Hay
nombres: Herzog con su desquiciado policía, De Palma con Irak, Burton con su Alicia. Hay películas: Aquel querido mes de agosto y su estreno
en 35mm, o las Toy Story y su
presentación en 3D antes de que venga la tercera de la saga de Woody y Buzz.
Hay polémicas: Preciosa. Y hay
polémicas y nombres: los Coen, Peter Jackson. Hay regresos: Mel Gibson, Terry
Gilliam. Y un director argentino, Santiago Loza, estrena dos películas en un
mes. Antes se decía que funcionaban bien las películas con nominaciones para el
Oscar. Ahora parece que eso no ayuda demasiado. Ah, los Oscar. Para cuando
salga este número ya habrán sido entregados. Y el día que salga este número se
estrenará la película de otro “nombre”: La
isla siniestra, de Martin Scorsese, que no logramos ver con tiempo como
para incluirla en este número. Algunos la vieron en la misma mañana del cierre,
ya con todo el número diseñado y pautado. Habrá que cubrirla en el número que
viene, aunque en nuestro sitio de Internet les diremos las primeras impresiones.
Y la nueva película de Wes Anderson fue directo a DVD. La comentamos y nos
lamentamos por no poder verla en cine.
La sección Llego tarde viene nutrida, con nuestro colaborador gallego en contra
de Invictus, algo más sobre Amor sin escalas (película que vio poca
gente pero de la cual casi todos los redactores de El Amante quisieron decir algo) y una nota sobre Los amantes, de James Gray (una película
que cada vez gusta más y que fue una de las sorpresas del año pasado, y que
sigue generando ganas de escribir).
Como siempre, hay muchas ganas de escribir sobre películas que entusiasman o
que nos irritan (y hasta escribimos sobre las que nos provocan indiferencia). Y
también hay ganas de escribir sobre temas que no están guiados por la cartelera
sino más bien regidos por la cada vez más campante anarquía. Vean si no lo que
ocurrió a partir de la página 42.