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Jack Arnold, cineasta de culto |
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 Un ciclo en cable con los films del especialista en el fantástico Jack Arnold permite a nuestro recomendador de cabecera Jorge García repasar en algunas líneas su trayectoria. Las películas son todas entre buenas y muy buenas, y también son documentos de una época donde el mundo tenía mucho, pero mucho miedo. Como ahora, digamos.
Entre los muchos elementos memorables que dejó la década del 50 –la más gloriosa de la historia del cine- se cuenta el cine de ciencia ficción americano realizado en esos años. Varios equívocos existen alrededor de estas películas como el de considerarlas globalmente –seguramente a partir de su rodaje en blanco y negro, en muchos casos en pocos días y con escasos presupuestos e interpretadas por actores no demasiado conocidos- como productos de clase B. También existe una generalizada tendencia a otorgarles a esos films una suerte de representación cinematográfica de la Guerra Fría vigente en esos años, con la asimilación de cualquier alienígena con peligrosos emisarios del comunismo internacional (faltaba que se dijera que a Marte se lo llamaba “el planeta rojo” porque sus presuntos habitantes eran comunistas) que trataban de infiltrarse entre los inocentes terrícolas y también –tal vez con algo más de asidero- se buscaban en esas películas referencias al macartismo todavía imperante en la sociedad americana de aquellos tiempos, Lo cierto es que todos estos aspectos dejaban de lado los elementos más imaginativos, originales y creativos que ofrecían estás películas, un verdadero subgénero en esos años y si hubiera que quedarse con el nombre de un director que represente las características más valiosas de estos films, inmediatamente surge el nombre de Jack Arnold. Nacido en 1916, este director- luego de un trabajo de varios años como documentalista de agencias privadas- debutó en el cine en 1950, especializándose en relatos de acción, de terror y fantásticos, la veta que mejor se acomodó a sus cualidades. Principalmente activo en esa década, y con una carrera mucho más espaciada en los 60 y 70, son pocos sus títulos destacables fuera del terreno del fantástico, aunque podrían señalarse como de cierta relevancia The Man in the Shadow, un western protagonizado por Orson Welles (¡), Rugido de ratón, una sátira a la Guerra Fría, en la que Peter Sellers interpretaba tres papeles y, ya en los años 80, MarIlyn, la verdadera historia, un atractivo TV movie codirigido con John Flynn, con guion de Norman Mailer, su último trabajo interesante antes de su fallecimiento en 1992. Pero decíamos que los films que le han otorgado a Jack Arnold una suerte de status de director “de culto” entre los cinéfilos, fueron sus películas de ciencia ficción, obras en las que reflejó diversos aspectos de la paranoia de la sociedad americana a través de imaginativas historias que incluían monstruos de carácter romántico, seres de otros mundos y asombrosas miniaturizaciones, en las que se mostró como un consumado maestro del género. El canal Retro ofrecerá los jueves de enero una retrospectiva de los títulos más representativos de Jack Arnold en ese terreno, que permitirán una adecuada aproximación a la obra de un cineasta poco conocido fuera de los círculos cinéfilos. Los títulos a exhibirse serán:
Tarántula, 1955, narra la historia de un científico loco que inyecta animales para que crezcan de tamaño y así terminar con el hambre en el mundo; el problema se suscita ciando una araña se escapa y crece hasta dimensiones colosales arrasando con todo lo que encuentra a su paso. (3/1, 22 hs.)
Llegó del más allá, 1953, sobre un guion de Ray Bradbury es la primera obra de Arnold dentro del género, un relato en el que una nave espacial aterriza por un desperfecto en medio del desierto y-mientras sus ocupantes solo quieren arreglar el problema para regresar a su planeta- los habitantes del lugar buscan la confrontación con ellos. (10/1, 22 hs.)
El monstruo de la laguna negra, 1954, narra los esfuerzos de una expedición de científicos por capturar a una criatura submarina mitad hombre y mitad pez, aunque el aspecto más jugoso del film es su sutil variación sobre la historia de la Bella y la Bestia. Un pequeño clásico. (17/1, 22 hs.)
Ante el inesperado éxito de este film, se realizó una secuela, La venganza del monstruo de la laguna negra, 1955, en la que la bestia escapa, luego de ser capturada, desatando el terror en los habitantes del poblado. Las sutilezas sexuales del film anterior aquí se hacen más explícitas. (24/1, 22 hs.)
Finalmente, El increíble hombre menguante, 1957, es la obra maestra de Arnold y una de las cumbres del género, adaptando un relato del gran Richard Matheson. Aquí un hombre, afectado por una nube radioactiva, comienza a encogerse, llegando a tamaños insignificantes, con lo que todos los objetos de su vida cotidiana se convierten en tremendas amenazas para su existencia. Asombrosos efectos especiales y un final “pre-tarcovskiano” en un título
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