Hernán Merlo XLNoneto, en el Teatro Presidente Alvear. Carlos Lastra Trío, en
el Teatro 25 de Mayo. Orquesta de Arturo Schneider , Mariano Otero Noneto y
Guillermo Klein Octeto en el Centro Cultural Recoleta.
Dentro de la profusa programación del Buenos Aires Jazz 09 actuaron numerosos
músicos argentinos en diversas formaciones. Estos son algunos de los que
tuvimos oportunidad de ver.
Es muy posible que la mayoría de los jóvenes bajistas que hoy se destacan en la
escena local del jazz hayan sido discípulos de Hernán Merlo. Con un cuarto de
siglo de trayectoria, habiendo tocado con la mayoría de los músicos relevante
del jazz argentino y con varios discos como líder dirige ahora un Noneto que,
en la presentación efectuada, se planteó un auténtico desafío: interpretar
exclusivamente composiciones de Charlie Mingus. Con una formación bastante
atípica (la clásica sección de vientos de dos saxos, trompeta y trombón, más
dos guitarras, vibrafón, bajo y batería.), el grupo encaró la dificultosa tarea
de recrear las complejas partituras mingusianas y hay que decir que el
resultado fue más que decoroso, destacándose el trabajo de Sergio Wagner, un
joven y muy promisorio trompetista y el saxo alto Ramiro Flores, en constante
evolución.
Carlos Lastra es un saxofonista de potente estirpe “coltraneana” y en su
presentación con su trío, integrado por Cristian Bòrtoli en contrabajo y
Sebastián Groshaus en batería ofreció un repertorio integrado en su totalidad
por composiciones suyas en las que mostró el muy buen ensamble del grupo y la
poderosa energía de sus generosos solos, algunos de una enorme intensidad y
otros muy líricos y emotivos. Habrá que esperar con mucho interés el disco que
promete próximamente con esta formación.
Una de las sorpresas de esta edición del festival fue la reaparición del
veterano saxofonista y flautista Arturo Schneider, quien a sus jóvenes 80 años
se presentó al frente de una orquesta de 19 músicos de la que también es
responsable de los arreglos. Músico con una trayectoria de seis décadas, entre
sus antecedentes más importantes está el de haber integrado diversas
formaciones de Astor Piazzolla a lo largo de nueve años. La orquesta fusiona
músicos de diferentes generaciones y, no casualmente, en su repertorio ofreció
arreglos de varias composiciones, por suerte no demasiado transitadas, dePiazzolla, expuestos en afiatadas versiones.
Hubo también algunos temas del director, y un gran final con Yesterdays, el tema de Jerome Kern. A
tener en cuenta el joven pianista Matías Piegari, quien ofreció una lucida
versión, en una suerte de free stride,
de Take theTrain “A”, el clásico de
Duke Ellington.
Todos los seguidores del jazz local saben que el contrabajista Mariano Otero es
uno de los músicos más prolíficos y creativos de la escena local. Aquí presentó
Desarreglos, un trabajo sobre obras
del guitarrista Walter Malosetti. Como siempre ocurre en sus grupos, en el
formato que sea, la formación pareció un auténtico seleccionado con la que
interpretó un clásico de su repertorio (Espíritu),
dos temas dedicados a Malosetti y varias composiciones del guitarrista, en
brillantes arreglos con lucimiento de los solistas, entre los que se destacaron
el vibrante sonido de Juan Cruz Urquiza en trompeta, la intensidad de Rodrigo
Domínguez en saxo tenor y la solidez de Martín Pantyrer en saxo barítono y
clarinete bajo, así como la destacada labor del muy joven Francisco Lovuolo en
piano.
Una de las propuestas más ambiciosas del festival fue la de el octeto de
Guillermo Klein recreando el repertorio del genial compositor salteño Gustavo
“Cuchi” Leguizamón, algo que ya había hecho en la edición anterior, aunque
ahora seguramente con mayor tiempo de trabajo. Con una formación que incluía
dos trompetas y dos saxos, dos teclados, el acústico del director y otro
eléctrico, bajo y batería, Klein ofreció arreglos de dispar calidad de diversas
obras del Cuchi. Los mejores momentos del recital hay que buscarlos en los
segmentos instrumentales y algunos creativos arreglos para los vientos. Menos
afortunadas aparecieron las intervenciones vocales de Klein y los temas
cantados en dúo con Román Giùdici (intentando emular con poco éxito al
formidable Dúo Salteño) así como la participación en un tema de la cantante
catalana Carmé Canela. Como invitada participó en dos temas Liliana Herrero
quien ofreció una algo sobreactuada interpretación de La pomeña y otra más medida de la Serenata del 900. Jorge García.