Ya saben: a nosotros nos agarra cada tanto la fiebre del mail y discutimos cualquier cosa. Que las golosinas, que la cámara en mano... Esta vez le tocó a Bob Dylan y el recital de Vélez del sábado. El puntapié inicial, furibundo, lo dio Javier Porta Fouz, que parece que no la pasó bien. Y saltaron los dylanófilos, los dylanófobos, los antiestadios, los prorrecitales y varios más. Ah, y Diego Trerotola, que pertenece a su propio club y manda unos mails extraordinarios. En fin, acá va (casi) todo, en crudo y con la mínima edición posible.
Javier Porta Fouz Dylan en Vélez (no) visto y (no) escuchado desde Campo no VIP: cero. El peor sonido jamás experimentado. Conversábamos entre nosotros sin tener que levantar la voz. Era bajísimo y el equilibrio entre los instrumentos, bizarro. Apenas se escuchaba la guitarra, un poco la voz y la batería sonaba como la de GIT. Calculo que de haberlo escuchado el puntaje podría haber subido, pero todo el repertorio lo hizo en estilo Modern Times, todo parecido. Y no sé, me parece que a estas alturas al artista de rock que toca y se va, sin comunicación alguna con el público es tan afectado como el que se pone la camiseta argentina.
Nazareno Brega
Dylan: 8, impecable. Desde la platea se veía muy bien y se escuchaba perfecto. Eso sí, no tenía a ninguno hablando de películas a mi alrededor, jeje. Estoy muy en contra de esta movida de los campos vip, etc, pero si no lo ponían en Dylan, cuándo lo iban a poner?! Era un show para gente que no suele ir a shows y podía romper el chanchito. Aunque cada vez más los shows son para que rompan el chanchito los que nunca van a shows.
Vuelvo a Dylan. Gran repertorio. Las versiones mejoraron casi todos los temas (Highway 61 Revisited creo que era la única que quedaba horrible y la que más creció reversionada fue Blowin' in the Wind).
No puede ser malo un show de Dylan donde toca Stuck inside of mobile with the memphis blues again, tema que no debe tocar hace como 20 años porque no le da la voz. Ese primer bis fue conmovedor.
Y si empezamos con la no pose es pose no terminamos más. Yo prefiero esto que a Babasónicos, Miranda o La mancha de Ronaldo diciendo gracias, argentinaaa! en medio de un show.
Además es medio lógico que un flaco que casi no puede hablar se cuide hasta cada vez que exhala.
Gustavo Noriega
Desde donde yo estaba (platea lateral) se escuchaba (mal como en cualquier recital en estadio, pero se escuchaba) y me resultó muy muy bueno y extremadamente placentero. Ocho o nueve si me obligan a ponerle un puntaje. Que suene como Modern Times me parece algo elogiable (es un discazo) y es previsible (es el último disco y la banda que lo acompañó es la que tocó ahí). Algunas de las versiones de ese disco eran mejores en vivo. La insensata última frase de Javier supongo que será producto del mal humor. Hace medio siglo que Dylan toca y se va y no le da bola a la gente, ¿porqué justo ahora sería tan afectado como la demagogia?
Diego Brodersen
Desde el campo VIP la banda sonaba de puta madre. Gran recital, me parece.
Alejandro Lingenti
Bob Dylan en Vélez: 10.
Ezequiel Schmoller
A mí me decepcionó muchísimo. Era como que Dylan no cantaba los temas; los hablaba. O los recitaba y sin mucha convicción, casi a desgano, y de forma uniforme. Por ejemplo, en la versión original de Like a Rolling Stone Dylan suena enojado y dolido, y esa es parte de su gracia. Pero cuando la cantó ayer, en un tono tan neutro y tan apagado...no sé, para mí no tuvo mucho gracia. Y así con muchas otras. Cada vez que escucho Just like a Woman, cuando llega al climax (And your long-time curse hurts/ But what's worse/ Is this pain in here/I can't stay in here/Ain't it clear that/I just can't fit) se me pone la piel de gallina. Ayer esa parte pasó y ni me di cuenta. Qué se yo, no sentí ni una pizca de emoción. Me pareció un recital increiblemente frío.
Javier Porta Fouz
En los estadios se suele escuchar mal, pero jamás tan mal como en este caso (y he estado en la misma ubicación que ayer, incluso en el gallinero riverplatense, que no se caracteriza por su gran acústica). A mí que todo suene como el último disco me parece haragán y monótono. Dylan siempre ha sabido romper con las expectativas y quebrar sus propios clichés. Pero cuando en el pasado (en los discos en vivo) variaba las versiones de sus clásicos, no los homogeneizaba como en este caso. Variar para hacer todo igual no me parece meritorio. Y en lo de no dar bola... eso es un detalle, pero otro detalle más que lo hizo previsible. Y sí, obviamente que tiene que ver con el malhumor que me generó alguien deconstruyendo canciones una tras otra para rearmarlas sin respetar otra cosa que no sea esto que estoy haciendo ahora (otro cliché). Springsteen en vivo haciendo versiones de sus canciones anteriores con la banda de The Seeger Sessions le dio una identidad a cada canción y no las acható. Gustavo Noriega
O sea que si se ponía la camiseta de Maradona hubiera sido imprevisible y te hubiera gustado más.
Alejandro Lingenti
Fue el único concierto de la gira en el que hizo tres bises. Yo no sentí ninguna frialdad. Es Dylan, no Technotronic.
De todos modos es evidente que los que estábamos cerca escuchábamos otra cosa completamente diferente a los que estaban lejos.
Esto de los conciertos con butacas VIP es infumable, una cagada, la verdad.
Salute AL
Diego Trerotola
Recital de Dylan: 0, aclaro que nunca escuché ninguno de sus discos, sí algunas canciones en películas, pero la única canción que realmente me gustó alguna vez fue Hurricane. Hace tres semanas me compré un recital en dvd de Dylan en Woodstock 94 para enterarme bien cómo era el tipo y entrenarme antes de ir a verlo. Tras la primera canción, Jokerman, que me pareció pasable pero larga, me quedé dormido en la segunda, la tercera, la cuarta, la quinta canción, despertando al final de cada una, soñando siempre con un tipo que tocaba la armónica como la máxima tortura del infierno. Decidí dejar correr el dvd y me dormí flor de siesta (ahora ya sé cuál es mi mejor remedio para noches insomnes). Una cosa de mal Woodstock: para mí Dylan es como Seinfeld, la cosa con menos gracia del mundo. Igual veré la película del gran Haynes, tal vez cambie de opinión, sigo abierto a descubrir al tipo (con Seinfeld no voy a hacer el mismo esfuerzo, sobre todo después de la garompa de Bee Movie). En medio del recital de anoche, con la luz baja y el aburrimiento instalado, empecé a alucinar que estaba en el velorio de Jorge Ginzburg, hincha de Vélez. Pero el muerto, en este caso, tenía un sombrero que pesaba más que él, y tocaba un pianito. Ah, si alguien quiere comprar un recital de Dylan de Woodstock 94 en dvd original se lo dejo baratito. El vientito en el campo de Vélez: 1000 Mal humor de Javier durante TODO el recital: 10 El tecladista que era igualito al Bambino Veira: 100 (descubrimiento de Binder) El telón de fondo afanado de un recital de la Renga: 100 (otro descubrimiento de Binder) Mal humor mío durante dos horas y pico de caminata porque no conseguíamos un puto taxi para volver: 0 Mis puntajes son bien binarios. Saludos, dt
Gustavo Noriega
Este mail de trerotola: 10
Nazareno Brega
Judas!!!
Juan Manuel Domínguez
Puede haya sido la distancia y los very important perros, pero de lejos el sonido se perdía muchísimo. Digo, para mi la oración de Ale podria terminar en los que estábamos cerca escuchábamos y ya hablamos de dos cosas diferentes. Aun así, yo me quede muy afuera, muy pocas de las reversiones me gustaron (igual a esa altura no sabia si me gustarian las versiones originales, y a dylan se lo llevaba el Same si tiraba un agudo). Digo, no podria ni ponerle puntaje de lo afuera que me quede. Aunque hubiera estado bueno que cierre con Lola, como Jarvis Cocker. Y que prendiera fuego la camiseta y recien ahi se la ponga, para cambiar la rutina del final digo. Vi a Dylan y senti estaba viendo un DVD de lujo parado en una oficina del BAFICI, malesemo.
Alejandro Lingenti
Lo que cada uno piensa desde el punto de vista artístico lo podremos discutir dos años; son impresiones. Que un artista como Dylan, que sabe que la tiene servida para hacer siempre lo mismo, haya laburado las versiones de este modo significa nada más y nada menos que su objetivo sigue siendo desafiarse a sí mismo y desfiar al público. ¿Qué más se le puede pedir a un artista integral?
Lo que me parece destacable es en lo que se está convirtiendo el rock (por generalizar... digámosle pop, música popular, como quieran): un sistema perverso de exclusiones auspiciado por grandes empresas. Si no tenés guita no ves, no escuchás, estás incómodo... En las críticas nadie dice nada de eso. Yo lo menciono siempre en Perfil agregándole la frase en la Argentina K así Fontevecchia se hace la paja. Pero esto se agudiza cada vez más. Hubiera sido mucho mejor estar todos juntos cerca del escenario sin esas sillas de mierda. Yo hubiera vendido mi casa para estar en la fila uno, si conseguía, pero eso es una patología mía.
Igual me parece que mucha gente ya se dio cuenta o directamente no puede ir. Jarvis tuvo que regalar entradas y la gente de prensa, que empezó negando acreditaciones par esos shows, las terminó rifando.
Que vuelva Grinbank, que cobraba más barato.
AL
Javier Porta Fouz
Repito: que el tipo se comunique o no me parece un detalle, así que lo de la camiseta de Maradona... igualmente hubiera estado divertido verlo con una camiseta que le quedara notoriamente grande, por cierto Los problemas para discutir creo que son otros: Un concierto donde hubo grandes zonas en donde no se escuchaba y la manera de encarar las canciones (de acuerdo con Ezequiel) / y, por supuesto, el tema del VIP: era más integrador y rockero Leopoldo Federico en el Colón. De paso... confieso que los recitales en estadios me aburren casi siempre. Calculo que volveré a uno si toca Springsteen. Es que ya estoy viejo (o siempre lo fui). Y hermoso el mail de Diego T (aclaro que en los primeros 3 minutos no estuve de mal humor, después sí, cuando ya se hizo evidente que no se escuchaba)
Alejandro Lingenti
Una cosa más: a lo largo de toda su carrera Dylan reformuló sus canciones, muchas veces hasta hacerlas irreconocibles. Esto no es para nada nuevo. Ahora las adapta a su realidad, la del Topo Gigio con neumonía. Para mí lo extraordinario son los matices que tiene con esa voz de mierda. No sigo porque me estoy emocionando... AL
Diego Trerotola
Tengo mala memoria o Grinback cobraba más barato en la Argentina M, el vampiro riojano, ¿se puede añorar eso? Don't Look Grinback Saludos, dt
Manuel Trancón
No fuí a ver a Dylan, graciadió, porque puedo imaginar una forma m´s aburrida de pasar dos horas.
Pero lo que sí hice fue terminar la temporada 3 de The Wire. Hasta ahora, y habiendo terminado 3 temporadas, se trata de la serie más política y que con más inteligencia discute agenda pública en serio (no las boludeces de diaro de lunes) que haya visto. La temporada 2 era, curiosamente, una impecable explicación de la grandeza y miserias del sindicalismo peronista. La 3 es una gran gigante, genial, discusión sobre qué carajo hacemos con las resacas del sistema que andan como fantasmas por los barrios pobres de las ciudades. Y todo eso sin ponerse pedante, sin olvidarse de que es una serie de tiros, sin dejar de armar tramas complejas con un virtuosismo infernal. Y, sobre todo, sin perder ni un gramo de onda.
Marcelo Panozzo
Yo tuve un comportamiento más bien binario: escuhé de manera enfermiza a Dylan en los días previos (mientras, para más INRI, editaba muchas páginas sobre Dylan en el diario), pero siempre sabiendo que no iba a ir a Vélez. Es grande, pero en vivo siempre lo ves chiquito, de todas las maneras posibles. No concuerdo con Linge en la idea de que siempre se reinventa: en vivo (lo vi cuatro veces, que en el marco de la vida del tipo es nada pero en la mía es algo) siempre se dedica a lo mismo, a tejer un bicho canasto como de bluegrass biónico alrededor de las canciones y no poner jamás un verso en el lugar en el que uno cree (por los discos) que tiene que ir. No deja de ser simpático y hasta con momentos de mantra copados, pero prefiero ver de nuevo No Direction Home o Festival! o alguna de las 44 partes de Renaldo y Clara que hay en Youtube (bueno,capaz que esto último no).
Javier Porta Fouz
Bastante de acuerdo con el señor Panozzo. Yo también esta semana estuve escuchando al sr Dylan, diferentes épocas en cd y especialmente los vinilos de Before the Flood (en vivo, en los setenta). Ahí también cambiaban de aspecto las canciones con respecto a las versiones originales, pero cada una tenía una personalidad melódica y no se las comía el bicho canasto de la monotonía.
Gustavo Noriega
Pero ahí, Javier, te estás subiendo a un colectivo que no es el tuyo. Panozzo dice que fue siempre así en vivo y yo creo que el concepto bicho canasto (lo de monotonía lo agregaste vos) se aplica bastante a Before the Flood.
Gustavo Noriega
Bueno, los setenta se fueron hace ya tres décadas. No hablemos de los sesenta. Voy a confesar algo que para los dylanólogos es herejía, no me gusta mucho The Band, me parece un grupo sobrevalorado. Es obvio que fueron una gran compañía para Dylan pero aun así, cuando el sonido de ellos predomina, como en Before the Flood, suena todo tachin tachin. Y el recital de los 90 fue muy bicho canasto, mucho más que el de ayer. Pero en la frase de Panozzo, evidentemente genial, hay una palabra que no tiene mucho que ver, bluegrass, quizás lo unico americano que Dylan nunca tocó, si no me equivoco.
Marcelo Panozzo
A mi me parece que llega a esa especie de bluegrass rockeado y recargado, no que haga bluegrass necesariamente, que justamente se caracteriza por evitar la pureza en cualquiera de sus formas (bueno, es 100 x 100 Dylan en el fondo, y la extrema conciencia de eso es lo más puro que tiene para ofrecer).
Juan Villegas
Yo lo vi desde una platea baja, a media altura, justo enfrente de la pantalla de video. La banda se adivinaba buena, pero el sonido llegaba ahí muy mal. El recital me pareció muy frío. Lo que no ayudó, y creo que nadie dijo, es que las cámaras nunca pasaban del plano entero. Nunca un plano medio y menos un primer plano. Como la figura de Dylan real en el escenario se me hacía muy chica y lejana, por reflejo buscaba la pantalla. Después me daba cuenta que el tamaño era igual que en la realidad, pero con menos definición. En fin, se vio mal y se escuchó mal. Yo estuve viendo estos días No Direction Home y la verdad es que la distancia entre los recitales que ahí se ven y lo de Velez es enorme, más allá de los problemas de sonido y visión. Modern Times es un buen disco con buenas canciones, pero tengo que decir que la voz cascada de BD me molesta un poco. Se parece demasiado a Sabina para mi gusto. El clásico fraseo nasal, encadenando palabras y melodía, del Dylan histórico desapareció. Y la emoción también. Sin embargo, iba un poco preparado. Conocía el último disco y no esperaba otra cosa de su voz. Yo sentía que estar ahí era mi homenaje personal a él. Una cosa más. En el 2000 fue que vino Neil Young y tocó en un Personal Fest. Ese fue un gran show. Un gran recital de rock en un estadio abierto es posible. El de Bowie en Ferro también fue grande.
Juan
Juan Pablo Martínez
Estoy de acuerdo con Juan y sus ejemplos de gran recital de rock en estadio abierto. El de Bowie fue genial, y el sonido realmente no se podía creer. Pero el de Neil Young fue una de las experiencias más felices de mi vida. Justamente, durante el show de Dylan, le contaba a Javier sobre ese show oponiéndolo con el de Dylan, en el que yo también me aburrí muchísimo, no escuché una goma (es bastante escandaloso eso de que en la ubicación más barata del estadio no se escuche un carajo), e igualmente, a pesar de los problemas de sonido, lo noté tremendamente frío y sentí que arruinó varias de mis canciones favoritas (Stuck Inside of Mobile y Like a Rolling Stone a la cabeza; encima esta última se la había visto hacer en vivo dos veces hace 10 años cuando vino con los Stones, una cuando tocó solo y otra cuando se subió al escenario al final del show de los Stones, y ambas versiones fueron 500 veces mejores que la del sábado). En el de Neil Young tampoco recuerdo interacción alguna con el público, digamos que fueron, tocaron y se fueron. Pero en el medio dejaron un show de puta madre, que convirtió a varios de los teens que fueron a ver a Oasis, que habían tocado antes que él (encima tanto Neil como los Gallagher hicieron Hey Hey My My y adivinen cuál sonó mil veces mejor). De hecho, recuerdo a unos pibes que estaban atrás mío y uno se quería ir post-Oasis (como hizo gran parte del estadio) y el otro le dijo algo así como quedémonos a ver qué onda esto y promediando el show de Neil Young ambos estaban saltando como si fueran fans de toda la vida. Me parecería imposible imaginar una situación similar con el Dylan que vi el sábado. Y es verdad, che, a veces sonaba medio Sabina. Saludos
Nazareno Brega
Que sigan comparando la voz de Dylan con la de Sabina es sintomático o una chicana. No pido que hablen de Captain Beefheart, pero rescátense un poco y aunque sea arranquemos desde Tom Waits, ponéle. Prefiero que tomen de parámetro hasta al Coco Basile.
Creo que se debería separar lo que excede a Dylan de la experiencia de un show (el precio de las entradas, el sonido en las populares -eso no era campo, estuvieron todo el show en offside esperando un centro en el área grande-, la existencia de otros recitales buenos, la falta de taxis al instante cuando se descongestionan 25.000 personas o los 32 mangos que ahora sale la muzzarela en Nápoles) de lo que sí le compete como por ejemplo la voz o, a mí entender, lo que criticaba juan sobre la pantalla.
Lo de la pantalla creo que es un mambo de Dylan con su imagen y puede relacionarse con su reticencia a las fotos. Acreditaron a muy pocos fotógrafos para el show (si los vieron pasar desde la platea habrán notado que no eran más de cinco o seis) y a ninguna agencia internacional. La gacetilla del show aclaraba que no se podían entrar cámaras y que las únicas fotos publicables eran aquellas que él aprobaba y se repartían después del show. Yo creo que eso ayuda a entender por qué no había primeros planos de Dylan en la pantalla, es evidente que al coqueto Dylan no le gustan, y nadie pude culparlo. Pero a mí sí me gustaba ver en la pantalla la misma imagen que en el escenario pero ampliada, no me gusta mucho cuando en la pantalla hay puro planos cercanos. Y el lumpenaje que al menos reconozca el gesto de la pantalla en el mangrullo y no al costado del escenario, jejeje... Los shows en estadios siempre son una garompa atómica, sobre todo cuando el campo no tiene espectadores gregarios.
Juani, pensá en cómo cambió (ponÉle) nuestro peso en los cinco años que hace que nos conocemos. Ni se pueden comparar nuestros cuerpos con aquella época y eso que recién rondamos los 30. ¿Y vos venís a echarle en cara a un comuñe de 66 que una versión en vivo de hace 10 años era mejor? Dejáme de joder... Igual repito que para mí Dylan le encontró la vuelta a esa imposibilidad vocal y le dio un sentido estético que a mi entender es conmovedor. Para mí esa mezcla entre lo nasal y lo gutural garpa mucho.
PD: el show de Neil Young & Crazy Horse en el Campo de polo se llamó Verano Hot y fue en 2001. En aquella época remota, los festivales todavía no tenían nombres de marcas. Things have changed.
El día después
Javier Porta Fouz
1. Ya que vamos a poner en el site todo esto, aclaro: mis exabruptos de ayer eran debido al mal humor. Evidentemente, el cero y ciertos detalles no habrían estado unas horas más tarde. Igualmente, prefiero que mis comentarios aparezcan tal como los mandé.
2. Con el correr de las horas, sin embargo, en lugar de atenuarse en mi memoria todo lo que creo que estuvo mal del show de Dylan, se quedó, y con los aportes de Schmoller, Panozzo, y sobre todo Villegas y Martínez incluso se aclaró.
3. En cuanto a Neil Young (que cuando estuvo en Bs. As. yo estaba de vacaciones y me lo perdí): fue en el campo de polo, un lugar menos mastodóntico que Vélez. Bueno, ahí tienen a un tipo que en ese momento tenía 55 años (sí no son 66). Ayer, como reacción ante Dylan, escuché mucho a Neil Young. Bowie en Ferro: Ferro es un estadio más chico que Vélez. Igualmente, es cierto, que lo de Dylan haya sido en un estadio grande no disculpa el espantoso (y bajo) sonido.
4. La defensa que hace Brega de Dylan me parece más bien un ataque. Pide que no lo comparen con Sabina y él, defiendiéndolo, dice lo de las fotos, que es una actitud más bien de Julio Iglesias.
5.Vi a Van Morrison en 2005 en una Plaza de toros. Un espacio más pequeño que Vélez pero igualmente abierto. La arena era también con butacas (todo butacas), pero no por eso los que no estábamos en las butacas escuchamos o vimos mal. El sonido era muy bueno, la banda y Morrison tocaron perfectamente y varias canciones fueron modificadas de sus versiones en estudio. Y otra vez, no sonaban una igual a la otra. Una versión, la de Have I told you lately that I love you? fue floja, una apuesta swing equivocada. Pero a Morrison no se le ocurrió tocar todo en el mismo estilo, y Gloria sonó rockera y bien fuerte. Y Morrison tenía en ese momento 60 años. Y Morrison, nada comunicativo y sobrio, dijo apenas buenas tardes. Pero pasó y deslumbró.
6. Con Dylan, tampoco yo esperaba demasiado. Modern Times no me parece un gran disco. Bueno, sí, pero no grande. La idea de Dylan de convertir todas sus canciones a su último disco creo que es de megalómano. Por supuesto que Dylan tiene todas las credenciales para hacer lo que se le ocurra. Pero yo no lo sigo en esa, y pasará algún tiempo antes de que vuelva a escuchar voluntariamente Modern Times. Magic Time, el disco de Morrison que había salido antes del concierto en el que lo vi, también es bueno pero no grande, pero a Morrison no se le ocurrió convertir todo el concierto en Magic Time. Hasta luego, voy a poner Magic Time.
Marcelo Panozzo
Dos aportes al embrollo general:
1.- Bowie en vivo fue lo peor que le pasó a la música en estadio vista y escuchada en la patria. Velez primero y Ferro después, siempre rodeado de unos virtuosos exhibicionistas portadores de bajos y guitarras, mucho más Tin Machine que otra cosa. Creo que pocas veces recontraputee a un ídolo, y con Bowie lo hice dos veces.
2.- Neil Young en el campo de polo, au contraire, fue de lo mejor de la historia de los shows grandes, acaso junto con los Luna Park ultraruidosos de Oasis (quienes, por cierto, ahí en lo del polo compartieron velada con Neil Young). Fue un show hermoso, cuya épica fue amablemente multiplicada por la lluvia.
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