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Entrevista con Pedro Saborido PDF Imprimir E-mail

peter_capusotto.jpgAquí les ofrecemos algo más de nuestra charla con el guionista y productor artístico de Peter Capusotto y sus videos, de la que publicamos parte en nuestro número de octubre. Por Hernán Gómez









Hay mucha gente que mira e incluso conoce el programa a partir de YouTube. De hecho, se lo consume mucho más por esta vía que por televisión abierta.

Bueno, es lógico, porque verlo por YouTube es más cómodo: podés pararlo cuando quieras y, si querés, podés volverlo a ver. O sea, tiene opciones que la televisión no da.
Sí, pero se pierden los videos musicales, que son una parte importante del programa.
PS: Claro, pero se gana en comodidad. El tipo agarra y dice: ¿para qué voy a ponerme a ver Peter... ahora, si lo puedo ver mañana en la oficina tranquilo?
¿Y a ustedes eso qué les parece?
Mirá, yo quiero entregar el producto y ya fue. ¿Puedo pensar en eso? Sí, del mismo modo en que un director de cine puede pensar en qué va a ser de lo que está filmando cuando eso se vea por televisión. Pero estoy seguro de que lo piensa para que se estrene en el cine. Bueno, acá lo mismo, yo lo pienso como un programa de televisión. Dio la casualidad de que, como el programa tiene esta estructura fragmentada (un número cómico, un número musical, un número cómico, un número musical), dio el modelo ideal para ser visto por YouTube en pedazos... y bueno, qué se le va a hacer. No causa mucha gracia hacer un programa para que después se lo consuma de otra manera a la que esperabas, pero es inevitable. Me parece además que quejarse de eso sería quejarse por la leche derramada. Quiero decir: hacemos un programa con total libertad y para el canal en el que nos encontramos tenemos rating, y por ende podemos seguir poniéndolo al aire.
Lo cual no es para nada común en el humor televisivo en su historia, casi nunca se fue por ahí.
Seguro que no, si de hecho yo reconozco que Peter… está muy influido por otros programas argentinos con esta misma estructura, como La tuerca o los programas de los uruguayos.
Inclusive veo que buscan otras alternativas o, mejor dicho, otro tipo de humor, con un tono más burdo.
Sí, bueno, eso es humor de vestuario y a veces Capusotto y yo lo hacemos. Y está bueno porque no por ser de vestuario va a dejar de ser gracioso. Deja de hacer gracioso cuando hacés un programa sólo de humor de vestuario y te la pasas hablando del “ojete” o la “garcha”. Ahí ya te fuiste de mambo por lo escatológico.
Otro lugar nuevo que ustedes exploran desde el humor, ya de una forma más abierta, son los sketches en referencia a las drogas no legales.
Hace treinta años lo gracioso eran los borrachos y ya hoy los borrachos no causan tanta gracia. Ahora los que están empastillados o fumados sí, ¿y por qué? Porque es el vicio de esta época. No digo que alcohol no lo sea, ¿ok? En el interior es donde todavía se hace humor con los borrachos. Hoy termina siendo gracioso un tipo que se tomó tres Rivotril y quedó medio pelotudo. Te digo más: hoy todo el mundo tiene más o menos aceptado que no hay que hacer chistes sobre gordos/as, y hace treinta años Biondi decía “ esta gorda que viene acá”, entonces digo “pucha, se ríen de la gorda”. Por otro lado, estabas condenado de por vida a ser objeto de burla.
Por lo que se ve, ustedes disfrutan mucho haciendo el programa.
Y sí, cuando hacés humor hay que jugar también para uno. Te voy a dar un ejemplo: la otra vez yo estaba con el editor haciendo Los Bresner, que son esos Beatles rusos; tuvimos, con el pibe que hace la gráfica, la idea de hacerles las caras a los músicos de líderes rusos. Así es como Lennon se parecía a Lenin, otro a Stalin, otro a Krushev y otro es Boris Spasky. Ahora: eran imágenes que pasaban rapidísimo y nadie podía agarrar el chiste, pero era divertido para nosotros.

Vos hablás de política. Esto me recuerda que en tu programa parece haber, más allá del humor, muchos sketches o comentarios con una posición muy clara, incluso por un mundo que se volvió muy consumista.
Bueno, es que a veces se cuelan esas cosas. Pasa por ejemplo cuando Capussotto dice “la vida es volver de trabajar, mirar Telefé… y luego morir”. Digo, es un comentario cargado de cinismo, que tiene que ver con un tipo de cuarenta años como Diego y como yo, que fuimos viendo cómo se abandonaban las utopías y se instaló la filosofía del “quiero todo ya y de la manera más fácil”, sin pensar en un modo de vida mejor o en un mundo mejor. O siquiera eso, pensar un poco en una vida más arriesgada, menos arraigada a una rutina pelotuda. Eso es algo de lo que se renegaba en los setenta o sesenta.
Esa nostalgia por las utopías parece estar toda concentrada en Bombita Rodríguez.
Bueno, Bombita Rodríguez es como esa nostalgia de los setenta, en los que convivía por un lado ese país palitoortiguense que te vendía que el país era un asado mientras había lucha política y social por todos lados. Yo justamente estaba escuchando la versión de La flor del jacarandá cantada por Palito Ortega y por María Elena Walsh. Y vos veías que la Walsh la cantaba en un tono normal, mientras el otro lo hacía en un tono festivo, como si lo que estaba cantando fuera recontra alegre. Mientras Palito cantaba esto, estaban los Montoneros haciendo militancia, y uno en esa época pasaba de Palito a la política y de “La felicidad” a las bombas Molotov. Era rarísimo. Uno mira para atrás y ve todo mezclado porque vivió todo eso al mismo tiempo.
¿Hay algún tema que omitan o simplemente no toquen?
Sí, hay muchas cosas en la que nos cuidamos. Por ejemplo, la Triple A y desaparecidos son temas que tocan una fibra diferente. Yo leo Barcelona y ellos van contra todo, barren todo, y está bárbaro, pero yo no puedo. Por formación, edad…lo que sea, no tengo ese nivel de libertad, no esta en mí. Los leo y digo “guaaa!! Qué hijos de puta, se van al carajo”, y la verdad me encanta. Pero, a la vez, me conmociona.

Volviendo al tema de tu crítica a la sociedad de consumo, esta idea también parece estar reflejada en algunos sketches en referencia a la decadencia del rock. Y no me refiero sólo a una decadencia del rock como fenómeno musical, sino también en tanto fenómeno social, como grito de rebeldía.
Mirá, lo que significó la cultura rock en los sesenta y setenta y el rock son dos cosas distintas. La primera es una inquietud, una expresión de inconformismo. No es lo mismo Jimmy Page o Neil Young que John Bon Jovi. Todos hacen rock, pero está más que claro que no son lo mismo. Nuestro programa intenta seguir la línea del rock como Jimmy Page y Neil Young, el rock como rebeldía. Lamentablemente pisamos con los pies en la tierra y nos damos cuenta de en qué se ha convertido el rock hoy, y de ahí viene la tristeza que nosotros muchas veces disfrazamos con humor. De todas maneras, no quiero parecer con esto un viejo amargado que cree que todo lo nuevo es una mierda, hay cosas nuevas del rock que me gustan. El tema es que a veces, como no estoy preparado para escucharlo porque mi oído se acostumbró a otro tipo de sonidos, los descubro como cuatro años después. Ponele, por ejemplo, a Foo Fighters los empecé a valorar cuando ya tenían varios discos encima.
Entiendo, el tema sería no terminar siendo como los que criticaban al movimiento hippie porque era “nuevo”.
No, seguro que no. A algunos les da esa impresión porque nos burlamos de movimientos nuevos como los Emo. Pero la verdad es que nos burlamos de los Emos como también nos burlamos de los hippies, del aspecto gracioso de cada uno de esos movimientos, lo que no quiere decir necesariamente descalificarlos.
Eso suele ser una confusión común.
Ah, seguro, reírse de algo no es necesariamente agredirlo o decir que es una basura. Todo tiene un costado gracioso, es sólo sacar provecho de eso.
El programa funciona de forma didáctica con respecto al rock.
Bueno, hablando de eso, a mí me alegra saber que mucha gente ve grupos por primera vez gracias a nuestro programa. O veces en las que se ve, no sé, a Pink Floyd en el ‘69 y que uno observa que esta banda ya hacía en esa época los coros como los iba a hacer en The Wall.
Hablemos un poco de los videos. Algunos son joyas impresionantes.

Eso seguro, el problema es que a veces son joyas demasiado largas. Muchas veces, para respetar la pauta publicitaria o los propios tiempos del programa, le tengo que bajar al video 30 o 40 segundos, porque si no no lo puedo pasar. Hay algunos que empiezan con una zapada, ahí corto un poquito así puedo pasar más temas. Hay videos que ya van tres o cuatro programas que no los puedo poner porque no dan los tiempos. Y a veces prefiero bajarle esos segundos al video pero que se vea, porque es material rarísimo. Porque es difusión.
El problema es que en la época había pocas canciones de tres minutos. La concepción era otra.
Y sí, hay programas que me dan bronca por el sólo hecho de que pude pasar apenas dos videos. En otros he llegado a pasar cinco. Pero bueno, a veces para hacer eso he tenido que cortar sketches que eran demasiados largos para que entre todo.

Pomelo es rock y jamás articuló una sola nota, salvo algunas letras que salen en la “Toco y canto”. Parece como si trascendiera a la misma música, algo que ningún rock-star puede sortear.
Jamás se pensó que cantara, es un rockero que nunca canta… y, la verdad, no está mal. Pero nunca fue planeado. Por eso, como decís vos, lo máximo que podés ver es que escribe letras. Pero nunca se escuchó una canción, y parece ser que a nadie le importa.
Es diferente a Bombita, con él tenés que hacer una canción, me parece que no da ver a Bombita en actitud cotidiana. Lo que vemos es lo que ha quedado de él como documento: una propaganda, un programa, una foto y algún que otro testimonio biográfico. Lo vemos en Cuba con ese cielo, esa imagen rara, no habla, con ese puro, jajaja!!.
¿Dirías que hoy el rock se convirtió en un movimiento fashion?
El rock hoy es un formato, hay rock bueno y rock de mierda…es un producto. Ojo, como el cine, la literatura, etcétera, es como todo, hay cosas que son una mierda. Lo que se dice rock hoy, no es bueno. Nosotros revindicamos la ingenuidad de aquel rock y, de alguna manera, lo que tratamos nosotros es de seguir manteniendo esa ingenuidad… porque está esa cosa de que te volviste más grande y perdiste esa ingenuidad con esto de hoy y viene la decepción…que es lo que un poco termina este humor.
HG: ¿Qué función específica cumplen los videos?
PS: La idea es mostrar cosas fuera de lo común. Por ejemplo, el bajista de La joven guardia, Masllorens. Me dice un día como sorprendido: “Por primera vez, pude ver a Humble Pie moviéndose, siempre fue en fotos.” El tipo jamás había visto un video, ni había tenido acceso a ellos. Entonces nos gusta mucho que funcione así. A mí no todos los videos me gustan de la misma manera, así como tampoco todos los personajes me gustan de la misma manera.
HG: ¿Entonces Peter…es como un vale todo?
PS: Mirá, cada uno trae su background... No me gusta esa palabra. Mejor dicho, con todo lo que vos consumiste, tu cultura, lo que traés desde siempre, lo ponés al servicio de lo que hoy hacés. Por ejemplo, un sketch donde se combina el rock y el karate es la mezcla de dos géneros difíciles de cruzar, y será una porquería que dure cuatro minutos.
Uno de chiquito vio las películas de karate… Tratamos de encontrarle a lo remanido el girito. Porque nos seguimos divirtiendo con Olmedo, Porcel, Buster Keaton, tal vez no te hace gracia algunas cosas pero se puede observar también las estructuras que utilizan los tipos. Entonces ahora lo voy hacer yo, y jugamos. Por eso el programa tiene esa cosa genuina de no hacerle asco a nada. No comprarnos nuestra propia línea, ni estamos diseñando un producto.


 
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