http://www.elamante.com
Home
El rincón del Viejo Canalla VII PDF Imprimir E-mail

jorge_garca.jpg 

Más discos, más recitales, más música. El hombre del sombrero nos mantiene al día con el jazz, el tango e incluso más géneros.



FACUNDO RAMÍREZ. Nosotras/Nosotros. Acqua Records 207.

Siguiendo su norma de presentar discos de los hijos de artistas consagrados (ya lo hizo con Pablo Agri y Juan Esteban Cuacci), el sello Acqua Records ha lanzado ahora esta placa de Facundo Ramírez, hijo nada menos que del celebérrimo Ariel. Con una formación musical que incluye estudios musicales en nuestro país y en Europa y la composición de diversas obras de música clásica, continuando con la tradición familiar, Facundo ofrece un repertorio mayoritariamente encuadrado dentro del terreno de la música folclórica, aunque sin desdeñar alguna incursión tanguera y en los terrenos de la canción popular urbana. Al frente de diversas formaciones en las que lo acompañan un grupo de muy interesantes músicos y la participación de algunos invitados especiales, Ramírez se muestra como un pianista personal y virtuoso con facilidad para la improvisación, aunque sin desdeñar nunca la raíz melódica de los temas interpretados. El extenso CD (más de 70 minutos de duración), está dividido en dos secciones: la primera, Sobre la memoria, está dedicada a los temas musicales que formaron musicalmente al intérprete y en ellas caben destacar su excelente versión de El choclón, un bello vals peruano compuesto por su padre, la chacarera Angelito arcabucero, con Suna Rocha como invitada y la canción Río de las penas, de Gustavo Santaolalla, con la participación del notable Franco Luciani en armónica y en la que Ramírez (como en algunos otros temas) también canta, un terreno en el que –justo es decirlo- resulta menos convincente que como instrumentista. La segunda –y más prolongada- parte del disco, Sobre el porvenir. es superior y en ella el intérprete muestra en plenitud sus excelentes dotes de pianista y arreglador. Pueden así escucharse una muy personal versión de La muerte del ángel de Astor Piazzolla, una bella interpretación de la zamba La amanecida, también de su padre, la sentida aproximación a la Vidala de la soledad, de René Vargas Vera y – en el que es el pico musical del disco- su excelente dúo con el violoncelista Martín Devoto en La última palabra, una de las composiciones más vanguardistas de Ariel Ramírez. Un CD que muestra a Facundo Ramírez como una figura a tener decididamente en cuenta dentro del rico panorama de la música popular argentina. Jorge García.




ALEJANDRO MANZONI TRIO. Las tres orillas. Gobi Music 022.

Con una ya prolongada trayectoria dentro de la música a pesar de su juventud, que incluye la participación en los grupos de Bernardo Baraj y Gustavo Mozzi, su labor como pianista y arreglador de cantantes de distinta extracción como Ludmila Fernández, Laura Albarracín y la venezolana Cecilia Todd y el ser integrante de el interesante cuarteto El Cuatriyo. Alejandro Manzoni acaba de presentar su segundo disco como solista, varios años después de su primer trabajo Aire fresco (2003), también editado por el sello Gobi. Esos antecedentes son los que explican las características de su música, una suerte de fusión entre la música folclórica y el jazz, en temas en los que los elementos rítmicos pertenecen siempre a la primera –tanto de origen argentino como sudamericano- pero están  enriquecidos por el sentido de la improvisación que proporciona el jazz. Acompañado por dos músicos que aportan una sólida base rítmica como Guido Martínez en bajo y Leandro Savelón en batería, Manzoni muestra como pianista un rico fraseo y una gran inventiva, apreciable tanto en la recreación de algunos temas tradicionales como en la interpretación de sus propias obras. Dentro de un disco muy parejo desde lo musical, se pueden destacar algunos highlights, como la suite que da nombre a la placa, compuesta por tres ritmos norteños, la vidalita, el huayno y el bailecito, el lirismo del Preuidio en sol, el aire sureño de Coloreado pampa y el tono candombeado de Imágenes paralelas. En cuanto a los temas clásicos, Manzoni ofrece una muy creativa versión del Carnavalito quebradeño, de los Hermanos Abalos y el poético acercamiento a dos zambas de Ariel Ramirez, Rosarito Vera, maestra y Volveré siempre a San Juan. Y no quiero olvidarme de Pasos malos, una relectura en clave folclórica de un tema genial de John Coltrane, Giant Steps, que de algún modo sintetiza la propuesta del trío. En tiempos en que proliferan los intentos –no siempre exitosos- de fusionar músicas de distinto origen, este disco de Alejandro Manzoni es un valioso aporte en ese terreno y lo muestran como un músico definitivamente a seguir. Jorge García. 




ALGO MAS SOBRE EL  ZO´LOKA? TRIO

Hace algún tiempo, en ocasión de comentar el último disco del Zo´loka? trío (Al borde del desborde), señalaba la formidable inventiva de este grupo, una de las formaciones de mayor originalidad y creatividad dentro del profuso panorama de intérpretes que ofrece la música en nuestro país. La posibilidad de verlos en vivo hace unos días me permitió no solo ratificar esos conceptos, sino también señalar que esa experiencia potencia notablemente lo que ofrecen esas excelentes placas. En este concierto, el trío prácticamente interpretó completos los dos discos que tiene grabados, el antes mencionado y el  primero, Yo ya no te vi, dedicada casi con exclusividad a la recreación y relectura de diversos standards del jazz. Lo que más sorprende del grupo es el constante equilibrio que existe entre el rigor camarístico con que construyen  algunos pasajes, la facilidad para improvisar y la libertad con que se mueven en varios momentos, como si cada uno de los integrantes tomara un camino distinto para terminar confluyendo siempre de manera homogénea. Si el pianista, director y arreglador Marcelo Katz, siempre parece encontrar líneas –tanto melódicas como de improvisación- nuevas, y el violoncelista Juan Manuel Costa, tocando el instrumento tanto con el arco como en pizzicato, e inclusive vocalizando sobre sus solos, consigue efectos sorprendentes, es la vocalista Victoria Zotalis (que además ejecuta instrumentos tan heterodoxos como los peines y el kazoo.) la que ofrece en cada intervención una autentica clase de creatividad, ya sea cantando los temas, vocalizándolos, haciendo scat o produciendo diversos sonidos que la emparientan con figuras de la lírica más moderna como Cathy Berberian y artistas señeras del free jazz como Patty Waters o Jeanne Lee. Su “destripamiento” sin perder la esencia del tema, de Aguas de marzo, de Antonio Carlos Jobim, es un perfecto ejemplo para ilustrar lo expuesto. Yo sugiero a todos aquellos interesados en expresiones musicales originales y novedosas  que, aparte de conseguir sus discos, no se pierdan la oportunidad de disfrutar al Zo´loka? trio en vivo (consultar agenda en
www.zolokatrio.com.ar). No lo lamentarán. Jorge García.



RANDY WESTON Y BILLY HARPER EN BUENOS AIRES


Con un nuevo director a partir de este año, el pianista y compositor Adrián Iaies, el Buenos Aires Jazz 2008 contó –aparte de con numerosos intérpretes locales- con la presencia de importantes figuras internacionales, a lo que también se sumó la exhibición de películas relacionadas con el tema y varias charlas y seminarios. Fue así que a lo largo de cuatro días desfilaron en diferentes escenarios porteños músicos de la talla de la cantante brasileña Rosa Passos, los españoles Perico Sambeat, Javier Colina y Marc Mirabal, las orquesta sueca Tolvan Big Band, y el dúo de acordeones integrado por Guy Klucevsek y Alan Bern, exponentes de las variantes más vanguardistas del género. Por una circunstancial ausencia de Buenos Aires no pude ver actuar a ninguno de estos músicos, pero sí tuve oportunidad de presenciar los conciertos que ofrecieron Randy Weston –con su sexteto en la función de apertura y en un recital de solo piano- y el gran saxofonista Billy Harper.
Con sus lozanos 82 años a cuestas, Randy Weston continúa siendo un pianista de primera línea de la escena jazzística internacional, con una carrera de más de medio siglo y dueño de una digitación poderosa y percusiva, en la que se perciben influencias de sus admirados Fats Waller, Duke Ellington y Thelonious Monk, pero también claras reminiscencias de la música africana. Acompañado por el saxofonista alto y flautista T.K. Blue, el legendario trombonista Benny Powell, quien ya actuara en la orquesta de Count Basie de principios de los años 50, Billy Harper en saxo tenor como invitado, el contrabajista Alex Blake y el percusionista Neil Clark, el pianista y compositor ofreció un recital compuesto por obras de su autoría en el que se pudieron apreciar las características antes señaladas, Una salvedad que hay que hacer es que el sonido de este concierto estuvo lejos de ser óptimo algo que- al menos en mi opinión- atentó contra los resultados finales. Hubo buenos momentos  –algunos líricos solos de Powell, las intervenciones de Weston-, pero el resultado estuvo por debajo de mis expectativas, con algún solo de congas desmedidamente largo del percusionista y en cuanto al bajo Alex Blake  pareció mucho más interesante en su labor dentro del conjunto que en sus efectistas solos y tampoco Billy Harper apareció demasiado cómodo en este contexto. Mucho mas convincente resultó para mi el recital de piano solo que ofreció Weston (antecedido por una muy interesante intervención de Mariana Baraj, únicamente acompañada de su arsenal de instrumentos percusivos). En ese concierto se pudo escuchar al mejor RW, interpretando un formidable medley de temas de Fats Waller, algún tema de Dizzy Gillespie y varias composiciones suyas, entre ellas las conocidas y brillantes Hi-Fly y Little Niles. Allí el pianista mostró porque sigue contando con tan alta estima dentro del mundo del jazz.
Billy Harper ya había estado en Buenos Aires en 1984 y tuve la suerte de presenciar los dos conciertos que en esa oportunidad brindó con su quinteto. Saxofonista de neto cuño “coltraneano”, excelente compositor, varios de sus discos lo muestran como una figura muy importante de la escena jazzística contemporánea. En esta ocasión se presentó con un cuarteto integrado por algunos de los mejores músicos de la escena local, tal es el caso del pianista Ernesto Jodos, el bajista Jerónimo Carmona y el baterista Pepi Taveira. A pesar del escaso tiempo con que contó para sus ensayos el grupo sonó realmente muy bien, con el sonido amplio y profundo, de un fraseo potente y “caliente” del saxofonista y el vigoroso apoyo  rítmico de Taveira, un auténtico émulo local del gran Elvin Jones. En el concierto pudieron escucharse extensas versiones de Africa, de Coltrane, con el solo más poderoso y prolongado de Harper y varias de sus mejores composiciones, como Destiny Is Yoirs, Crooked Ballet y la dramática Cry Hunger. Un concierto que sirvió para ratificar a Billy Harper como una de las voces más poderosas y personales de su instrumento. Jorge García.     



   
JORGE RETAMOZA PREMIADO

El saxofonista y compositor Jorge Retamoza, director del grupo Tango XXX, de quien hemos recomendado en este site su último CD Como aquellos, ha sido galardonado con el premio a la mejor música en el Primer Festival Latinoamericano de Cortometrajes Poéticos que se realizó en el mes de octubre en la ciudad de Nueva York por el tema Sobre el puente, con el que musicalizó el corto de animación Levedad, del realizador argentino Pablo Delfini
 
Buscador
JULIO 2010
Encuestas
¿Qué le pareció "El origen" de Christopher Nolan?
 
Publicidad
Diseñado por Adaptive.com.ar