el grupo ofrece un repertorio compuesto por obras clásicas de la época mencionada entre las que se cuela un vals de Aníbal Troilo y alguna obra propia. Como el disco no lo indica, no se puede determinar a quién pertenecen los solos de guitarra y hay también atractivos solos del trompetista Juan Mazzetti y buenas intervenciones vocales de Ayelen, Noeli y Mayra Machena. Dentro de un nivel en líneas generales atrayente corresponde destacar la versión de Beir mir bist du schon, el góspel Go Down Moses, la curiosa interpretación del vals Romance de barrio que termina con un swing “alla” Django Reinhardt, Petite fleur, donde se lucen Carlos Michelini en clarinete y Fermín Merlo en vibrafón y St.Louis Blues, con buenos solos de guitarra y trompeta. Jorge García.

 

 

 

DIEGO ROMERO QUINTETO. Para un comienzo. Acqua 577.

Guitarrista radicado en el exterior, Diego Romero presenta este disco en el que al frente de su quinteto, integrado por él en guitarra y percusión, Rodrigo Beraldi en violín, Martín Velázquez en bandoneón, Agustín Cetratelli en piano y Emilio Longo en percusión ofrecen un repertorio que alterna ritmos folclóricos y ciudadanos. Así el disco comienza con el intenso tango que le da título, en el que se lucen el bandoneón y la guitarra y continúa con dos milongas, la lenta y serena Para un motivo y la más movida ¿Y que querés que haga? Los aires folclóricos se hacen presentes con la Chacarera serrana, la lírica zamba Envejecer, el chamamé Lluvia del litoral  y la enjundiosa Cuequeando y los ritmos ciudadanos reaparecen en otra milonga lenta, Suspiro y el  tango Chereo y el CD finaliza con un vigoroso candombe, Es tu problema. Un atrayente disco de este músico poco conocido en nuestro país. Jorge García.

 

 

 

MATIAS GOBBO. Muda. Edición independiente.

Si bien no abundan los discos y conciertos de bandoneón solistas, existen en nuestro país  algunos intérpretes que han hecho aportes en ese terreno. Dentro de la tradición tanguera están los trabajos de Gabriel “Chula” Clausi y Alfredo Marcucci y también en alguna parte he leído que Astor Piazzolla en su última etapa, antes de enfermarse, realizaba conciertos como solista. Y en el terreno clásico, Alejandro Barletta es una figura prominente. En la actualidad algunos bandoneonistas han grabado como solistas, vg. Daniel Ruggiero, dentro de una vertiente tanguera y Martín Sued, con sus búsquedas permanentes de nuevos sonidos del instrumento. A ese selecto grupo se agrega Matías Gobbo, bandoneonista del Quinteto Bataraz, que ha registrado este trabajo como solista, integrado en su totalidad por composiciones propias. En las obras de Gobbo se fusionan un cierto aire tanguero en algunos temas con títulos de una construcción más ligada a la música académica. Dentro de las primeras se puede ubicar Velas, el título que da nombre al disco y Viento, tal vez el tema de una construcción más elaborada. Un tono lírico e introspectivo se puede apreciar tanto en Mirada como en Morada y la construcción más académica aparece en Mar, Vuelo y las reminiscencias barrocas de Voces. Un muy interesante y arriesgado trabajo de Matías Gobbo. Jorge García.

 

 

 

LA MUJER BARBUDA. Agridulce. Edición independiente.

CHRISTY DORAN´S SOUND FOUNTAIN For the Kick of It. BTLOHR 71247.

PARAISO A LA MISERIA. Quark Records 2018.

Franco Fontanarrosa es un notable intérprete del bajo eléctrico, un inspirado compositor y un constante buceador en nuevos proyectos que propongan espacios para su creatividad. Aquí van entonces las reseñas de tres discos que confirman lo antedicho

La Mujer Barbuda es uno de los mejores grupos de fusión de nuestro país y con bastante retraso llega a mis manos su último trabajo. Integrado por Franco Fontanarrosa en bajo eléctrico y composición, Martín Pantyrer en saxo barítono y clarón, Nicolás “Mu” Sánchez en guitarra eléctrica y Lulo Isod en batería, el grupo hace gala de una notable libertad, desarrollando una serie de temas en los que los músicos muestran su capacidad para la improvisación, destacándose los vibrantes trabajos de Sánchez y Fontanarrosa. Hay temas vigorosos e intensos, poderosos crescendos, bruscos cambios de tiempo, momentos obsesivos y algún valorable interludio lírico en el que, con la poderosa base que propone Isod desde la batería, los músicos ofrecen por momentos lucidos solos y en otros un excelente trabajo de conjunto, dentro de una propuesta que muestra el talento de Fontanarrosa como compositor.

El grupo liderado por el guitarrista Christy Doran, un músico nacido en Irlanda pero que desarrolló su carrera en Suiza, y que se completa con Fontanarrosa en bajo eléctrico y Lukas Mantel en batería ofrece una propuesta más rockera, con mayoría de temas compuestos por el líder, quien desarrolla extensos y creativos solos. Como se señaló, hay obras de Doran, pero también de los otros dos músicos y un par de títulos que responden a una estructura de improvisación libre. La notable inventiva de Doran y Fontanarrosa proponen varios momentos de gran nivel en un disco en el que la intensidad no decae en ningún momento.

El último proyecto de Franco Fontanarrosa es el grupo Paraíso a la Miseria, una formación bastante atípica liderada por el bajista –autor también de los cuatro títulos que componen el disco– y que se completa con Martin Pantyrer en clarón, Carto Brandán en batería y un cuarteto de cuerdas, formación que propone curiosos y originales timbres. Las extensas improvisaciones de bajo y el clarón, con la potente apoyatura rítmica de Brandán y las cuerdas creando un atractivo contrapunto, dan lugar a un disco marcadamente original. Con un sonido muy diferente al de los proyectos anteriores, este CD ratifica la constante búsqueda de Fontanarrosa , desarrollando  proyectos novedosos y creativos.

ESTE ULTIMO DISCO SE PRESENTARA EL 12 DE DICIEMBRE EN THELONIOUS, NICARAGUA 5549.

 

CE SUAREZ PAS. EsCEncia. Acqua 579.

La música popular argentina ha producido a lo largo de los años  diversos hits en diferentes terrenos. Ce Suárez Paz, una cantante de afinada y agradable voz que desde muy pequeña de dedica a estos avatares, ha registrado este disco en el que recorre varias obras que ya están incorporadas a la memoria colectiva. Acompañada básicamente por un grupo integrado por Federico Romo en guitarra, Eduardo Tami en flauta, Federico Siknys en bandoneón, Rodolfo Palmieri en bajo y Leandro Barreto en percusión, a los que se suman en algunos temas otros músicos, la vocalista desgrana un atractivo repertorio en el que muestra la ductilidad de su voz para recrear diversos ritmos. Hay así muy buenas versiones de Barro tal vez, Yo vengo a ofrecer mi corazón,  la bella Zamba para olvidar, de Daniel Toro, la Milonga del trovador, en versión candombe, Solo se trata de vivir y Razón de vivir, de Víctor Heredia. Con el acompañamiento de Nicolás Guerschberg en piano y Franco Luciani en armónica, la cantante ofrece una muy buena interpretación de Oración del remanso y su propio tema Viva el hoy y a solas con el guitarrista Ramón Maschio consigue dos destacables momentos con Alfonsina y el mar y el bolero Algo contigo, de Chico Novarro. Un atrayente disco que recorre un repertorio ampliamente conocido. Jorge García.

 

 

 

MARINA RUIZ MATTA CON LORENA ASTUDILLO Y CHIQUI LEDESMA EN VIVO EN PISTA URBANA.

Dentro de la excelente programación de Pista Urbana, uno de los espacios más atractivos para escuchar música de Buenos Aires, este mes se está realizando el ciclo Jueves Brujos que la pianista Marina Ruiz Matta comparte con cantantes pertenecientes a diferentes géneros. Marina es una instrumentista explosiva de una potente digitación y una gran capacidad para la improvisación y la peculiaridad de estos conciertos es que los participantes se largan al ruedo sin ensayos previos, algo que le otorga a cada uno de los recitales una notable espontaneidad, además de la posibilidad de ver a los cantantes interpretando temas ajenos a los géneros que habitualmente cultivan. En el caso que nos ocupa, la pianista compartió escenario con  dos de las mejores vocalistas de nuestra música popular: Lorena Astudillo y la Chiqui Ledesma. Lorena es una intérprete de una técnica impresionante,  que maneja con total solvencia todos los registros, a lo que le suma una perfecta afinación y una gran expresividad y en cuanto a la Chiqui es poseedora de un estilo intenso y dramático que le otorga enorme emoción a cada una de sus interpretaciones. El concierto comenzó con un brillante solo de Marina en un tema dedicado a un personaje de una novela de Italo Calvino y luego las cantantes alternaron sus intervenciones. Así se pudo escuchar a Lorena en formidables versiones de las zambas La nostalgiosa y Flor del campo, el clásico cubano Drume negrito, dos temas propios, la zamba El hilo finito y la chacarera La sin nombre y en el segmento más inesperado, interpretando dos tangos, Marioneta y Niebla del riachuelo. Por su parte la Chiqui ofreció una verdadera creación de un tema tan transitado como Alfonsina y el mar, emotivas versiones de Canción de las cantinas y Milonga triste, grandes interpretaciones de la Chacarera del 55, Zamba del chaguanco y Pequeña serenata diurna, de Silvio Rodríguez y ya fuera de su hábitat habitual, del bolero Somos. Hay que señalar que cada una de estos temas estuvo potenciado por el trabajo de la pianista que –lejos de funcionar como mera acompañante- logró una notable interacción con las cantantes y que en un interludio instrumental ofreció una gran versión de Adiós Nonino. Un memorable concierto a cargo de una gran pianista y dos notables vocalistas. Jorge García.

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