El rincón del Viejo Canalla
Betiana Charny

BETIANA CHARNY. La canción quiere. Edición independiente.

La música folclórica ha dado lugar en los últimos tiempos al surgimiento de numerosas figuras nuevas, tanto en el terreno vocal como en el instrumental.   Una de ellas es la cantante santafecina Betiana Charny, de quien en este mismo espacio se comentara hace tiempo su primer y excelente disco, Esta voz. Betiana es una intérprete de un registro vocal agradable y afinado pero si hay un rasgo distintivo en su estilo es la inusual intensidad que expone en cada una de sus interpretaciones. A ello hay que agregarle que ya desde su primer disco mostró una predilección –sin dejar de lado las raíces de la tradición- por dar a conocer la obra de nuevos compositores. Esta característica se acentúa en esta placa en la que –salvo en el caso de dos obras- la propuesta incluye temas de autores de reciente data.  Acompañada por Candelaria Quiñones en piano, Manu Navarro en guitarra y Jorge Pacho Bisso en percusión, más la presencia de ocasionales invitados, la cantante desgrana un repertorio ecléctico y variado que incluye diferentes ritmos de nuestro folclore. Así el disco comienza con un potente tema de Topo Encinar, Chaplines asesinos y continúa con Cielo de Darwin, un bonito chamamé de Mariana Kesselman. Son momentos destacados de la placa, el melancólico Río, de José Luis Aguirre donde se destaca la pianista, y el sentido Soy de la villa, en el que se luce Milagros Caliva en bandoneón. En la bella zamba Lino y Ausencia, Betiana está acompañada por la siempre bienvenida voz de Chiqui Ledesma y en Nada menos, la cantante ofrece una emotiva versión. Característica más lúdicas tienen la chacarera La vieja pesadora, el gato De a poquito quiero amarte y la cueca Patay. De autores consagrados, la cantante ofrece excelentes versiones de la canción de Alfredo Zitarrosa que da título al disco,  y de Llevo un canto, de Juan Falú, con participación del autor en guitarra. Betiana Charny ha realizado un notable segundo disco que confirma su talento y, además, muestra, que con intérpretes como ella, nuestra música folclórica seguirá siempre viva y renovada. Jorge García.

 

LIDIA BORDA. Puñal de sombra. Acqua 538.

A esta altura, es indiscutible que Lidia Borda  está en el podio de las cantantes de tango en nuestro país. Si bien en los últimos tiempos en distintos discos (el dedicado a Atahualpa Yupanqui) y espectáculos (Caramelos surtidos), la vocalista había mostrado su ductilidad incursionando en otros terrenos, en este CD regresa a su primer amor en un repertorio, salvo en un tema, absolutamente dedicado a nuestra música ciudadana.  Acompañada por Daniel Godfrid en piano, también responsable de los creativos arreglos, Ariel Argañaraz en guitarra, Paula Pomeraniec en cello y Pablo Motta en contrabajo, más la presencia de ocasionales invitados (su hermano Luis Borda se destaca en varios temas en guitarra), la cantante ofrece un repertorio que recorre  temas clásicos junto con algunas obras menos escuchadas. Hay que apresurarse a señalar que Lidia Borda se encuentra en la plenitud de su talento interpretativo y ello se puede apreciar en el dramatismo que impregna sus versiones de Una canción, la formidable de En esta tarde gris, y las de los no tan oidos Nada más  y Que te importa que te llore. Son asimismo muy buenas las interpretaciones de clásicos inoxidables como Mano a mano y Alma en pena y consigue auténticas creaciones de los tangos camperos El aguacero y el emotivo No te apures Carablanca. El tango milonga Cornetín, el anónimo En un feca y En un corralón de Barracas, un poema de Homero Manzi musicalizado por el Tata Cedrón, también muestran un nivel de excelencia. Y hay que señalar que uno de los picos más altos del disco es la versión  de La guinda, un clásico de la música cubana, al que la cantante le otorga una gran carga de  sensualidad. Otro notable disco de Lidia Borda que la confirma como una de las grandes cantantes femeninas del país, sin distinción de géneros.

 

 

 

CUCUZA Y MATEO. Castiellos. Acqua 534.

Durante muchos años, Cucuza Castiello formó un dúo de voz y guitarra con Moscato Luna hasta que avatares de la vida provocaron su separación y que el cantante estuviera en los últimos tiempos acompañado por el ya clásico Trío Inestable. Además Cucuza amplió su espectro interpretativo en un principio integrado de manera excluyente por obras clásicas, incorporando a compositores actuales, no solo del tango, sino también de diferentes expresiones del rock y la canción urbana. Lo cierto es que hoy Cucuza Castiello es un fenómeno que trasciende las míticas noches de El Faro de Villa Urquiza para convertirse en un auténtico referente de la fusión del tango con otros géneros. Pero hete aquí que en este disco el cantante regresa a su formación inicial, acompañado nada menos que por su hijo Mateo, ya un consumado guitarrista, con un enorme futuro por delante, con el que desarrolla un repertorio  que incluye varias joyas del repertorio clásico y algunas obras nuevas. Entre las primeras, el cantante ofrece personalísimas versiones de, vg, Suerte loca en el que Francisco García Giménez confirma -más allá de ser autor de un tango vergonzoso como ¡Viva la patria!, en el que exalta el golpe militar de 1930- que es el gran poeta del tango de los años previos a la generación del 40, y de Fangal, la desolada letra que Discepolín dejara inconclusa y terminara el gran Homero Expósito. Y también son excelentes las versiones del nostálgico Viejas alegrías, de Charlo y Cadícamo y Sobre el pucho. Y no hay que dejar de lado las interpretaciones del cantante de Soledad, Amurado, el lírico vals Berretín y Me quedé mirándola, aquel éxito del negro Miguel Montero. Entre las pieza nuevas, una de Acho Estol, dos de Dema (los autores participan en ellas), corresponde destacar la emotiva interpretación de Este cuore, que fusiona la poesía rantifusa de Julián Centeya con la música de Daniel Melingo. Un gran disco de Cucuza y Mateo Castiello que tiene su final festivo con la Marcha de Atlanta. Jorge García.

 

 

VICTORIA MORAN Y WILLY GONZALEZ. Aparceros. Edición independiente.

Victoria Morán es una gran cantante, de personal fraseo, perfecta dicción y gran expresividad, que rescata la tradición de la legendaria Nelly Omar, incorporando a su repertorio canciones criollas y aquí también temas estrictamente folclóricos a lo que se suman un par de valses peruanos. En este disco, aparece acompañada únicamente por Willy González, un virtuoso del bajo de seis cuerdas, ya sea este acústico o eléctrico, formando un atípico dúo (aunque en algunos temas Willy también aporta percusión) y con quien la cantante desarrolla una perfecta química. Si bien en los discos anteriores de Victoria predominaban ampliamente los tangos, aquí la vocalista da una buena muestra de su ductilidad, algo que se puede apreciar ya en los primeros temas del disco, la bella guarania Alma guaraní, la zamba Lavandera chaguanca y la poco escuchada Chacarera del barro, de Armando Tejada Gómez. En esa vertiente el dúo también se luce en la melancólica huella De ida y vuelta, la Zamba para Leda, la milonga surera Nunca te dije nada, en la que participa el bajista uruguayo Daniel Maza y la chacarera La media pena. La música ciudadana está representada por expresivas versiones de María (expuesta con particular intensidad), Mano blanca, el lírico Cuando tú no estás y el tango campero El aguacero. Hay también dos valses de la gran compositora peruana Chabuca Granda, el archiconocido La flor de la canela y el mucho menos transitado María sueños. Y Victoria Morán muestra sus dotes de compositora en otro vals, La negadora, en el que también participa Maza. Un disco con una formación infrecuente que ratifica las grandes aptitudes de Victoria Morán como cantante y de Willy González como instrumentista. Jorge García.

 

 

 

NATALIA BRIL Y LEONARDO ANDERSEN. Otra mirada. Edición independiente.

Y siguen apareciendo nuevas cantantes femeninas de tango, en este caso es Natalia Bril, una intérprete con un afinado registro de soprano, quien está acompañada por Leonardo Andersen, ya instalado, a pesar de su juventud, como uno de los más talentosos guitarristas del medio. El dúo ofrece un programa  integrado por temas clásicos del repertorio tanguero, en los que la cantante muestra sus promisorias aptitudes. Dentro del variado repertorio, Bril parece encontrarse cómoda en el territorio del tango-canción y cabe resaltar las versiones de El gordo triste, de los mejores temas escritos por la dupla de Astor Piazzolla y Horacio Ferrer, Lejana tierra mía y Che bandoneón y también la cantante consigue expresivas interpretaciones de La luz de un fósforo, Garras y Maquillaje. Hay también algunas milongas, como Bien criolla y bien porteña, Oro y plata y Yo soy María pero son aquellos temas los que mejor parecen adaptarse al temperamento y estilo de la vocalista. Un disco debut que muestra a una intérprete de muy buenas condiciones, acompañada por un excelente guitarrista. Jorge García.

ESTE DISCO SERA PRESENTADO EL 27 DE MAYO A LAS 21 HS. EN CIRCE, CORDOBA 4335.

 

 

JUAN CRUZ DE URQUIZA. Lentes. Club del disco 079.

Notable trompetista, gran improvisador, dueño de un sonido límpido y cristalino y de un poderoso vibrato, Juan Cruz de Urquiza es un músico de notable versatilidad que puede pasar de los homenajes a grandes instrumentistas de distintas épocas a la incursión en terrenos cercanos a la vanguardia, en los que se puede apreciar su vertiente de compositor y arreglador, un terreno al que pertenece este disco. Al frente de un septeto completado por Lucas Goicoechea en saxo alto, Pablo Moser en saxo tenor, Franco Espíndola en trombón, Juan Filipelli en guitarra, Sebastián de Urquiza en contrabajo y Sergio Verdinelli en batería, Urquiza presenta el que es su trabajo más arriesgado hasta la fecha, una serie de composiciones de compleja estructura en las que abundan los cambios de tiempo y de tono. Con el sólido trabajo de la base rítmica (el trabajo de Verdinelli en la batería es formidable), los distintos temas alternan pasajes de riffs de conjunto con intensos solos que permiten el lucimiento de los músicos. Estas características ya se pueden apreciar desde el primer tema, Trapos colgantes en el que tras un comienzo en 4 x 4 el desarrollo se hace mucho más libre con vibrantes solos de Goicoechea y el contrabajo. Vulnerabilidad y confusión, tras un comienzo introspectivo propone varios cambios de tiempo y un muy buen solo de Filipelli. En el tema que da título al disco tras una introducción de saxo alto hay excelentes solos del líder y Espíndola, en tanto que PH, muestra una línea “jazzística” más habitual. Luminarias del engaño es el tema más extenso (casi 15 minutos) y de estructura más compleja del disco y tras un solo de trompeta hay una brillante participación de Moser y un destacable pasaje de los vientos con la batería. El disco finaliza con el obsesivo Para tu vida (mL) en el que se destacan los saxos y Filipelli. Un gran disco de Juan Cruz de Urquiza que sin duda estará entre las grandes ediciones de jazz nacional del año. Jorge García.

ESTE DISCO SERA PRESENTADO EL 26 DE MAYO A LAS 20 HS. EN LA USINA DEL ARTE, AGUSTIN CAFFARENA 501, CON ENTRADA LIBRE Y GRATUITA.

 

 

ROSETI PROJECT. Noseso records 096.

Con una formación poco habitual integrada por  Frido ter Beek en saxos y FX, Francisco Salgado en trombón y Matías Coulasso en batería y FX, este grupo ofrece una serie de composiciones compuestas por el saxofonista y (como reza la carátula del disco), “descompuestas” por el grupo, desarrollando una propuesta muy libre, signada por la improvisación. Ya lo hemos señalado en algún comentario anterior pero no está demás repetirlo, Salgado es el mejor trombonista del jazz nacional. Su sonido limpio y robusto y sus grandes dotes de improvisador así lo certifican. En varios de los temas el saxofonista,  en algunos pasajes, juega un rol de base, sobre todo con el barítono, apoyando las constantes propuestas de Salgado, en tanto el baterista ofrece un sólido trabajo. Si bien hay pasajes serenos e introspectivos, el tono general del disco es de gran intensidad, incorporándose en varios momentos los sonidos electrónicos, alternándose pasajes más o menos estructurados con otros mucho más libres. Un disco de un tono en muchos momentos experimental,  a cargo de tres muy buenos músicos y en el que brillan con luz propia el sonido y las improvisaciones de Francisco Salgado. Jorge García.

P.D.: A las pocas horas de escribir este comentario recibí la infausta noticia de la muerte de Francisco Salgado. Estaba enfermo y la estaba peleando contra una dolencia traicionera (no presenta síntomas de aviso) y de rápido desarrollo. Tuve la suerte de escucharlo hace muy pocos días en Roseti, donde me invitó a ver el concierto del proyecto Punto de Fuga del que era curador y en el que participaba,  además para pasarme el disco que comento líneas arriba. Esa noche tocó con la intensidad y brillantez de siempre (con su grupo y como invitado en las otras formaciones que actuaron). Al finalizar el concierto le pregunté cómo estaba y me dijo que ahí muy bien y que en otro momento podíamos encontrarnos y hablar de su enfermedad. Desgraciadamente no podrá ser. Me queda el recuerdo de esa noche y de todas las veces que lo vi tocar con distintos proyectos. Y también la certeza de que cada vez que vaya a ver un concierto de jazz, su energía, su vitalidad y su música estarán siempre presentes.. Hasta cualquier momento, Francisco. JG

 

 

NICOLAS OJEDA. Mayo. PAI 3307

Interesante contrabajista y compositor, Nicolás Ojeda presenta aquí su segundo disco en el que se fusionan elementos de la música electrónica y el folclore, dentro de una impronta signada por la improvisación que le otorga un carácter marcadamente jazzístico. Ojeda está acompañado aquí por Sebastián Zanetto en piano y teclados, Mauro Mourelos en trompeta y Pedro Bulgakov en batería, a los que se agregan algunos invitados y programación electrónica en varios temas. Tras una introducción del bajo, el tema que da título al disco tiene un carácter introspectivo y permite el lucimiento de Mourelos y Nicolás Olivera en guitarra. En Kernei Panic, luego de un solo del bajo con arco, la guitarra de Olivera desarrolla un obsesivo tema y Cordura humana es una intensa obra con una muy buena participación de Pablo Monteys en saxo soprano, en tanto que La búsqueda es la pieza más extensa y elaborada,  con solos de Zanetto y Ojeda y algunas zonas muy libres.  En Zamba para mí  quien se luce es Victoria Zotalis en la vocalización mientras que Desplazado también tiene una estructura libre con otro buen solo de Monteys. El disco finaliza con una recapitulación de Kernel panic en la que se destaca la trompeta y abunda la programación electrónica. Un muy atrayente trabajo de Nicolás Ojeda. Jorge García.

ESTE DISCO SERA PRESENTADO EL VIERNES 25 DE MAYO A LAS 23.30 HS. EN NOTORIOUS, CALLAO 966.

 

 

 

PABLO VAZQUEZ. Solo 1 (Seres imaginarios), Creative Source 488.

Dentro del amplio staff de contrabajistas competentes dentro de la escena nacional del jazz, Pablo Vázquez se destaca nítidamente por su adscripción a las líneas más vanguardistas y experimentales del género. Integrante en su momento del legendario grupo de free jazz La Cornetita, de los primeros exponentes de la improvisación libre, actualmente forma parte del quinteto de Jorge Torrecillas y del trío de Pablo Puntoriero, aparte de participar en diversas agrupaciones de música improvisada. Toda la capacidad de Vázquez como intérprete de su instrumento se ve reflejada en este disco (grabado en nuestro país pero editado por un sello portugués), un auténtico tour de force en el que el contrabajista –inspirándose en figuras de la mitología sobrenatural argentina – ofrece una suerte de suite en nueve números. Todas las posibilidades del instrumento son explotadas por Vázquez (dedos, arco, elementos percusivos) en un trabajo de un enorme virtuosismo. Demás está decir que no estamos ante un disco masivo y para todo público pero todos aquellos interesados en las posibilidades sonoras del contrabajo y que tengan los oídos abiertos a sonidos infrecuentes seguramente lo disfrutarán. Jorge García.

 

 

 

VIRGINIA INNOCENTI. En la luna. Acqua 533.

Conocida principalmente por su trabajo como actriz, Virginia Innocenti ha desarrollado en los últimos tiempos una lucida tarea como cantante dúctil y de un estilo personal. En este disco, junto al guitarrista Sergio Zabala, quien también en varios temas realiza acompañamiento vocal, Innocenti ofrece un variado repertorio integrado por obras de compositores argentinos y latinoamericano más alguna incursión autoral. Así el disco comienza con la bella Tonada de la luna llena, del venezolano Simón Díaz, seguida de una creativa interpretación de un tema tan transitado como la zamba La nochera y, dentro de la veta folclórica hay también una muy buena versión de la Zamba para olvidarte. Otros muy logrados momentos del disco son las interpretaciones del tema popular anónimo La llorona , de Ni el clavel ni la rosa, de Leonardo Favio y de Te perdono, del cubano Noel Nicola. La versatilidad de Innocenti se puede apreciar en sus versiones en portugués de Me deixa en paz y en italiano de I migliori anni della nostra vita. La cantante también se muestra como compositora en Nazareno, un tema en el que está acompañada por el violín de Pablo Agri. Un atractivo disco de Virginia Innocenti desplegando su veta de cantante. Jorge García.

ESTE DISCO ES PRESENTADO LOS SÁBADOS A LAS 21.30 HS. EN EL CAMARIN DE LAS MUSAS, MARIO BRAVO 960.

 

 

 

CLAUDIO CECCOLI-JAVIER COHEN. Catorce. PAI 3308.

El nombre de este disco se debe a la cantidad de cuerdas de las guitarras de sus intérpretes (ocho y seis respectivamente), dos excelentes instrumentistas que en el generoso disco (más de una hora y cuarto) desarrollan un repertorio integrado por obras de autores de distintas procedencias más la inclusión de algunas obras propias en versiones extendidas y con amplio espacio para la improvisación. Así el disco se inicia con una lírica y melancólica versión de Oblivion, de Astor Piazzolla y, en el terreno tanguístico se puede escuchar un creativo arreglo de El choclo. Hay un bello y antiguo tema de Egberto Gismonti, Agua y vino, una obra de Herbie Hancock, Sonrisa y el emotivo Debes creer en la primavera, de Michel Legrand, expuesto en tiempo de bossa nova. Hay tres temas del gran bandoneonista Dino Saluzzi, el candombe Lustrín, el sentido Y amó siempre a su hermano y  la bella zamba Carta a Perdiguero, todas obras en las que los guitarristas muestran una perfecta amalgama. Entre los temas propios cabe destacar el introspectivo Buenas, de Cohen y el aire de zamba A través de su mirada, de Ceccoli. Un trabajo de muy buen nivel a cargo de dos excelentes instrumentistas. Jorge García-

 

 

 

GERMAN PONTORIERO. Impostergable. Edición independiente.

Contrabajista, cantante y compositor con un recorrido bastante extenso en diversas formaciones, Germán Pontoriero presenta este trabajo en el que muestra sus aptitudes en los terrenos mencionados, interpretando un repertorio que incluye temas propios encuadrados dentro de los ritmos rioplatenses, obras folclóricas y algún tango. Acompañado por Ignacio Santos en bandoneón y Miguel Villaveirán en percusión (el propio líder toca percusión en varios temas), y con sus bajos (acústico, eléctrico y fretless) como instrumentos dominantes, Pontoriero ofrece un atractivo repertorio en el que también se muestra como un buen vocalista. Estos rasgos se pueden apreciar en Mano única, una rara incursión de Raúl Carnota en el candombe, el sentido Milongón del Guruyú  y en Sacame chacarera. Hay un muy buen arreglo del clásico de Alfredo Zitarrosa Si te vas, los temas propios (Una canción diferente en tu voz, El río cantó y Vidas) son potentes candombes y hay dos obras instrumentales, El tamborilero, otro antiguo ritmo rioplatense y el muy libre Acid tango. Pero los picos más altos del disco hay que buscarlos en los temas de carácter intimista en los que bajo y voz consiguen una perfecta simbiosis. Es el caso de La Pomeña, el tango Como dos extraños y la bella zamba Maturana, de la que Pontoriero ofrece una emotiva versión, en la línea de la que registrara en su momento el recordado Chango Farías Gómez. Un muy interesante disco. Jorge García.

 

 

 

GISELA MAGRI. Madeja. Edición independiente.

Segundo disco de esta cantante platense (el primero, Glicina oscura, en el que interpretaba tangos y sambas brasileños fue comentado en su momento en este espacio) en el que amplía su espectro musical con obras de importantes compositores, clásicos y modernos, de distintas vertientes en las que se muestra como una intérprete de gran expresividad. Acompañada por un grupo de base con arreglos del guitarrista Tincho Acosta y la presencia de una gran cantidad de invitados, la cantante traza un amplio recorrido por ritmos nacionales, rioplatenses y brasileños. Hay así  intensos candombe, como Reunión de amor y Murgao y Candombe para el que hasta ayer reía, del Tata Cedrón y Luis Alposta, vigorosas milongas, tal el caso de Negra María, Viento solo, del Tape Rubin y Milonga de sete ciudades, del gaúcho Victor Ramil, cantada en portugués. Magri puede fusionar en un mismo tema un antiguo tango, Sentimiento gaucho con un tema de alto contenido social, Sentimiento villero o interpretar con precisión un bello tema de Luis Spinetta (Fina ropa blanca) o Imposible, del uruguayo Fernando Cabrera. Un muy buen trabajo que tiene como bonus una sentida versión de Este cuore, el poema de Julián Centeya al que Daniel Melingo le pusiera música. Jorge García.

 

 

 

DANIELA AZAZ. Vintage. Edición independiente.

De manera permanente surgen dentro de nuestra música popular nuevas voces que enriquecen los diversos géneros. En este caso es la cantante bonaerense Daniela Azáz, ganadora del certamen Nuevos Valores pre Cosquín. Azáz, es una vocalista muy bien dotada que aquí está acompañada por un grupo de músicos liderado por el guitarrista Jerónimo Aguirre, más la presencia de numerosos invitados, ofreciendo un repertorio en el que se entremezclan los ritmos folclóricos nacionales con los latinoamericanos y algún tango. Dentro del variado programa se pueden destacar, dentro de las obras de autores consagrados, las versiones de la milonga El loco Antonio, de Alfredo Zitarrosa, la bella tonada Elogio del viento, con versos de Armando Tejada Gómez, Corazón de luz y sombras, una de las mejores obras de Jorge Famdermole y un gran final con la doliente Que he sacado con quererte, de Violata Parra. Entre las nuevas composiciones cabe resaltar la cueca Nacida en agua de guerra, el chamamé En mi cantar y el vals de Victoria Morán La negadora. Un disco que muestra una intérprete a seguir en futuros trabajos. Jorge García.

 

 

 

GERARDO VILLAR Y LOS AGUIRRE. Club del Disco 075.

Instrumentista con una dilatada carrera de tres décadas, acompañante de numerosos músicos, con algunos blasones como el de haber sido guitarrista de la legendaria Nelly Omar, Gerardo Villar presenta aquí su primer trabajo como líder, Acompañado por un grupo de instrumentistas egresados del Conservatorio Julián Aguirre más la presencia de varios invitados, ofrece un programa integrado por algunas obras muy conocidas expuestas en creativos arreglos, temas menos transitados y tres obras propias que, curiosamente dan comienzo al disco y entre las que se destaca la lírica zamba Lluvioso jueves, donde hay una muy buena participación de Popi Spatocco en piano. Son muy buenos los arreglos instrumentales de  Don Juan, Adios Nonino, La cumparsita y Romance de barrio y en los temas cantados se lucen Edith Rosetti en el chamamé Hipólito sueña, Daniela Azáz en Zamba por vos, Emiliano Castignola en Uno y Beto Solás en Caminito soleado y Zamba azul . El atrayente CD finaliza con una colorida versión de la Marcha de San Lorenzo. Jorge García.

ESTE DISCO SERA PRESENTADO EL 19 DE JUNIO A LAS 19 HS. EN LA USINA DEL ARTE, AGUSTIN CAFFARENA 501 CON ENTRADA LIBRE Y GRATUITA.

 

 

 

 

 

 

 

 

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