A estas alturas es seguro que el Dúo Salteño no solo renovó la manera de cantar
en ese formato, sino que se constituyó en la más original pareja de cantantes
masculinos de dentro del folclore argentino y latinoamericano. Surgido en 1968
bajo la inspiración del Cuchi Leguizamón, su manera de armonizar las canciones
y utilizar los contrapuntos y, sobre todo, las disonancias, fueron únicas
dentro de nuestra música autóctona. Esta pequeña introducción viene a cuento
ante el reciente fallecimiento (justo el Dia de la Música) de Patricio
Jiménez, fundador junto con el Chacho Echenique del legendario dúo. Si bien
integró otros grupos, como Los Cumpas, el Quinteto Sombras y Los Cuatro de
Salta, fue su participación en el Dúo Salteño la que lo lanzó a la
consideración pública. Segunda voz del dúo, suregistro de barítono contrastaba con el estilo bagualero del Chacho para
lograr una complementación única (y eso se notó en un período en que Jiménez se
separó y fue reemplazado por otro cantante, bueno, pero que no logró hacer
olvidar al titular). La formación se disolvió en 1992, pero se reflotó en 2005,
y tenían la intención, por una parte, de grabar, un nuevo disco y, por otra, de
realizar en el próximo festival de Cosquín un homenaje al Cuchi con motivo de
cumplirse diez años de su muerte. No podrá ser, pero quedan los antológicos
discos del Dúo Salteño y sus inimitables versiones de muchos clásicos,
principalmente de la música de su provincia, que lo convirtieron en una
auténtica formación de culto. Una sugerencia para los estimados lectores,
traten de conseguir los discos del Dúo Salteño, sobre todo los primeros,
incluído el casi milagroso que grabaron con el Cuchi. No se arrepentirán. Jorge García.