El rincón del Viejo Canalla
Anacrusa-3

ANACRUSA EN FRANCIA. Acqua 517

Fundado en 1972 por José Luis Castiñeira de Dios y Susana Lago, el grupo Anacrusa hoy aparece como un mojón fundamental en la renovación dentro del terreno de la proyección folclórica. Inspirándose básicamente en la música de raíz folclórica latinoamericana, aunque agregándole elementos afines al jazz y al rock progresivo, desde su primer disco sorprendieron por la incorporación de instrumentos infrecuentes en las formaciones de ese tipo. Con diferentes planteles de músicos a lo largo de los años, el grupo mantuvo sin embargo un estilo recurrente en una discografía en la que tradición y modernidad se amalgamaron con gran talento. Basta para ello escuchar su primer disco de 1972 y compararlo con el que grabaran en el año 2005. Como muchos otros artistas, los fundadores de Anacrusa debieron exiliarse en los negros años de la dictadura militar y fue en Francia que grabaron dos de sus mejores trabajos que aquí se reeditan en este CD doble: El sacrificio (1978) y Fuerza (1982), integrados en su totalidad por obras de Castiñeira de Dios y Lago, con los notables arreglos y la dirección a cargo del primero (como en toda la discografía del grupo)

En El sacrificio la formación básica está integrada por músicos argentinos, algunos de gran prestigio como el bandoneonista Juan José Mosalini y el percusionista “Chango” Farías Gómez, a los que se agregan como invitados algunos intérpretes franceses y en el disco predominan las pieza instrumentales que permiten amplio lucimiento de los músicos, impulsados por el poderoso piano de Susana Lago. El disco comienza con El pozo de los vientos, un potente aire de cueca y continúa con el tema que da título al disco una lírica vidala en la que se destacan el fraseo bagualero del canto de Lago y los ecos rockeros de la guitarra eléctrica de Daniel Alberto Sbarra. Sol de fuego presenta una vigorosa introducción del piano y Quien bien quiere es una chaya en la que también se luce la voz de Susana lago. Hommage a Waldo  es una bella milonga lenta dedicada a uno de los grandes precursores de la renovación del folclore donde resalta el bandoeón de Mosalini en tanto que Los capiangos es otro bello aire de chaya con un lírico interludio a cargp del oboe de Bruno Pizzamiglio. El excelente disco finaliza con Anacrusa theme, una extensa obra de más de 13 minutos expuesta como una suite de diversos ritmos y en la que se destacan la vocalización de Lago y el saxo de Jean-Louis Chautemps.

En Fuerza, salvo la presencia de los líderes y Narciso Omar Espinosa en guitarra, el resto son en su mayoría músicos franceses y el disco ofrece una estructura más sinfónica que su predecesor. El Cd se inicia con el tema que le da título, cantado por enorme fuerza por Lago y el fraseo bagualero de la cantante reaparece en la melancólica Vidala de la tierra. Calfucurá es una extensa chaya instrumental en la que se luce el piano y hay un gran trabajo de Alain Huteau en los timbales. Quien bien quiere es un bello estilo cantado, en tanto que Prisión es un potente tema vocalizado y Monserrat un enjundioso candombe en el que se lucen el piano y la trompeta de Gustavo Moretto. Tras el extenso y complejo Voz de agua en el que se destaca el saxo soprano de Pierre Gossez, el disco finaliza con otra Chaya, aquí cantada por Lago.

Una formidable reedición de dos trabajos esenciales de Anacrusa que estará sin duda entre los grandes acontecimientos discográficos del año. Jorge García.

 

 

 

ERNESTO SNAJER. Notas de paso. Club del Disco 073.

Ernesto Snajer es un excelente guitarrista que –sin renunciar a las raíces más profundas de nuestra música folclórica- se muestra abierto a desarrollar todo tipo de experimentaciones con su instrumento. Lo notable es que, en ningún caso, en sus interpretaciones se pierde la esencia de los temas que toca. Este disco es una compilación de grabaciones que realizara con diversos artistas de primera línea, casi todos cantantes, entre los años 2012 y 2016, donde Snajer excede ampliamente el rol de mero acompañante. El CD comienza con un dúo con Raúl Carnota en su ya clásica zamba Grito santiagueño y continúa con una muy buena versión de Liliana Herrero de La casa de al lado, del uruguayo Fernando Cabrera. Dentro de un disco de un nivel muy parejo y recomendable conviene destacar la colaboración con Jorge Fandermole en Corazón de luz y sombra, la personal versión de Juan Carlos Baglietto de Naranjo en flor y el dúo con Teresa Parodi en Un puente al sol. Otros muy buenos momentos son el huayno El suquipuquero, cantado por Coqui Sosa y el dúo instrumental con Peteco Carabajal en la zamba Perfume de carnaval con que finaliza el disco. Un muy buen trabajo de Ernesto Snajer, en este caso como acompañante de lujo de varios cotizados intérpretes. Jorge García.

 

 

 

QUINTETO DE ACADEMIA. Dinámica Del viento. Edición independiente.

El indiscutible auge del tango en los últimos años da lugar al surgimiento de agradables sorpresas. Una de ellas es este quinteto liderado por el bandoneonista Leandro Ragusa, responsable de los arreglos y la composición y la flautista Nili Grieco, a cargo de la dirección y que se completa con Lis Rigoni en oboe, Pablo Alvarez en clarinete y Gonzalo Braz en clarón. Y hablaba de sorpresa por los curiosos timbres que proponen la integración de este grupo, de una formación decididamente atípica, y en la que tradición y modernidad conviven sin conflictos desarrollando un repertorio en el que se alternan obras clásicas con composiciones de Ragusa. Así, entre las primeras e puede escuchar una sentida versión de La casita de mis viejos, y de la melancólica música de Sebastián Piana para la Milonga triste. Temas tan transitados como el vals Palomita blanca, la Milonga de mis amores y El choclo, son objeto de creativos arreglos y Astor Piazzolla está presente en el vibrante Escolazo y el emotivo dúo de Ragusa y Grieco en Café 1930. La vertiente más contemporánea está representada por las obras de Ragusa, Al trío Quasimodo, en la que se detectan ecos de la música del hoy olvidado Eduardo Rovira, el obsesivo Cardito, con un atractivo ostinato del clarón y el introspectivo Río Negro que comienza como milonga lenta y vira progresivamente al tango. Un muy atractivo debut de un grupo tanguero con una instrumentación infrecuente. Jorge García.

 

 

 

SILVIA SAB. Aquí estoy. Acqua 521.

En los últimos años el tango ha sido prolífico en la aparición de muy buenas voces femeninas, pero confieso que no tenía noticias de esta vocalista, aparentemente residente en Mar del Plata. De todos modos, su aparición es una grata revelación ya que se trata de una intérprete que a su afinada voz de soprano le agrega una gran intensidad expresiva. Si a ello se le suma del acompañamiento de un grupo de excelentes músicos y los muy buenos arreglos del guitarrista César Angeleri, inevitablemente vamos a encontrarnos ante un muy buen disco. Siempre cuando un cantante de tango recorre un repertorio integrado por grandes clásicos, objeto de innumerables versiones, se corre el riesgo de las riesgosas comparaciones. Sin embargo, hay que apresurarse a decir que Silvia Sab muestra la suficiente personalidad para salir airosa de ese desafío. El disco comienza con una muy buena versión de Después y dentro de un nivel de pareja calidad corresponde destacar sus interpretaciones de Soledad, acompañada por Angeleri y Pablo Agri en violín, Barrio de tango, con el guitarrista y Nicolás Enrich en bandoneón y el bello Fruta amarga. Alcanzan gran emotividad las versiones de la cantante de , solo acompañada por el piano de Cristián Zárate, Sin lágrimas, con Angeleri y el bajo de Roberto Tormo y Fuimos, con Zárate y el guitarrista en destacada labor. La vertiente más actual está representada por Piel de tango, de Paz Martínez, Poema en si mayor, de Piazzolla y Ferrer y Me falta todavía una poesía, con música del recordado pianista Emilio de la Peña y versos de Marta Pizzo, una de las mejores letristas del tango actual. Un excelente primer trabajo de Silvia Sab. Jorge García.

 

 

 

EMILIANO CASTIGNOLA. Cabaret. Acqua 512.

Disco debut de este joven cantante (sospecho que hermano de Paula Castignola, de quien comentara un disco en este mismo espacio) en el que se muestra como un intérprete de sobrios recursos y buen nivel de expresividad. Acompañado por un numeroso grupo de músicos en diferentes formaciones, con dirección y arreglos del pianista Oscar De Elia, Emiliano ofrece un programa integrado mayoritariamente por obras ya incorporadas al territorio de los clásicos. Así el disco comienza con Y a mi qué, un tema no muy transitado de la dupla integrado por Troilo y Cátulo Castillo y se pueden escuchar ajustadas interpretaciones de obras seminales como Esta noche me emborracho, Milonguita, Pucherito de gallina, con un muy buen arreglo, Destellos, Muñeca brava, Mano blanca y el poco escuchado Muchachita de barrio, de Caldara y Soto. El disco ofrece como bonus dos milongas, De la colonia, de Gustavo Castignola y Estancia San José, de Alberto Merlo. Un interesante debut de este promisorio cantante. Jorge García.

 

 

 

LEONEL DE FRANCISCO Y RODRIGO NUÑEZ. Wonderland. Edición independiente.

El dúo integrado por trompeta y piano tiene un ilustre antecedente a fines de la década del 20 con el que formaron nada menos que Louis Armstrong y Earl Hines y mostró otros hitos con los dúos que grabara Oscar Peterson en su glorioso período en el sello Pablo con trompetistas de muy diversas características como Roy Eldridge, Dizzy Gillespie, Clark Terry, Freddie Hubbard y Jon Faddis. En este caso, toman la posta dos jóvenes músicos de la escena jazzera local, el trompetista Leonel De Francisco, un muy promisorio intérprete del instrumento y Rodrigo Núñez, un pianista que puede transitar con la misma solvencia desde la música de Fats Waller hasta el free jazz más avanzado. En este caso, Núñez desarrolla uno de los elementos preferidos de su rico bagaje, el stride, un estilo que en estos pagos no cultiva prácticamente nadie. A partir de estos presupuestos el dúo ofrece un programa integrado por siete obras del saxofonista Benny Carter a las que se agregan una de Sidney Bechet, otra de Terry Gilleyson, más tres piezas del pianista y dos del trompetista. El resultado es un disco atípico y original dentro del panorama del jazz nacional en el que los músicos muestran una perfecta química. El poderoso stride de Núñez se impone en varias de las piezas de Carter como Easy Money, Stroll, el tema que da título al disco y Bare necessitirs, de Gilleyson y un tono más lírico e introspectivo, que permite el lucimiento del trompetista, se puede apreciar en Johnny y Elegy en Blue, de Carter y en dos temas de Núñez, Nieve de fantasía y Amor estrellado. Un disco muy personal  a cargo de dos talentosos intérpretes, que escapa a las pautas habituales de las grabaciones de jazz nacional. Jorge García.

 

 

 

ZEPPA SESSIONS. VOLUMEN I. Aires con memoria. Pai 3283.

He aquí un muy buen trío que trabaja en el terreno de la fusión de ritmos latinoamericanos con la improvisación jazzística en un repertorio compuesto en su casi totalidad por el pianista Hernán Lugano, un instrumentista de excelentes recursos, quien está acompañado por Juan Pablo Navarro, uno de los más completos contrabajista del medio y Ernesto Zeppa en batería. Dentro de estas características el aire de chacarera La misteriosa ofrece muy buenos solos del pianista, de Navarro con arco y de Zeppa, en tanto que Milonga patagónica comienza con una excelente introducción del contrabajo. Años sin ver la luz y El trébol don dos obras de tono introspectivo mientras que Zamba en blues presenta una excelente improvisación de Lugano. A Emilio es un bonito tango (¿dedicado al recordado Emilio de la Peña?) y Under Your Wave es otro extenso tema improvisado con muy buenos solos de Lugano y  Zeppa. Los temas que inician y terminan el disco (Funes Moris y Sin fronteras, este con una intro de batería y un ritmo centroamaricano), son obras muy libres compuestas por los tres músicos que permiten un amplio lucimiento de todos. Un disco intenso y de gran creatividad. Jorge García.

 

 

 

PULPO. Pai 3295.

Otro trabajo de un trío enrolado en la fusión, en este caso con una perspectiva más jazzística y rockera. Integrado por Mu Sánchez en guitarra, Fefe Botti en contrabajo y Martín Misa en batería, el disco presenta un repertorio en el que se intercalan obras propias (de Sánchez y Botti), con trabajos de Guillermo Klein y un tema de Carla Bley. Dentro de las características señaladas, Felipito, de Botti ofrece un muy buen solo de guitarra y El hombrecito, de Sánchez, propone un tono más lírico y sereno. Un carácter más intenso ofrecen otros dos temas de Botti, Viaje imaginario, en el que se destaca el contrabajo sobre el ostinato de la guitarra y El pulpo que quiere ser, donde se luce Sánchez. En Lawns, de Carla Bley, el tono es otra vez introspectivo y dos obras de Guillermo Klein, Manuel y Se me va la voz muestran inesperadas dotes de Fefe Botti como cantante. El disco finaliza con Para sanar, de Sánchez, el tema más libre de la placa, con un muy buen trabajo de Misa en la batería. Un interesante debut de este trío. Jorge García.

 

 

 

YAMILE BURICH. Ahora!. Epsa. 1758.

YAMILE BURICH. Random. Epsa 1863.

PATRICIA GRINFELD. Organ trio. Edición independiente

No abundan en nuestro medio las mujeres saxofonistas (aunque que las hay, las hay, y muy buenas). A esta grey pertenece Yamile Burich, quien desde su saxo despliega un sonido vital y vigoroso. Además. Yamile ha formado un quinteto integrado en su totalidad por mujeres que integran, junto a ella, Patricia Grinfeld en guitarra, Diana Arias en contrabajo, Carolina Cohen en congas y Analía Ferronato en batería.

Con este grupo Yamile Burich grabó Ahora!, un registro en que se alternan obras clásicas con un par de temas propios. En este disco Yamile muestra ecos del sonido de saxofonistas como Cannonball Adderley y Lou Donaldson. Precisamente de este último hay en el disco dos enérgicos blues, Play Ray y Calling All Cats, que permiten también el lucimiento de la guitarrista. Los ritmos latinos también están presentes en el clásico Tin Tin Deo, de Chano Pozo y en el tema de la líder Sortija, una especie de calipso, en los que se destaca el trabajo de Carolina Cohen. El tema que da título al disco es otro potente blues y no faltan dos líricas baladas, I Remember Clifford, el tema que Benny Golson le dedicara al prematuramente desaparecido trompetista Clifford Brown y I´ve Grown Accustomed to her face. Un atractivo CD.

En Random, su último trabajo con el mismo grupo, Yamile despliega su versatilidad tocando alto, tenor, soprano y flauta y se agregan invitados en algunos temas y es más abundante la presencia de temas suyos. El disco comienza con el enjundioso A Fire Flame on Green Lane, con buenos solos de Burich y Grinfeld. Azaroso es un calipso en el que se destaca como invitado Juan Valentino en guitarra. El tema que da título al disco tiene un ritmo valseado en 3×4 que contrasta con la intensidad de Blues del parral, tono que se mantiene en Salta blues, donde hay un muy buen solo de batería y Baila león. Un registro más lírico aparece en la clásica balada Nancy (With the Laughing Face) y la bella zamba Barco quieto, de María Elena Walsh que ofrece una bonita cadenza del saxo. Otro sólido trabajo de Yamile Burich.

El trío de órgano, guitarra y batería cuenta con ilustres antecedentes en la historia del jazz (el más recordado, el del gran organista Jimmy Smith). En este caso es la guitarrista Patricia Grinfeld quien lidera esta formación que completan Alan Zimmerman (también excelente pianista) en órgano y Diego Lutteral en batería en un programa que intercala temas de Grinfeld con algunos clásicos en los que, con el sólido aporte de base del baterista, se destacan los solos de la guitarra y el órgano. Entre los temas propios hay que resaltar la intensidad de Capítulo uno: Valle Hermoso y Criminal, en tanto que My Own Montgomery Like Song propone un ritmo funky y Antigua y Barbuda navega en la vertiente latina. Hay también algunos standards, como We´ve Got a World That Swings y el bonito Indian Summer, en dos versiones muy diferentes, la segunda con una lírica introducción de la guitarra y Grinfeld se luce en el solo sin acompañamiento de Killing With me Softly with his Song. Un interesante disco con una formación infrecuente en estos pagos. Jorge García.

 

 

 

GABRIELA DIAZ. A Case of Joni. Acqua 524.

La guitarrista y compositora canadiense Joni Mitchell es una de las figuras más importantes de la música popular a nivel internacional. Autora de temas que ya pueden considerarse clásicos, también algunos de sus álbumes se han convertido en discos esenciales de las últimas décadas. En nuestro país ya hubo antecedentes de cantantes que transitaron su repertorio y ahora es Gabriela Díaz, una joven vocalista de muy agradable timbre de voz y perfecta afinación, quien emprende la tarea de interpretar canciones de Joni. Siempre en estos homenajes se corre el riesgo de salir malparado en la comparación con los originales. Hay que apresurarse a señalar que no es este el caso ya que la cantante, acompañada por un amplio espectro de músicos y siendo también responsable de los arreglos, ofrece versiones frescas y personales de cada uno de los temas elegidos. El disco se inicia con una excelente interpretación de The Dry Cleaner for Des Moines, del notable disco de Joni dedicado a Charlie Mingus, donde se luce Hernán Jacinto en minimoog. En el bello Court and Spark, el intenso Blue Motel Room y Carey, la cantante está solo acompañada por Maneco Sáez en guitarras y cuatro y en River, el tema más extenso del disco, el acompañamiento es de Hernán Jacinto en piano, Alejandro Herrera en contrabajo y Oscar Giunta en batería, a los que se agrega Miyo Miglioranza en guitarra, en un excelente arreglo. En A case of you y Both Sides Now son pianistas quienes acompañan a la cantante, Mariano Díaz en el primero y Daniel Fernández en el segundo y Jorge Armani es el guitarrista en Big Yellow Taxi. Y no falta un bonito solo a capella en The fiddle and the Drum. Un merecido homenaje a una gran compositora a cargo de una excelente intérprete. Jorge García.

 

 

 

LUPE Y SUS AMORES. Acqua 526.

He aquí un disco cuyo rasgo más destacado es su notable eclecticismo. Integrado por Guadalupe Soria en voz y clarinete, Julián Gándara en guitarra, buzuki y arreglos, Nicolás Rainone en contrabajo, Carlos Britez en violín, Mariano Malamud en viola y David Alonso Fernández en percusión, a los que se agregan cuerdas invitadas en algunos temas, el grupo desarrolla un programa que recorre los más diversos tipos de música. Así el disco comienza con una versión instrumental de Il vecchio castello, de Cuadros de una Exposición de Moussorgsky y continúa con el clásico bolero Vereda tropical, en una sensual interpretación de la cantante. El clásico standard jazzístico Where or When está cantado en inglés, lo mismo que el tema pop Shuttin All Over y Crying de Roy Orbison. Hay también una versión instrumental del Prelude II, de Gershwin y la vieja zamba Blanco y azul, está cantada por Soria y Rainone. En In cerca si te y Scalinatella, la vocalista muestra su ductilidad, cantando en italiano y el disco finaliza con el tema rockero Lonely weekends. Un disco variado y ecléctico que escapa de las pautas habituales. Jorge García.

 

 

 

LA SONORA. Huella En el agua. Edición independiente.

Este conjunto platense, de dilatada trayectoria, entrega aquí su tercer trabajo encuadrado dentro de los ritmos ríoplatenses, el folclore y algún elemento tanguístico. Integrado por Alejandro Rodríguez  en piano, composición y arreglos, Diego Amerise en contrabajo y  bajo eléctrico y Juan Pablo Castrillo en percusión, más la presencia de algunos invitados, el grupo ofrece un programa integrado por varias obras de Rodríguez y otras de reconocidos compositores (actuales y de otra época). El CD comienza con Para Nolé, un vigoroso candombe dedicado al reconocido pianista en el que participa un set de tambores y Cynthia Aguirre en la voz. Tangor es un atípico ritmo ciudadano en el que se destaca la percusión de Potolo Abrego y la guitarra de Nehuén Ercoli mientras que Canción de río es un aire litoraleño vocalizado por Aguirre. Los otros dos temas de Rodríguez son Norte, una obra dedicada a Egberto Gismonti y la bonita Milonga turbia, donde participa Luis Rizzo en bandoneón. Hay también una insólita versión de una pieza de Claude Debussy, Doctor Gradus at Parnasus, un choro del uruguayo Hugo Fattoruso (PPP) y un excelente arreglo de la Chayita del vidalero, de Ramón Navarro con un ostinato del bajo eléctrico y gran trabajo de la percusión. Un muy atractivo CD de un grupo no demasiado conocido en estos pagos porteños. Jorge García.

 

 

 

PABLO PASSINI. Videotape. Edición independiente.

Interesante trabajo de este guitarrista grabado en Brasil, donde estaba radicado y que presenta un repertorio integrado en su totalidad por obras propias. Acompañado por el vibrafonista Fred Selva, Frederico Heliodoro en bajo eléctrico y Felipe Continentino en percusión, el guitarrista ofrece una serie de obras de claras influencias rockeras en donde hay un amplio espacio para la improvisación. Passini se muestra como un instrumentista de muy buen nivel y un competente compositor de rica inspiración melódica,  y es también lucida la participación de Selva, con la sólida base rítmica que proponen el bajo y la percusión. Así en el tema inicial, Edith, Passini improvisa sobre un ostinato del vibrafón y en Billi hay una buena participación de Marcus Abjaud en rhodes. El tema que da título al disco tiene una introducción del vibrafón y muy buenos solos de la guitarra y el bajo. D90 propone un sostenido crescendo y un gran trabajo de la percusión mientras que Fundo real muestra un tono obsesivo. En Ojos hay destacadas participaciones de Abjaud en piano y Joana Queiroz en clarinete y el disco finaliza con una vigorosa versión de Vida al tiempo. Un atrayente disco de un guitarrista poco conocido por aquí hasta ahora. Jorge García.

 

 

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